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Detectores de incendios para proteger a personas vulnerables [16/03/2026]
Un plan piloto para reducir los riesgos de los incendios domésticos en hogares de personas mayores y colectivos vulnerables ha sido puesto en marcha por la Diputación Foral de Bizkaia en una de sus comarcas, Busturialdea, de unos 45.000 habitantes, cuya capital es Bermeo. La iniciativa se desarrolla en colaboración con los ayuntamientos de la comarca, la Mancomunidad de Servicios Sociales y la Cruz Roja Bizkaia, y contempla la instalación de detectores de humo en más de 2.450 viviendas.
El Plan responde a la elevada vulnerabilidad de las personas mayores frente a los incendios domésticos. Los datos muestran que las personas mayores de 65 años presentan un riesgo de fallecimiento casi tres veces superior al de la población entre 30 y 64 años. La inhalación de humo y gases tóxicos constituye la principal causa de muerte en este tipo de incidentes y el riesgo aumenta significativamente cuando la persona vive sola. Además, una gran parte de los incendios con víctimas mortales se produce durante la noche y en los meses más fríos, cuando el uso de sistemas de calefacción es más frecuente.
Objetivo del programa
La iniciativa contempla la instalación de detectores de humo en 2.450 domicilios aproximadamente, distribuidos de la siguiente manera:
- 250 hogares de personas usuarias del SAD (Servicio de Atención Domiciliaria) y/o beneficiarias de la PECEF (Prestación económica para cuidados en el entorno familiar). La adquisición de los detectores está financiada por la Diputación, mientras que su instalación puede realizarse por parte de las personas cuidadoras o, cuando sea necesario, por voluntariado de Cruz Roja
- 620 hogares de personas mayores de 70 años que viven solas. Estos dispositivos se distribuyen a través de los ayuntamientos.
- Otras 600 personas menores de 70, que también vivan solas, y a quienes sus respectivos ayuntamientos les instalarán el detector. En algunos municipios, serán instalados en todas las viviendas, independientemente de la edad y de la condición de la persona, lo que suma un total de unos 1250 hogares.

Los dispositivos utilizados están homologados, disponen de baterías con una vida útil aproximada de 10 años y pueden fijarse fácilmente al techo.
Información y Formación
La campaña incluye también acciones de información y formación preventiva, con el objetivo de garantizar el uso adecuado de los detectores. Entre ellas se encuentran el envío de cartas informativas personalizadas, la realización de charlas sobre riesgos domésticos y prevención de incendios, la entrega de material divulgativo y el acceso a tutoriales de instalación mediante códigos QR.
Se impartirán charlas informativas, y de riesgos en el hogar, que se realizarán en varios municipios de la comarca para las personas afectadas como para las personas cuidadoras con el fin de resolver las dudas y donde también se enseñarán buenas prácticas en materia de prevención de incendios domésticos.
Experiencias de otros países
La eficacia de los detectores de humo como medida preventiva está ampliamente respaldada por la experiencia internacional. En Alemania, por ejemplo, la implantación generalizada de estos dispositivos ha permitido reducir las muertes por incendio en aproximadamente un 27%, pasando de 345 a 253 fallecimientos anuales, además de disminuir de forma significativa la tasa de mortalidad por millón de habitantes. En el Estado español aún no se ha implantado la obligatoriedad de instalar detectores de humo en viviendas, aunque hay administraciones que ya han empezado a considerar dicha instalación.
Una vez finalizada la campaña, se realizará la evaluación para analizar los resultados y valorar la posible extensión del programa a otras comarcas de Bizkaia.
Que cunda el ejemplo
Iniciativas de este tipo apuestan por la prevención activa en materia de seguridad contra incendios. La experiencia demuestra que la instalación de detectores de humo, combinada con acciones de sensibilización y formación, puede reducir significativamente el riesgo de víctimas. Por ello, programas similares deberían impulsarse de forma más amplia desde los servicios de bomberos, en colaboración con administraciones públicas, servicios sociales y organizaciones del tercer sector, integrando la prevención domiciliaria como parte esencial de las políticas de seguridad y protección de la población más vulnerable. La Diputación de Bizkaia ha abierto un camino que debería ser seguido por otras muchas administraciones.
El coste de los servicios de bomberos profesionales dedicados a la extinción de incendios es muy elevado y parte de ese presupuesto debería ser dedicado a actuaciones de prevención como la que se recoge en este artículo.
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Ahogamientos en España 2025: datos y claves para la prevención
El ahogamiento constituye uno de los problemas de seguridad y salud pública más relevantes en entornos acuáticos. Sin embargo, la disponibilidad de información oficial en España presenta retrasos que dificultan la percepción del fenómeno.
En España, la información oficial sobre ahogamientos del Instituto Nacional de Estadística presenta un desfase aproximado de dos años. Para reducir esta limitación, el proyecto Ahogamiento.com recopila información mediante una metodología sistemática bajo la dirección técnica de la Escuela Segoviana de Socorrismo (ESS) con la colaboración de especialistas vinculados a la Asociación Española de Técnicos en Socorrismo.
Destacamos cinco puntos del informe anual elaborado por el proyecto Ahogamiento.com, dirigido por Luis Miguel Pascual Gómez, que ofrece datos actualizados de la mortalidad por ahogamiento en España durante 2025 y orienta estrategias eficaces de prevención.
1. Verano negro
El informe de 2025 registra 514 fallecimientos por ahogamiento, lo que sitúa a este año como el cuarto peor desde 2013, solo superado por 2017 (546), 2019 (543) y 2024. El periodo más crítico se concentró entre mayo y agosto, con 308 víctimas, convirtiéndose en el verano con mayor número de fallecidos de la serie histórica.
2. Brecha de género en los ahogamientos
Los datos reflejan una marcada desigualdad por sexo. En 2025, el 79 % de las víctimas fueron hombres (407) frente al 21 % de mujeres (107), diferencia especialmente visible entre los 20 y los 45 años.
Territorialmente, las comunidades con mayor número de fallecidos fueron Andalucía (98), Canarias (76), Galicia (61) y Comunidad Valenciana (61).
3. Vigilancia profesional
La presencia de vigilancia profesional constituye uno de los factores relevantes para reducir la mortalidad en espacios acuáticos. Aunque las playas vigiladas concentran más incidentes debido a su mayor afluencia, el porcentaje de fallecimientos se sitúa en torno al 35 %.
En zonas sin vigilancia el riesgo aumenta significativamente: 66 % en ríos y canales, 80 % en embalses y 100 % en bañeras u otras aguas interiores sin supervisión. Estos datos ponen de relieve el importante papel del personal de salvamento y socorrismo en la detección temprana del riesgo, el rescate y la aplicación de soporte vital básico.
4. Ahogamientos infantiles en el ámbito doméstico
En el grupo de menores de 0 a 4 años, la mayoría de los ahogamientos se produce en piscinas privadas. El informe señala que el 100 % de estos casos está relacionado con la ausencia o fallo en la supervisión de adultos responsables.
Este fenómeno refleja una percepción errónea de seguridad en el entorno doméstico. La experiencia demuestra que la vigilancia constante es el principal elemento preventivo, ya que unos segundos de distracción pueden ser suficientes para que se produzca un incidente grave.
5. El riesgo afecta a todas las edades
Aunque las cifras más elevadas se registran en personas mayores de 60 años, especialmente en el grupo de 70 a 74 años (50 fallecidos), el riesgo no se limita a un único perfil poblacional.
Entre los 15 y los 59 años también se mantiene un número constante de víctimas. Por ello, el informe propone sustituir la idea de “perfil de riesgo” por la de “picos estadísticos”, subrayando que el ahogamiento puede afectar a cualquier grupo cuando se combinan conductas de riesgo y ausencia de medidas preventivas.
Prevención: clave para reducir las víctimas
El análisis de los datos muestra que una parte significativa de los ahogamientos podría evitarse mediante medidas de prevención relativamente sencillas: vigilancia adecuada en zonas de baño, supervisión constante de menores, y una mayor cultura de autoprotección en el medio acuático.
La reducción de estas cifras requiere combinar información y educación preventiva, integrando la seguridad acuática dentro de las políticas públicas de prevención de accidentes. Sólo a través de una estrategia basada en datos y concienciación social será posible disminuir de forma sostenida el número de víctimas en los próximos años.
Informe de Ahogamientos en Castilla y León (2013–2025)
La ESS ha elaborado también un Estudio pormenorizado sobre los ahogamientos en Castilla León desde 2013 cuyo análisis muestra que el ahogamiento en esta comunidad se produce mayoritariamente en entornos acuáticos naturales interiores, o fundamentalmente en ríos, embalses y zonas fluviales de uso recreativo.
Se puede acceder al estudio de Castilla y León aquí.

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Programa de Investigación “Ahogamiento en España” Informe Castilla y León 2013-2025
El concepto de seguridad [08/03/2026]
En la accidentología, como ciencia que estudia los accidentes se encuentra implícito el concepto de seguridad pues el fin último del estudio de los accidentes y sus causas es su reducción, o sea la obtención de seguridad. Por ello, resulta imprescindible acotar el significado del término seguridad.
Voy a intentar simplificar el estricto significado y sentido que se ha de dar al término seguridad entre una pléyade de interpretaciones ambiguas y difusas que no definen bien lo que es la seguridad. Hay bastantes significados que no son concurrentes con la usanza que le dan muchos estamentos, organizaciones y textos oficiales.
Para la RAE, “Seguridad” es cualidad de seguro (ausencia de peligro), definiendo seguro como libre y exento de riesgo. Obsérvese que esta definición debería ser “libre y exento de peligro” que es como la propia RAE en su primera acepción de “seguro”.
Ambigüedad de la seguridad
La palabra seguridad funciona como un término general, similar a la palabra mesa. Al decir “mesa” solo obtenemos una idea básica, pero no sabemos exactamente a qué tipo nos referimos, ya que existen innumerables mesas con diferentes tamaños, formas, materiales y usos. Del mismo modo, el concepto de seguridad es amplio y puede abarcar muchas realidades distintas, por lo que necesita concretarse para entender exactamente a qué tipo de seguridad se está haciendo referencia.
Lo interesante es que con el concepto mesa cada individuo puede realizar un proceso de generalización eliminando los detalles físicos que lo caracterizan y quedarse con una abstracción del ente de tal manera que podamos comunicarnos entre todos sabiendo que cuando decimos mesa nos referimos a esa abstracción y no a una mesa en particular con unas características concretas.
Adjetivar la seguridad
La propia RAE tras definir “seguridad” con la acepción general de “cualidad de seguro” nos ofrece un cúmulo de acepciones referidas a un montón de áreas, especialidades o disciplinas que matizan y acotan su significado. El sustantivo seguridad, como nombre común, no debería ser usado como nombre propio, pues es tan vulgar y tan frecuente que es como utilizar un nombre propio como Juan, José o Mari, para distinguir a unos especímenes de otros; para ello es necesario utilizar los apellidos. Así ocurre con “la seguridad”, que para concretar y saber a qué se refiere hay que añadirle un adjetivo. Se puede comprender esto mediante unos cuantos ejemplos. Se puede concretar a que ámbito de la seguridad se refiere cuando se complementa la palabra seguridad con una información adicional:
- Seguridad vial
- Seguridad laboral
- Seguridad bancaria
- Seguridad marítima, aérea o ferroviaria
- Seguridad nuclear
- Seguridad monetaria
- Seguridad del Estado
- Seguridad contra incendios
- Seguridad naval
- Seguridad infantil
- Seguridad acuática
- Seguridad social
- Seguridad antirrobo, ante intrusión
- Seguridad activa
- Seguridad pasiva
- Seguridad económica
- Seguridad jurídica
- Seguridad territorial
- Seguridad policial
- Seguridad ciudadana
- Seguridad hospitalaria
- Seguridad pública
- Seguridad privada
- Seguridad en el hogar
- Seguridad hotelera
Esta lista puede ser interminable pues añadiéndole cualquier atributo estamos segmentando su significado. Por ejemplo, puedo añadir, seguridad en Halloween, seguridad en Navidad, seguridad en fiestas, seguridad en el colegio, seguridad en la cocina, etc., y así sucesivamente.
Pero es que además “seguridad” puede ser también usado como adjetivo con lo cual la extensión de su significado se amplía mucho más. Como, por ejemplo, cinturón de seguridad, cordón de seguridad, distancia de seguridad, etc., y así a infinidad de sustantivos a los que les añadamos la palabra “seguridad”, como coche de seguridad, prisión de seguridad, escalera de seguridad, zapato de seguridad, puerta de seguridad, área de seguridad, zona de seguridad, etc.
El significado que aporta y parece querer señalar el adjetivo al sustantivo que acompaña, es el atributo de estar libre y exento de peligro, dando a entender que existe un riesgo muy bajo de que se produzca un daño.

Otros usos debidos e indebidos
Otras veces el término seguridad se refiere a un órgano o institución del gobierno o administración o parte de una estructura organizativa y por eso, en bastantes ocasiones se pretende querer usar el nombre común como si fuese un nombre propio, pero en absoluto lo es. Esta actitud suele responder a un intento interesado de monopolizar el término, se trata ni más ni menos que un intento de apropiación indebida. Resulta ser una sinécdoque mediante la que se atribuye a una parte el significado del todo; o también puede ser calificado como metonimia (tomar el efecto por la causa o viceversa), al llamar departamento de seguridad a una unidad o departamento que trata y se relaciona con la seguridad.
Este es el primero de los artículos en los que iré desgranado los distintos usos, interpretaciones y apropiaciones de la palabra seguridad. En próximas entregas trataré:
- Concepto internacional de seguridad
- La seguridad en el Estado Español (Gobierno español)
- La otra seguridad: la seguridad nacional
- Seguridad Pública y Seguridad Privada
- La Seguridad para el Seguro
- Safety y Security
- Seguridad ciudadana
Seguridad es la cualidad o circunstancia de estar libre y exento de peligro
Ecosistema PCI: Población General Informada [05/03/2026]
El personal en general debemos conocer los riesgos de incendio a los que estamos sometidos, cómo prevenirlos y protegernos en la medida en que seamos competentes. La prevención es fundamental y en este sentido acercar las medidas fundamentales es clave, pero es posible que un incendio suceda y debemos estar además preparados para esta eventualidad conociendo las técnicas de reacción, actuación y escape seguro de la zona de peligro.
Algunas campañas que se desarrollan desde hace muchos años en países más comprometidos o con más arraigo en materia de Protección Contra Incendios que el nuestro (p.e. en USA el mes de la Prevención de incendios se celebra desde 1925). Estas campañas son realizadas desde los Gobiernos (p.e. la Casa Blanca) o Asociaciones específicas (NFPA) dirigidas a diferentes entornos, etnias, problemáticas, etc, impulsan y promueven la cultura de la Prevención en esta disciplina con indicaciones claras, explícitas, amenas y expertas.
Pero no debemos ser pesimistas. Aquí no hay sitio para nombrar todas las iniciativas que se realizan. Como ejemplos, las Campañas como la de Bomberos de la Diputación Foral de Bizkaia en relación a los incendios en viviendas, han resultado en actuaciones populares muy positivas. Entre nosotros la concienciación aparentemente crece y entre otras actividades, programaciones como la Semana de la Prevención de Incendios 2025 que se celebró en Bilbao en noviembre impulsada por el Ayuntamiento, a través del Servicio de Bomberas y Bomberos, junto a la Fundación MAPFRE y la APTB, es un gran avance, pero no es la culminación de un proceso, es un paso más de una tarea que debe ser generalizada, constante y bien coordinada.
Si la población no tiene la información que necesita, puede hacer cosas que le pongan a él y a otros (incluidos los bomberos) en mayor riesgo. La gente tomará medidas de seguridad adicionales si comprende los riesgos y las consecuencias de no hacer nada. A menudo, el público cree que no tiene ningún papel que desempeñar a la hora de determinar su seguridad en un incendio doméstico o forestal. Pero pueden actuar. A los que profesionalmente estamos directamente relacionados de alguna manera con la Seguridad Ante Incendios, nos corresponde explicarles cuáles son esas medidas y cómo pueden contribuir a reducir su propio riesgo. El éxito pasado en la reducción de siniestros ha llevado a una perniciosa actitud de «a mí no me puede pasar» y «yo ya estoy preparado, eso les pasa a otros». La ciudadanía y los responsables políticos dan por sentada la seguridad porque a menudo carecen de formación sobre los riesgos de incendio. Esto conduce a malas decisiones y a un aumento del riesgo.
Dentro del Ecosistema, la Población Informada es un elemento fundamental y no olvidemos que potencialmente el afectado principal. Estudio de muertes en incendios en Euskadi y Navarra en el siglo XXI
- El riesgo de morir en un incendio es mayor cuanto más pequeña sea una localidad. El índice de muertes por millón de habitantes en las poblaciones menores de 1.000 habitantes es 4 veces mayor que en las de más de 50.000.
- En los 4 meses de invierno (diciembre, enero, febrero y marzo) se producen algo más de la mitad de las muertes.
- Dos terceras partes de las muertes en viviendas se producen durante las horas nocturnas. Y los hombres suponen el 69% del total de víctimas mortales.
- Las personas mayores de 65 años suponen prácticamente la mitad de todos los fallecidos en incendios.
- Las principales causas que han provocado más incendios con muertes en viviendas son: el hábito de fumar, la electricidad, y los aparatos productores de calor.
- Las principales causas de muerte en los incendios en viviendas son: intoxicación por gases y humo (58%), quemaduras (31%) y traumatismos (10%).
SICUR: feria que necesita reencontrarse con la seguridad integral [26/02/2026]
Hacia una seguridad verdaderamente integral
SICUR sigue siendo una feria relevante y con un valor histórico indiscutible. Precisamente por ello, podría liderar una evolución conceptual.
Ampliar la mirada hacia la seguridad frente a los accidentes cotidianos y dar mayor protagonismo a la protección efectiva de los ciudadanos no implica restar espacio a sectores emergentes: implica integrar.
La seguridad del siglo XXI exige una visión amplia: física y digital, laboral y doméstica, corporativa y ciudadana, preventiva y no solo reactiva. La seguridad no es solo tecnología o defensa, sino protección efectiva de las personas frente a daños evitables. Ese horizonte merece ocupar un lugar central.
Ojalá lo veamos en SICUR’2028. Jornadas sobre Novedades en PCI en Palma




























