Capacitación de acceso a bombero/a: ¿modelo a seguir? [23/03/2026]

En Andalucía, a partir de 2029, para acceder al puesto de “bombero/a”, será condición necesaria la posesión del “Título de Técnico en Emergencias y Protección Civil” o el de “Técnico Superior en Coordinación de Emergencias y Protección Civil”. DEL DECRETO DE LA COMUNIDAD DE ANDALUCÍA La Comunidad Autónoma de Andalucía ha regulado la provisión de puestos de trabajo y la formación del funcionariado de incendios y salvamento en el Decreto 36/2025, de 11 de febrero publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. El “Artículo 19.c.4” establece que para la categoría profesional de Jefe o Jefa de Dotación y de Bombero o Bombera el título requerido será el de Técnico en Emergencias y Protección Civil, pudiendo igualmente acceder aquéllas personas aspirantes que estén en posesión del título de Técnico Superior en Coordinación de Emergencias y Protección Civil. Entre otros temas, el decreto establece que el título será exigible a partir de cuatro años desde la entrada en vigor del mismo y que una vez superado el proceso previo de la oposición el curso de acceso a la categoría de bombero/a tendrá una duración no inferior a 300 horas, ni superior a 800 horas lectivas. El decreto no resulta de aplicación a los bomberos portuarios, aeroportuarios, forestales, agentes de emergencia de empresas, personal de los servicios de protección civil y su voluntariado. FORMACIÓN REQUERIDA El Real Decreto 907/2013, de 22 de noviembre establece el título de Técnico en Emergencias y Protección Civil, con carácter oficial y validez en todo el territorio nacional, así como de sus correspondientes enseñanzas mínimas. El decreto contempla, entre otros temas, el nivel formativo, la duración de la formación, los requisitos de escolaridad para el ingreso, el plan de formación y las posibles salidas profesionales que ofrece esta titulación. CONSIDERACIÓN Que yo tenga conocimiento, solo Andalucía va a exigir para presentarse a las oposiciones de bombero/a, como requisito necesario, poseer el título de “Técnico en Emergencias y Protección Civil”, formación reglada para el desempeño de dicho puesto de trabajo en el catálogo del Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL). A nadie debe sorprenderle que si un hospital desea cubrir una plaza de cualquier especialidad de medicina requiera como mínimo que quien aspire a la misma posea el título de medicina además del de dicha especialidad, al igual que si un despacho de abogados desea cubrir un puesto de trabajo de abogado/a requiera de quienes aspiren al puesto el título de derecho. Del mismo modo, parece lógico por diversas razones, que si una empresa de electricidad desea ampliar su plantilla de electricistas, la selección la realice entre personas que posean dicha titulación y no contrate para la misma a un ingeniero/a eléctrico, o si un laboratorio desea cubrir un puesto de técnico de laboratorio requiera a quienes aspiren a la plaza la formación habilitante para desempeñar el puesto de trabajo a cubrir y no la de químico, dado que no siempre una titulación superior capacita para inferior, al igual que una inferior no lo hace para una superior. En base a ello, ¿debemos sorprendernos por el hecho de que cuando una Administración desee cubrir puestos de trabajo de bombero/a exija como requisito necesario para acceder a dicho puesto la formación habilitante para su desempeño, del mismo modo que exige la capacitación que permite conducir determinado tipo de vehículos o cualquier otro requisito concerniente al puesto de trabajo contemplado en las bases de la convocatoria?.
Bomberas y bomberos
Bomberas y bomberos en prácticas
El hecho de exigir la titulación de Técnico en Emergencias y Protección Civil no significa que no se puedan poseer otro tipo de capacitaciones, que si además están relacionadas con las funciones del puesto de trabajo a buen seguro serán complementarias, pero siempre, y de manera excluyente, deberá poseerse la de Técnico en Emergencias y Protección Civil. No obstante lo dicho, cabe preguntarse hasta qué punto dicha norma, en cuanto exige una única titulación, es respetuosa con el principio general de acceso, libre e igual, a la función pública que es un derecho fundamental consagrado en la Constitución, máxime cuando la profesión de Bombero no se encuentra incluida entre las profesiones reguladas cuyo ejercicio se reserva a una única titulación. De otro lado, queda la duda de si el plazo de cuatro años previsto para la entrada en vigor del decreto será suficiente para formar al personal necesario y cubrir adecuadamente la oferta de empleo, o si, por el contrario, deberían contemplarse fórmulas transitorias que faciliten una adaptación gradual y no traumática a los nuevos requisitos. CONCLUSIÓN A la vista de lo que se contempla en Andalucía, ¿debería ser este un modelo a seguir por el resto de Administraciones a la hora de convocar procesos de selección para el acceso al puesto de trabajo de bombero/a?, ¿debería incluirse la profesión de Bombero entre las profesiones reguladas, o por el contrario debería estar fuera de dicho catálogo? VEREMOS

Peatones zombis: peligro digital

0
El uso del teléfono móvil (celular) al cruzar las calles es un serio peligro para los peatones.  Estamos ante unas situaciones de peligro graves, las ocasionadas por la distracción que produce retrasos en las reacciones ante estímulos externos. Según la revista Seguridad Vial de la DGT, un estudio de la publicación científica British Medical Journal (BMJ), subraya que en los países desarrollados el 20% de los atropellos que se producen están causados por despistes provocados por los peatones. Además, señalan que en el 98% de esos accidentes los peatones iban utilizando su smartphone. Lo que demuestra, explican en el estudio, que mirar la pantalla y teclear un mensaje o un número de teléfono, multiplica las posibilidades de ser atropellado, ya sea por no hacer caso de las señales, por no mirar a los lados o por circular por lugares inadecuados. Peatones zombis Los transeúntes que cruzan los pasos de peatones o por zonas prohibidas para el cruce se han venido en llamar “peatones zombis” porque caminan mirando fijamente la pantalla del móvil, con movimientos lentos o automáticos y escasa percepción del entorno, lo que recuerda al comportamiento de un zombi. Peatones digitales En una nomenclatura más reciente se les apela como “peatones digitales” que tiene un carácter más descriptivo haciendo referencia a quienes interactúan con dispositivos digitales al desplazarse, ya sea consultando mensajes, navegando en redes sociales, escuchando audio o utilizando aplicaciones. En ambos casos se produce una desconexión con el entorno pues se está concentrado en el dispositivo, se pierde la percepción de la visión periférica e incluso, si se usan cascos o auriculares, se dejan de escuchar las señales sonoras que advierten de los peligros, por lo que se pierde capacidad de reacción ante vehículos, obstáculos o semáforos. Peligrosidad para los peatones Ante estas circunstancias los gobiernos y las administraciones están innovando sistemas de señalización en el suelo para advertir más fácilmente a los peatones del peligro del tráfico rodado la cruzar las calzadas.
Paso de peatones con advertencias en el suelo
Señal luminosa verde en el suelo de permitido el paso para peatones
Señal luminosa roja en el suelo de prohibido el paso para peatones
Paso de peatones con instrucciones 
El móvil y la conducción Circular utilizando el móvil también se ha convertido en un peligro en la conducción que ha producido aproximadamente uno de cada cinco fallecidos en carretera en España en 2025. La salida de la vía es el accidente más habitual derivado del uso del móvil fruto de la desatención a la conducción. La Dirección General de Tráfico (DGT) considera el uso del móvil al volante como una de las infracciones más graves. La manipulación del dispositivo o el uso de auriculares se sanciona también con 200 euros de multa. Consejos La distracción, o la falta de atención a los peligros, es una causa importante de accidente por lo que no hay que despistarse con el uso del móvil al volante y hay que dejar de mirar la pantalla del móvil siempre que se vaya a cruzar una calzada para evitar accidentes.

Detectores de incendios para proteger a personas vulnerables [16/03/2026]

Un plan piloto para reducir los riesgos de los incendios domésticos en hogares de personas mayores y colectivos vulnerables ha sido puesto en marcha por la Diputación Foral de Bizkaia en una de sus comarcas, Busturialdea, de unos 45.000 habitantes, cuya capital es Bermeo. La iniciativa se desarrolla en colaboración con los ayuntamientos de la comarca, la Mancomunidad de Servicios Sociales y la Cruz Roja Bizkaia, y contempla la instalación de detectores de humo en más de 2.450 viviendas.

El Plan responde a la elevada vulnerabilidad de las personas mayores frente a los incendios domésticos. Los datos muestran que las personas mayores de 65 años presentan un riesgo de fallecimiento casi tres veces superior al de la población entre 30 y 64 años. La inhalación de humo y gases tóxicos constituye la principal causa de muerte en este tipo de incidentes y el riesgo aumenta significativamente cuando la persona vive sola. Además, una gran parte de los incendios con víctimas mortales se produce durante la noche y en los meses más fríos, cuando el uso de sistemas de calefacción es más frecuente.

Objetivo del programa

La iniciativa contempla la instalación de detectores de humo en 2.450 domicilios aproximadamente, distribuidos de la siguiente manera:

  • 250 hogares de personas usuarias del SAD (Servicio de Atención Domiciliaria) y/o beneficiarias de la PECEF (Prestación económica para cuidados en el entorno familiar). La adquisición de los detectores está financiada por la Diputación, mientras que su instalación puede realizarse por parte de las personas cuidadoras o, cuando sea necesario, por voluntariado de Cruz Roja
  • 620 hogares de personas mayores de 70 años que viven solas. Estos dispositivos se distribuyen a través de los ayuntamientos.
  • Otras 600 personas menores de 70, que también vivan solas, y a quienes sus respectivos ayuntamientos les instalarán el detector. En algunos municipios, serán instalados en todas las viviendas, independientemente de la edad y de la condición de la persona, lo que suma un total de unos 1250 hogares.

Los dispositivos utilizados están homologados, disponen de baterías con una vida útil aproximada de 10 años y pueden fijarse fácilmente al techo.

Información y Formación

La campaña incluye también acciones de información y formación preventiva, con el objetivo de garantizar el uso adecuado de los detectores. Entre ellas se encuentran el envío de cartas informativas personalizadas, la realización de charlas sobre riesgos domésticos y prevención de incendios, la entrega de material divulgativo y el acceso a tutoriales de instalación mediante códigos QR.

Se impartirán charlas informativas, y de riesgos en el hogar, que se realizarán en varios municipios de la comarca para las personas afectadas como para las personas cuidadoras con el fin de resolver las dudas y donde también se enseñarán buenas prácticas en materia de prevención de incendios domésticos.

Experiencias de otros países

La eficacia de los detectores de humo como medida preventiva está ampliamente respaldada por la experiencia internacional. En Alemania, por ejemplo, la implantación generalizada de estos dispositivos ha permitido reducir las muertes por incendio en aproximadamente un 27%, pasando de 345 a 253 fallecimientos anuales, además de disminuir de forma significativa la tasa de mortalidad por millón de habitantes. En el Estado español aún no se ha implantado la obligatoriedad de instalar detectores de humo en viviendas, aunque hay administraciones que ya han empezado a considerar dicha instalación.

Una vez finalizada la campaña, se realizará la evaluación para analizar los resultados y valorar la posible extensión del programa a otras comarcas de Bizkaia.

Que cunda el ejemplo

Iniciativas de este tipo apuestan por la prevención activa en materia de seguridad contra incendios. La experiencia demuestra que la instalación de detectores de humo, combinada con acciones de sensibilización y formación, puede reducir significativamente el riesgo de víctimas. Por ello, programas similares deberían impulsarse de forma más amplia desde los servicios de bomberos, en colaboración con administraciones públicas, servicios sociales y organizaciones del tercer sector, integrando la prevención domiciliaria como parte esencial de las políticas de seguridad y protección de la población más vulnerable. La Diputación de Bizkaia ha abierto un camino que debería ser seguido por otras muchas administraciones.

El coste de los servicios de bomberos profesionales dedicados a la extinción de incendios es muy elevado y parte de ese presupuesto debería ser dedicado a actuaciones de prevención como la que se recoge en este artículo.

Noticia relacionada: Detectores de Incendios obligatorios en Valladolid

Artículo relacionado: ¿Cuántas vidas salvan los detectores de incendio en los hogares?

Noticia relacionada: Un detector de incendios salva la vida a una familia

Ahogamientos en España 2025: datos y claves para la prevención

0

El ahogamiento constituye uno de los problemas de seguridad y salud pública más relevantes en entornos acuáticos. Sin embargo, la disponibilidad de información oficial en España presenta retrasos que dificultan la percepción del fenómeno.

En España, la información oficial sobre ahogamientos del Instituto Nacional de Estadística presenta un desfase aproximado de dos años. Para reducir esta limitación, el proyecto Ahogamiento.com recopila información mediante una metodología sistemática bajo la dirección técnica de la Escuela Segoviana de Socorrismo (ESS) con la colaboración de especialistas vinculados a la Asociación Española de Técnicos en Socorrismo.

Destacamos cinco puntos del informe anual elaborado por el proyecto Ahogamiento.com, dirigido por Luis Miguel Pascual Gómez, que ofrece datos actualizados de la mortalidad por ahogamiento en España durante 2025 y orienta estrategias eficaces de prevención.

1. Verano negro

El informe de 2025 registra 514 fallecimientos por ahogamiento, lo que sitúa a este año como el cuarto peor desde 2013, solo superado por 2017 (546), 2019 (543) y 2024. El periodo más crítico se concentró entre mayo y agosto, con 308 víctimas, convirtiéndose en el verano con mayor número de fallecidos de la serie histórica.

2. Brecha de género en los ahogamientos

Los datos reflejan una marcada desigualdad por sexo. En 2025, el 79 % de las víctimas fueron hombres (407) frente al 21 % de mujeres (107), diferencia especialmente visible entre los 20 y los 45 años.

Territorialmente, las comunidades con mayor número de fallecidos fueron Andalucía (98), Canarias (76), Galicia (61) y Comunidad Valenciana (61).

3. Vigilancia profesional

La presencia de vigilancia profesional constituye uno de los factores relevantes para reducir la mortalidad en espacios acuáticos. Aunque las playas vigiladas concentran más incidentes debido a su mayor afluencia, el porcentaje de fallecimientos se sitúa en torno al 35 %.

En zonas sin vigilancia el riesgo aumenta significativamente: 66 % en ríos y canales, 80 % en embalses y 100 % en bañeras u otras aguas interiores sin supervisión. Estos datos ponen de relieve el importante papel del personal de salvamento y socorrismo en la detección temprana del riesgo, el rescate y la aplicación de soporte vital básico.

4. Ahogamientos infantiles en el ámbito doméstico

En el grupo de menores de 0 a 4 años, la mayoría de los ahogamientos se produce en piscinas privadas. El informe señala que el 100 % de estos casos está relacionado con la ausencia o fallo en la supervisión de adultos responsables.

Este fenómeno refleja una percepción errónea de seguridad en el entorno doméstico. La experiencia demuestra que la vigilancia constante es el principal elemento preventivo, ya que unos segundos de distracción pueden ser suficientes para que se produzca un incidente grave.

5. El riesgo afecta a todas las edades

Aunque las cifras más elevadas se registran en personas mayores de 60 años, especialmente en el grupo de 70 a 74 años (50 fallecidos), el riesgo no se limita a un único perfil poblacional.

Entre los 15 y los 59 años también se mantiene un número constante de víctimas. Por ello, el informe propone sustituir la idea de “perfil de riesgo” por la de “picos estadísticos”, subrayando que el ahogamiento puede afectar a cualquier grupo cuando se combinan conductas de riesgo y ausencia de medidas preventivas.

Prevención: clave para reducir las víctimas

El análisis de los datos muestra que una parte significativa de los ahogamientos podría evitarse mediante medidas de prevención relativamente sencillas: vigilancia adecuada en zonas de baño, supervisión constante de menores, y una mayor cultura de autoprotección en el medio acuático.

La reducción de estas cifras requiere combinar información y educación preventiva, integrando la seguridad acuática dentro de las políticas públicas de prevención de accidentes. Sólo a través de una estrategia basada en datos y concienciación social será posible disminuir de forma sostenida el número de víctimas en los próximos años.

Informe de Ahogamientos en Castilla y León (2013–2025)

La ESS ha elaborado también un Estudio pormenorizado sobre los ahogamientos en Castilla León desde 2013 cuyo análisis muestra que el ahogamiento en esta comunidad se produce mayoritariamente en entornos acuáticos naturales interiores, o fundamentalmente en ríos, embalses y zonas fluviales de uso recreativo.

Se puede acceder al estudio de Castilla y León aquí.

 

Entrada relacionada: Ahogamiento a gritos y otras atrocidades [18/08/2025]

Entrada relacionada: Stop Ahogamientos [11/04/2025]

Programa de Investigación “Ahogamiento en España” Informe Castilla y León 2013-2025

El ahogamiento constituye un problema real, persistente y prevenible en Castilla y León. A pesar de tratarse de una comunidad autónoma sin litoral marítimo, los datos analizados muestran que cada año se producen fallecimientos por ahogamiento, sin que exista ningún periodo libre de este tipo de sucesos. La comparación con el conjunto de España evidencia que Castilla y León forma parte estructural del problema nacional del ahogamiento, especialmente dentro del grupo de comunidades autónomas del interior. Esta realidad pone de manifiesto que el riesgo de ahogamiento no es exclusivo de las zonas costeras y que también requiere atención específica en territorios interiores. Este informe es un resumen preliminar de la información recopilada sobre los incidentes de ahogamiento en España y, en particular, en la Comunidad de Castilla y León durante el periodo 2013-2025. Forma parte del proyecto de seguimiento e investigación “Ahogamiento en España”, iniciado en 2008 por la Escuela Segoviana de Socorrismo y AETSAS, cuyo objetivo es recopilar y documentar los incidentes de ahogamiento en el medio acuático de nuestro país. Autores: Luis Miguel Pascual Gómez, Darío Pascual García, Miguel González Rojo, Prudencio Rojo Rodríquez y Enrique Parada Torres. Editan: Escuela Segoviana de Socorrismo e IDRA (International Drowning Researches Alliance) Fecha: 2026 Enlace: https://drive.google.com/file/d/1arH0wUDGaOnWqKTmv4Ee441mzNjaCHG5/view Más información sobre el Estudio: https://ahogamientos.blogspot.com/p/informe-castilla-y-leon-2013-2025.html

El concepto de seguridad [08/03/2026]

En la accidentología, como ciencia que estudia los accidentes se encuentra implícito el concepto de seguridad pues el fin último del estudio de los accidentes y sus causas es su reducción, o sea la obtención de seguridad. Por ello, resulta imprescindible acotar el significado del término seguridad.

Voy a intentar simplificar el estricto significado y sentido que se ha de dar al término seguridad entre una pléyade de interpretaciones ambiguas y difusas que no definen bien lo que es la seguridad. Hay bastantes significados que no son concurrentes con la usanza que le dan muchos estamentos, organizaciones y textos oficiales.

Para la RAE, “Seguridad” es cualidad de seguro (ausencia de peligro), definiendo seguro como libre y exento de riesgo. Obsérvese que esta definición debería ser “libre y exento de peligro” que es como la propia RAE en su primera acepción de “seguro”.

Ambigüedad de la seguridad

La palabra seguridad funciona como un término general, similar a la palabra mesa. Al decir “mesa” solo obtenemos una idea básica, pero no sabemos exactamente a qué tipo nos referimos, ya que existen innumerables mesas con diferentes tamaños, formas, materiales y usos. Del mismo modo, el concepto de seguridad es amplio y puede abarcar muchas realidades distintas, por lo que necesita concretarse para entender exactamente a qué tipo de seguridad se está haciendo referencia.

Lo interesante es que con el concepto mesa cada individuo puede realizar un proceso de generalización eliminando los detalles físicos que lo caracterizan y quedarse con una abstracción del ente de tal manera que podamos comunicarnos entre todos sabiendo que cuando decimos mesa nos referimos a esa abstracción y no a una mesa en particular con unas características concretas.

Adjetivar la seguridad

La propia RAE tras definir “seguridad” con la acepción general de “cualidad de seguro” nos ofrece un cúmulo de acepciones referidas a un montón de áreas, especialidades o disciplinas que matizan y acotan su significado. El sustantivo seguridad, como nombre común, no debería ser usado como nombre propio, pues es tan vulgar y tan frecuente que es como utilizar un nombre propio como Juan, José o Mari, para distinguir a unos especímenes de otros; para ello es necesario utilizar los apellidos. Así ocurre con “la seguridad”, que para concretar y saber a qué se refiere hay que añadirle un adjetivo. Se puede comprender esto mediante unos cuantos ejemplos. Se puede concretar a que ámbito de la seguridad se refiere cuando se complementa la palabra seguridad con una información adicional:

  • Seguridad vial
  • Seguridad laboral
  • Seguridad bancaria
  • Seguridad marítima, aérea o ferroviaria
  • Seguridad nuclear
  • Seguridad monetaria
  • Seguridad del Estado
  • Seguridad contra incendios
  • Seguridad naval
  • Seguridad infantil
  • Seguridad acuática
  • Seguridad social
  • Seguridad antirrobo, ante intrusión
  • Seguridad activa
  • Seguridad pasiva
  • Seguridad económica
  • Seguridad jurídica
  • Seguridad territorial
  • Seguridad policial
  • Seguridad ciudadana
  • Seguridad hospitalaria
  • Seguridad pública
  • Seguridad privada
  • Seguridad en el hogar
  • Seguridad hotelera

Esta lista puede ser interminable pues añadiéndole cualquier atributo estamos segmentando su significado. Por ejemplo, puedo añadir, seguridad en Halloween, seguridad en Navidad, seguridad en fiestas, seguridad en el colegio, seguridad en la cocina, etc., y así sucesivamente.

Pero es que además “seguridad” puede ser también usado como adjetivo con lo cual la extensión de su significado se amplía mucho más. Como, por ejemplo, cinturón de seguridad, cordón de seguridad, distancia de seguridad, etc., y así a infinidad de sustantivos a los que les añadamos la palabra “seguridad”, como coche de seguridad, prisión de seguridad, escalera de seguridad, zapato de seguridad, puerta de seguridad, área de seguridad, zona de seguridad, etc.

El significado que aporta y parece querer señalar el adjetivo al sustantivo que acompaña, es el atributo de estar libre y exento de peligro, dando a entender que existe un riesgo muy bajo de que se produzca un daño.

Otros usos debidos e indebidos

Otras veces el término seguridad se refiere a un órgano o institución del gobierno o administración o parte de una estructura organizativa y por eso, en bastantes ocasiones se pretende querer usar el nombre común como si fuese un nombre propio, pero en absoluto lo es. Esta actitud suele responder a un intento interesado de monopolizar el término, se trata ni más ni menos que un intento de apropiación indebida. Resulta ser una sinécdoque mediante la que se atribuye a una parte el significado del todo; o también puede ser calificado como metonimia (tomar el efecto por la causa o viceversa), al llamar departamento de seguridad a una unidad o departamento que trata y se relaciona con la seguridad.

Este es el primero de los artículos en los que iré desgranado los distintos usos, interpretaciones y apropiaciones de la palabra seguridad. En próximas entregas trataré:

  • Concepto internacional de seguridad
  • La seguridad en el Estado Español (Gobierno español)
  • La otra seguridad: la seguridad nacional
  • Seguridad Pública y Seguridad Privada
  • La Seguridad para el Seguro
  • Safety y Security
  • Seguridad ciudadana

Seguridad es la cualidad o circunstancia de estar libre y exento de peligro

Ecosistema PCI: Población General Informada [05/03/2026]

Una nueva entrada para comprender mejor el Ecosistema de Seguridad contra incendios y vida de NFPA©. Hoy veremos, de forma general otro componente y pilar fundamental del mismo. Población General Informada Hubo un programa de televisión en los años 70 en el que en 24 entregas nos mostraba en clave de seguridad vial las consecuencias de accidentes y cómo podrían haber sido evitados. Se llamaba La Segunda Oportunidad, tuvo una amplia difusión y se detectó que a partir de su emisión, además de la implantación de nuevas regulaciones, poco a poco los accidentes disminuían de forma paulatina (de 97.000 accidentes en 1977 a 94.000 en 1980 y 81.000 en 1985 y repuntando levemente desde ese año cuando las campañas se relajaron). Este programa, dirigido al público en general, nos sirve de ejemplo sobre lo que se puede hacer en relación a la educación sobre Protección Contra Incendios ya que los consejos claros, explícitos y asumibles son una herramienta de gran calado y consecuencias espectaculares. El personal en general debemos conocer los riesgos de incendio a los que estamos sometidos, cómo prevenirlos y protegernos en la medida en que seamos competentes. La prevención es fundamental y en este sentido acercar las medidas fundamentales es clave, pero es posible que un incendio suceda y debemos estar además preparados para esta eventualidad conociendo las técnicas de reacción, actuación y escape seguro de la zona de peligro. Algunas campañas que se desarrollan desde hace muchos años en países más comprometidos o con más arraigo en materia de Protección Contra Incendios que el nuestro (p.e. en USA el mes de la Prevención de incendios se celebra desde 1925). Estas campañas son realizadas desde los Gobiernos (p.e. la Casa Blanca) o Asociaciones específicas (NFPA) dirigidas a diferentes entornos, etnias, problemáticas, etc, impulsan y promueven la cultura de la Prevención en esta disciplina con indicaciones claras, explícitas, amenas y expertas. Pero no debemos ser pesimistas. Aquí no hay sitio para nombrar todas las iniciativas que se realizan. Como ejemplos, las Campañas como la de Bomberos de la Diputación Foral de Bizkaia en relación a los incendios en viviendas, han resultado en actuaciones populares muy positivas. Entre nosotros la concienciación aparentemente crece y entre otras actividades, programaciones como la Semana de la Prevención de Incendios 2025 que se celebró en Bilbao en noviembre impulsada por el Ayuntamiento, a través del Servicio de Bomberas y Bomberos, junto a la Fundación MAPFRE y la APTB, es un gran avance, pero no es la culminación de un proceso, es un paso más de una tarea que debe ser generalizada, constante y bien coordinada. Si la población no tiene la información que necesita, puede hacer cosas que le pongan a él y a otros (incluidos los bomberos) en mayor riesgo. La gente tomará medidas de seguridad adicionales si comprende los riesgos y las consecuencias de no hacer nada. A menudo, el público cree que no tiene ningún papel que desempeñar a la hora de determinar su seguridad en un incendio doméstico o forestal. Pero pueden actuar. A los que profesionalmente estamos directamente relacionados de alguna manera con la Seguridad Ante Incendios, nos corresponde explicarles cuáles son esas medidas y cómo pueden contribuir a reducir su propio riesgo. El éxito pasado en la reducción de siniestros ha llevado a una perniciosa actitud de «a mí no me puede pasar» y «yo ya estoy preparado, eso les pasa a otros». La ciudadanía y los responsables políticos dan por sentada la seguridad porque a menudo carecen de formación sobre los riesgos de incendio. Esto conduce a malas decisiones y a un aumento del riesgo. Dentro del Ecosistema, la Población Informada es un elemento fundamental y no olvidemos que potencialmente el afectado principal.

Estudio de muertes en incendios en Euskadi y Navarra en el siglo XXI

En 2025 OPRA concluyó el Estudio de Víctimas mortales de incendios en la CAPV y Navarra 2000-2024” realizado con el apoyo de LABORAL Kutxa y Seguros Lagun Aro. Este estudio inédito sobre un periodo de 25 años en una población de casi 3 millones de habitantes (CAPV y Navarra) ha confirmado algunos de los datos que ya sabíamos cómo:
  • El riesgo de morir en un incendio es mayor cuanto más pequeña sea una localidad. El índice de muertes por millón de habitantes en las poblaciones menores de 1.000 habitantes es 4 veces mayor que en las de más de 50.000.
  • En los 4 meses de invierno (diciembre, enero, febrero y marzo) se producen algo más de la mitad de las muertes.
  • Dos terceras partes de las muertes en viviendas se producen durante las horas nocturnas. Y los hombres suponen el 69% del total de víctimas mortales.
  • Las personas mayores de 65 años suponen prácticamente la mitad de todos los fallecidos en incendios.
  • Las principales causas que han provocado más incendios con muertes en viviendas son: el hábito de fumar, la electricidad, y los aparatos productores de calor.
  • Las principales causas de muerte en los incendios en viviendas son: intoxicación por gases y humo (58%), quemaduras (31%) y traumatismos (10%).
Un análisis novedoso es el de relacionar el número de víctimas mortales de incendios con la temperatura mínima del día del incendio resultando que dos terceras partes de las muertes ocurren los días por debajo de diez grados. Muertes en caseríos Uno de los hallazgos más relevantes del estudio ha sido que la mitad de los fallecidos en viviendas unifamiliares han ocurrido en caseríos (vivienda tradicional vasca en la que se desarrollan actividades agrícolas y ganaderas). El estudio completo está disponible a través del siguiente enlace: https://opra.info/wp-content/uploads/Estudio-Victimas-CAPV-y-Navarra-OPRA_28_04_25.pdf El hecho de que dos de cada tres fallecimientos ocurran durante la noche nos afianza en la demanda de la obligación de instalar detectores de humo autónomos en las viviendas como necesarios instrumentos de prevención.

SICUR: feria que necesita reencontrarse con la seguridad integral [26/02/2026]

SICUR ha sido durante décadas la gran cita del ecosistema de la seguridad en España. Como feria de referencia en el ámbito de la security, la protección contra incendios y la prevención de riesgos laborales, ha contribuido a consolidar un sector profesional, tecnificado y en constante evolución. Ha actuado como escaparate de innovación, punto de encuentro institucional y empresarial y termómetro de tendencias. Sin embargo, toda feria sectorial refleja también las prioridades del mercado y de las políticas públicas. En ese espejo comienzan a apreciarse ciertos desequilibrios que invitan a una reflexión. SICUR sigue siendo una feria sólida y necesaria, pero la evolución de sus contenidos exige representar de manera más equilibrada el conjunto de la seguridad que afecta a la ciudadanía. Y la inclusión en esta edición de la ciberseguridad no avanza en este sentido. El desplazamiento del sector de incendios Un cambio perceptible en los últimos años es la pérdida de centralidad del sector de protección contra incendios. En sus primeras ediciones, especialmente en la etapa de la Casa de Campo, la feria tenía un marcado carácter bomberil. La seguridad contra incendios constituía uno de sus pilares técnicos: bomberos, salvamento, detección y alarma, extinción, rociadores, evacuación, señalización, formación y mantenimiento ocupaban un lugar destacado. La cultura de la protección contra incendios ha sido una de las bases del desarrollo de SICUR. Hoy el sector sigue presente, pero su visibilidad resulta menor frente a ámbitos más mediáticos o de mayor crecimiento económico. No se trata de una desaparición, sino de una pérdida relativa de protagonismo. Hay que tener en cuenta que los incend ios siguen provocando víctimas mortales y pérdidas económicas cada año que requieren que la protección contra incendios siga siendo un desafío importante.
La seguridad frente a los accidentes: una gran ausente Más allá del ámbito específico de incendios, existe una cuestión más profunda: la seguridad frente a los accidentes en sentido amplio apenas tiene presencia conceptual en una feria que se define como “de la seguridad”. Cuando se habla de accidentes, en el contexto de la feria, el foco se concentra casi exclusivamente en los laborales. La prevención de riesgos laborales constituye con legitimidad uno de los ejes tradicionales de SICUR, con un mercado consolidado. Pero el universo de los accidentes es mucho más amplio. Los accidentes domésticos, de tráfico, en el ocio, o vinculados a personas mayores generan un volumen de víctimas muy superior al de otros riesgos con mayor visibilidad institucional. Caídas en el hogar o en la vía pública, atragantamientos, intoxicaciones, accidentes de tráfico, o incendios residenciales forman parte de la seguridad cotidiana de millones de personas. Las muertes accidentales en España triplican a las muertes intencionales. Si entendemos la seguridad como protección frente a daños evitables, los accidentes no intencionales deberían ocupar un lugar central en un foro sectorial de referencia. Su escasa presencia revela que no se articula un enfoque integral sobre la prevención de los accidentes.

El auge de la ciberseguridad Un rasgo notable este año es el crecimiento de la ciberseguridad en la propaganda, que han convertido la ciberseguridad en un tema protagonista. Pero, aparentemente, el enfoque predominante está orientado a la defensa corporativa: protección de infraestructuras críticas, continuidad de negocio o resiliencia empresarial: un enfoque legítimo, pero parcial. Se produce así una paradoja: mientras la ciberseguridad gana protagonismo, la seguridad frente a riesgos cotidianos no alcanza una visibilidad proporcional. Una cuestión de equilibrio El problema no es la presencia de la ciberseguridad. El problema es el desequilibrio. Una feria sectorial no ha de ser solo un espacio comercial; también define simbólicamente qué entendemos por seguridad. Cuando determinadas áreas ocupan el centro y otras quedan relegadas, se establece una jerarquía implícita. Si la seguridad se interpreta principalmente como defensa frente a amenazas intencionales se invisibiliza una parte sustancial del daño social: el derivado de los accidentes no intencionales. Desde la perspectiva de políticas públicas, su prevención requiere investigación de causas, educación y comunicación del riesgo, un enfoque poco presente. Hacia una seguridad verdaderamente integral SICUR sigue siendo una feria relevante y con un valor histórico indiscutible. Precisamente por ello, podría liderar una evolución conceptual. Ampliar la mirada hacia la seguridad frente a los accidentes cotidianos y dar mayor protagonismo a la protección efectiva de los ciudadanos no implica restar espacio a sectores emergentes: implica integrar. La seguridad del siglo XXI exige una visión amplia: física y digital, laboral y doméstica, corporativa y ciudadana, preventiva y no solo reactiva. La seguridad no es solo tecnología o defensa, sino protección efectiva de las personas frente a daños evitables. Ese horizonte merece ocupar un lugar central. Ojalá lo veamos en SICUR’2028.

Jornadas sobre Novedades en PCI en Palma

0
El Colegio de Ingenieros Industriales de Baleares organiza, junto con OPRA, unas jornadas técnicas sobre novedades en Protección Contra Incendios que tendrán lugar los días 24 y 25 de marzo, en Palma (Mallorca, Baleares). Estas jornadas se presentan como un espacio de encuentro y actualización en el que explorar las soluciones técnicas más innovadoras y debatir sobre los retos actuales en la protección contra incendios. En los últimos años la PCI ha experimentado una notable evolución, impulsada por los avances tecnológicos para atender los nuevos riesgos, así como por la incorporación de nuevas exigencias normativas, que han incorporado requisitos más estrictos en materia de protección pasiva y activa. Contaremos con expertos de distintas empresas del sector de la PCI (activa y pasiva) que presentarán las últimas novedades para garantizar una mejor protección de las personas ante los incendios. Las jornadas tendrán formato presencial, y también podrán ser seguidas online y se celebrarán en la sede del Colegio de Ingenieros de Baleares, en c/ de Carles I, 2, Palma. La inscripción en la modalidad presencial es gratuita. El programa y el formulario de inscripción están disponibles en: https://opra.info/novedades-pci-palma/