Estudio-encuesta sobre el significado de “accidente”
Libro blanco de la prevención de incendios y sus consecuencias
El Libro Blanco de Incendios y el Ministerio del Interior [24/03/2025]
Este artículo contiene una introducción básica y un argumento elemental que explica por qué las interesantes y bien elaboradas propuestas del Libro blanco de la prevención de incendios recientemente presentado por la Fundación Mapfre y APTB no van a llegar muy lejos.
Como contaba en el artículo anterior, unas cuantas de esas propuestas ya las presenté hace 30 años y voy con la explicación de por qué no se han alcanzado y por qué es difícil que se logren pronto.
El poder ejecutivo del Estado se ejerce a través del sector o administración pública del Estado que se encarga de realizar las actividades socioeconómicas de interés público, ejecutar las obras de las infraestructuras públicas, y de gestionar las áreas y servicios públicos, como la educación, la sanidad y la seguridad, entre otros. Hay diferentes maneras de entender el gobierno de la res pública y en función de los distintos modelos de gobierno se construye una determinada arquitectura de la administración para lograr los fines de Estado.
Safety, Security y el Ministerio del Interior
El citado Libro Blanco trata de la prevención de incendios, y el incendio es un accidente que provoca daños en las personas y bienes. Parece por tanto que la prevención de incendios debemos encajarla en el ámbito de la seguridad. El primer asunto que habría que aclarar es qué es seguridad, qué se entiende por seguridad y qué órganos de la administración han de encargarse de la seguridad. La definición del concepto de seguridad es un asunto complejo que prometo abordar en otro artículo.
Lo que voy a explicar a continuación es que la arquitectura de la Administración del Estado no es la adecuada para dar respuesta a los problemas de la seguridad de los ciudadanos. Tengo que aclarar necesariamente que en otros idiomas y culturas se distingue entre “safety (protección ante accidentes y emergencias)” y “security (la seguridad relacionada con la policía y con la comisión de delitos)”.
En España no existe esa distinción y por lo tanto la arquitectura del Estado se construye desde esta confusión. El principal ministerio que debería ser el competente de la seguridad ciudadana (la de los accidentes y emergencias, no la del Código Penal) debería ser el Ministerio del Interior.
La Seguridad para los gobiernos españoles
Una ojeada al Organigrama del Ministerio de Interior del Estado español produce zozobra a cualquier persona que se considere un profesional de la seguridad no policial.

Resulta que la Dirección General de Tráfico y la Dirección General de Protección Civil y Emergencias no están dentro de lo que llaman Secretaría de Estado de Seguridad. ¿A qué le llaman seguridad en Madrid?
Tuve ocasión de asistir hace bastantes años a una conferencia del exministro Martín Villa, a la sazón ministro de Interior del primer gobierno de la llamada transición democrática (ministerio heredero del régimen franquista y como tal constituido a su imagen y semejanza) y transmitió a la audiencia que su sensación diaria siendo ministro es que estaba al frente del ministerio del terrorismo. Manifestó en público que la única seguridad que le importaba era la que tenía que ver con el terrorismo, con la policía, que el resto ni le preocupaba ni le ocupaba. Y eso poco ha cambiado en esta España cuyo presupuesto del Ministerio del Interior es revelador.
El Ministerio de la Policía
En vez del Ministerio del Interior se debería llamar Ministerio de la Policía. No me lo estoy inventando, en el Presupuesto del Estado prorrogado de 2024 figuran los siguientes datos:

He solido decir y creo que alguna vez he escrito que la seguridad civil, la no policial del Ministerio del Interior no llegaba al 10% del presupuesto dedicado a la policía, pero nunca había accedido a los datos reales. La trágica realidad es que el presupuesto de la seguridad no policial no llega ni al 0,2%. Lo escribo en letras para que se entienda mejor: lo que el Estado español dedica a la seguridad civil de los ciudadanos es menos del cero coma dos por ciento de lo que se dedica a la seguridad policial.
No nos extrañemos, la realidad es que el Ministerio del Interior es heredero de la estructura de un golpe de Estado militar, que aún no se ha democratizado del todo y que no ha copiado las estructuras de los Ministerios de Interior de los países democráticos europeos.
El Ministerio del Interior no ha abordado sus obligatorias competencias de seguridad de los ciudadanos, no se ha ocupado de sus asuntos y por eso otros Ministerios han ido invadiendo sus competencias porque quien debía hacerlo no las ha ejercido.
Por la abulia del Ministerio del Interior, nadie se ocupa de preservar la seguridad de las personas en cualquier tipo de accidente. Por eso no hay normas nacionales de organización de los servicios de bomberos y protección civil como las hay en todos los países de Europa, por eso no está regulado en España el voluntariado de emergencia, por eso las normas de seguridad de las personas en los edificios (incluyendo los incendios) las promulgan los ministerios de vivienda y de industria, por eso la seguridad contra incendios de los trabajadores en los centros de trabajo depende del ministerio de trabajo, por eso en el hundimiento negligentemente intencionado del Prestige, la Dirección general de protección civil no pintó nada, por eso en la mayor emergencia social que ha ocurrido en España que ha sido la pandemia del covid con el Estado de Alarma la Dirección general de protección civil y emergencias no apareció, por eso en la DANA de octubre del 2024, mayor catástrofe natural reciente en España a la directora general de protección civil y emergencias nadie la echó en falta (me dijeron que no estaba en España) ni se habló de esa dirección que debería haber sido protagonista en ese trágico escenario. Por eso no hay normas ni protocolos nacionales para el rescate en montaña; ni se ocupa de los ahogamientos ni del salvamento de personas en las playas y espacios acuáticos; por eso las normas de seguridad en las piscinas están emanando del Ministerio de Sanidad; por eso los colegios de ingenieros forestales se han montado los servicios de extinción de incendios forestales en la mayoría de las CCAA; por eso, de las caídas (principal causa de muerte accidental en España) se están empezando a hacer cargo las profesionales de la enfermería; por eso de las emergencias del transporte, ferroviario, aéreo o marítimo se está encargando cada ministerio y el del Interior ni está ni se le espera.
Y ahora, con el nuevo RSCIEI, las industrias en vez de tener que reportar al Ministerio de Interior o al servicio bomberos de que han tenido un incendio van a tener que avisar al Ministerio de Industria. ¿Habrase visto tamaño disparate?
Y todo esto tiene un pecado original, que no es ni más ni menos que un mal diseño del Gobierno y de la estructura de la Administración del Estado. Con la desgracia añadida de que las CCAA en vez de ir a distintos países europeos a ver cómo lo hacen, han ido a Madrid a copiar las ruinas burocráticas de un Estado postfranquista y han replicado el modelo.
Mientras el Ministerio del Interior sea el ministerio de la policía nunca habrá prevención de nada
Y mientras esto siga así, ya podemos hacer muy bienintencionados planes plasmados en Libros blancos, rojos o negros, que se quedarán en agua de borrajas, o sea en algo insignificante, aunque en un principio parecía importante.
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Los incendios, los bomberos: 30 años después [24/03/2025]
Revisando unos papeles antiguos me he encontrado con un escrito en que se recoge el contenido de la entrevista que mantuve hace 31 años con la Dirección General de Protección Civil -DGPC-, siendo presidente de la APTB.
Reproduzco el texto de aquel documento que, a modo de acta, contiene lo expuesto por mí en aquella reunión. Según lo vayáis leyendo veréis que se tratan las viejas reivindicaciones del sector y me atrevo a apuntar que podrían ser expuestas hoy en día en una reunión similar en términos muy parecidos.
Reunión del director general de protección civil Francisco Cruz de Castro con el presidente de APTB Javier Larrea
El jueves, 3 de marzo de 1994, tuvo lugar un encuentro en Madrid entre el director general de protección civil D. Francisco Cruz de Castro con el presidente de la APTB, Javier Larrea. El objetivo de la entrevista, solicitada hace ya varios meses por la APTB, era poner en conocimiento del nuevo director general de protección civil, las ideas, inquietudes, iniciativas y proyectos de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos en materia de emergencias. La reunión, que duró dos horas, se celebró en un agradable tono de cordialidad y entendimiento mutuo.
Todas las propuestas y sugerencias fueron recogidas con interés, ya que, como quedó patente a lo largo de toda la entrevista, al contrario que los sindicatos, la APTB no defiende intereses personales, particulares, ni gremiales, sino que el objetivo principal expuesto, fue el de la mejora de los servicios de atención a los ciudadanos -contribuyentes- en caso de emergencia. ¡Y esto, se nota!
Durante la reunión, como representante de la APTB, planteé las siguientes cuestiones:
* La sensación de que los jefes, mandos y técnicos de los servicios de bomberos no nos sentimos representados por la DGPC. Por ello consideramos conveniente la creación de una Dirección General de Bomberos.
* En materia de formación profesional de bombero propuse avanzar en este sentido junto con el Ministerio de Educación, hasta regular la titulación de formación profesional necesaria para el acceso a la profesión de bombero. Al menos, elaborar unas bases comunes de acceso, así como velar y vigilar que se cumplan las disposiciones legales para acceder a las distintas categorías de los cuerpos de bomberos.
* Al Ministerio del Interior le ha de corresponder regular sobre la seguridad de las personas -en cualquier actividad-. Desde el Ministerio del Interior se debe luchar contra las ansias competenciales de otros ministerios en materia de seguridad contraincendios.
* Incendios forestales: se necesita asignar las competencias en materia de extinción de incendios a los servicios de bomberos. Desde la Dirección General de Protección Civil no se ha hecho nada al respecto. La situación actual es caótica, excepto donde los servicios de bomberos se han hecho cargo de ello. Se gastan más recursos en extinción de incendios forestales que en el resto de los cuerpos de bomberos, alcanzando pocos resultados.
* Aeropuertos Nacionales: sus servicios de bomberos deben unificarse con los servicios de bomberos locales públicos existentes integrándose en ellos.
* Atribución de las competencias de “Prevención de incendios” a los cuerpos de bomberos. Funciones de control e inspección de las normas de seguridad contraincendios. Esto debe figurar en todas las normas y reglamentos, emanen del ministerio que sea. La DGPC puede hacer mucho posicionándose en las comisiones ministeriales en que está representada, en vez de estar como testigos mudos de los desaguisados que se producen.
* Defender la transformación de los servicios de bomberos en servicios integrales de la emergencia en que se gestionen entre otros el servicio de ambulancias de emergencia.
* Solicité la difusión pública de la Estadística nacional de las actuaciones de los servicios de bomberos. Debemos conocerla. Nos pertenece a todos los que hemos colaborado en el trabajo.
* Propiciar la fusión, unificación e integración de servicios de bomberos buscando el ámbito territorial provincial como mínimo, siendo deseable el modelo autonómico. Incidir en la modificación de la Ley de bases de régimen local para que la prestación de los servicios de bomberos no sea una competencia municipal.
* Programa de financiación de los cuerpos de bomberos por el Estado, al igual que la Policía, incluidas las policías autonómicas.
* Participación de la APTB en la Comisión Nacional de Protección Civil y las distintas subcomisiones y grupos de trabajo. Si se quiere puede hacerse. Los jefes, mandos y técnicos no estamos representados en la comisión negociadora del estatuto de los servicios de bomberos, actualmente mal llamado «estatuto del bombero».
El director general sugirió una futura entrevista con toda la junta directiva de la APTB, sobre los temas que considere de más urgencia o necesidad. Quedé a la espera de su llamada y le deseé la mejor suerte y aciertos en el ejercicio de su cargo.
Libro Blanco de la Prevención de incendios
Los autores de las 112 recomendaciones para ese Libro Blanco recientemente presentado, podrán encontrar en los planteamientos expuestos por mí, por primera vez en España (o Estado, como quiera cada cual), en aquella entrevista de hace treinta años, algunas de las propuestas que quieren innovar ahora. No se preocupen, que no les voy a pedir derechos de autor, pero sí les puedo explicar por qué 30 años después no se ha alcanzado ninguna de las propuestas. Lo contaré en otro artículo.

Treinta años
No hubo más reuniones con aquel director. Hubo nuevas reuniones con cada nuevo director o directora con contenidos parecidos, pero debido a que en ningún caso eran expertos procedentes del sector de la emergencia, nunca entendieron lo que se les decía, así que lo único que podían hacer eran poner buena cara. Y si algo entendieron, el pasotismo e inhibición que están instalados en esa dirección general ha provocado que nunca se preocupasen por la organización de los sistemas de emergencias en España, ni por su posible mejora, aunque a las siglas DGPC le añadieron la E de emergencias.
Han pasado treinta años…, en los que ha aumentado enormemente la dispersión de competencias y el gasto, justamente en sentido contrario a lo que yo proponía. Y para resolver el problema crearon la UME, y promulgaron una Ley de Protección Civil llamada Ley del Sistema Nacional de Protección Civil.
Para los que no lo sepan, les explico que cuando en la capital de reino a algo le ponen el apellido o adjetivo “Nacional” se refieren a un asunto que se va a cocinar en Madrid: un cocido madrileño que deja de tener en cuenta al resto del Estado.
Y ese es precisamente uno de los problemas del Estado.
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Protección contra el humo en escaleras protegidas de edificios
- Ventanas practicables de al menos 1 m² en cada planta, que requieren ser abiertas manualmente para permitir la ventilación del humo.

Esto permite que una vez abiertas las ventanas el humo y el calor salgan por las ventanas.
- Ventilación natural mediante dos conductos, uno para la salida del humo y otro para la entrada de aire de reemplazo, con requisitos básicos de dimensionado y ubicación de rejillas.
Esto permitiría que de forma natural el aire con los humos y gases calientes evacuen por la parte más alta de la escalera.
- Sistemas de presurización según la norma UNE EN 12101-6, que impiden la entrada del humo en las escaleras al mantener una presión diferencial.
Mientras que las dos primeras soluciones permiten la entrada del humo en la escalera antes de evacuarlo, la presurización se basa en evitar que el humo penetre en ningún momento en la zona protegida. La presión positiva en el recinto de la escalera evita que los humos y gases puedan entrar en la escalera permitiendo en todo momento que la escalera sea practicable.
Limitaciones de las soluciones tradicionales
En edificios altos, la capacidad de los sistemas de presurización de evitar que el humo llegue a penetrar en la escalera cobra especial importancia, teniendo en cuenta que la ventilación natural depende de factores como la altura de la escalera, la temperatura, la presión atmosférica y la velocidad del viento en las descargas de humo o entradas de aire. A su vez, la instalación de conductos también puede presentar problemas técnicos, como trazados con múltiples codos o longitudes excesivas, que reducen su efectividad.
Ante estas limitaciones, algunas normativas regionales han impuesto restricciones adicionales. Por ejemplo, en Cataluña, la Instrucción Técnica Complementaria SP-138 exige que en edificios con altura de evacuación superior a 50 metros se instalen exclusivamente sistemas de presurización, descartando las soluciones de ventilación natural.
Estrategia de evacuación y seguridad
Fruto de la posibilidad de que en un edificio exista cualquiera de estas tres soluciones, la recomendación general de los servicios de extinción, para los ocupantes de viviendas distintas a la incendiada, es la de permanecer en la vivienda y autoprotegerse hasta esperar a ser rescatados, ante el elevado riesgo de que el humo que escapa de la vivienda incendiada invada completamente la escalera. Sin embargo, en casos de propagación rápida del fuego, como en fachadas inflamables, podría ser necesario reconsiderar la estrategia de evacuación.
La norma UNE EN 12101-6 clasifica los sistemas de presurización en diferentes clases según la estrategia de evacuación y la necesidad de acceso de los bomberos:
- Clase A: Autoprotección, donde solo evacúan los ocupantes de la planta afectada.
- Clase C: Evacuación simultánea de todos los ocupantes.
- Clase D: Diseñada para edificios con ocupantes dormidos.
- Clase E: Evacuación por fases.
- Clase B y F: Pensadas para facilitar la intervención de los bomberos en incendios de gran magnitud.
En esta imagen se representa un edificio con una escalera especialmente protegida con un sistema de presión positiva tanto en la escalera como en vestíbulo de independencia al que dan acceso las puertas de las viviendas. Se garantiza la evacuación segura.
Medidas complementarias para mejorar la seguridad
Para que dicha evacuación se pueda llevar a cabo de forma rápida y segura es necesario que los sistemas de presurización de escaleras vayan acompañados de:
- Sistemas de detección y comunicación de alarma para alertar rápidamente a los ocupantes.
- Planes de autoprotección con formación y simulacros periódicos.
- Señalización avanzada, incluyendo indicadores luminosos del estado de las escaleras.
- Sistemas de extinción automática, como rociadores, para reducir la propagación del fuego y el humo.
- Mejor compartimentación de las viviendas para evitar la expansión del incendio.
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Muere un niño por acceder a una torre de alta tensión [17/03/2025]
A las 6 de la tarde del 8 de marzo, en Usurbil (Gipuzkoa), una niña de 15 años y un niño de 11 se electrocutaron al subir a una torre de alta tensión mientras su familia disfrutaba de una comida en un restaurante-sidrería próxima. La niña fue dada de alta enseguida pero el niño ha fallecido una semana después no habiendo superado las lesiones de la descarga eléctrica.
La ley dice que hay que poner carteles de advertencia del peligro y dicen que en la torre había tres carteles que indicaban: Peligro de Muerte. Aunque no está claro que los carteles estuvieran bien visibles por el punto en que ellos subieron, los carteles eran bastante contundentes. No hay nada peor que la muerte. Entonces ¿por qué los niños escalaron la torre?
En primer lugar, porque podían subir, no había ningún mecanismo que impidiese subir a la torre, y tampoco había ninguna barrera que impidiese subir por la escalera de la torre. Se confió la seguridad de la torre a unos sencillos carteles que avisaban de un peligro. La empresa eléctrica en vez de prometer que va a adoptar todas las medidas de protección de sus torres para que no vuelva a suceder, puede sorprendernos aplicando la teoría política de que la culpa la tienen los otros y dirá que la seguridad de la torre es del propietario del terreno. Esperemos que en breve todas las torres de todas las compañías eléctricas aseguren la máxima protección para que nadie se pueda acercar ni ser electrocutado en ellas. Es lo mínimo que podemos esperar de esas empresas que todos los años tienen beneficios de miles de millones de euros.
Percepción del peligro
Los niños no tuvieron eso que se llama percepción del riesgo, mejor llamado percepción del peligro. Y sin percepción del peligro no existe seguridad. Si en vez de una torre eléctrica hubiese habido un cocodrilo los niños no se hubiesen acercado. ¿Por qué? Porque tienen la percepción del peligro que supone un cocodrilo, han visto muchas veces en el cine, en la televisión y en documentales que los cocodrilos en los ríos de África se comen a los ñus y a las cebras y otros animales y sin embargo nunca han visto a una torre de alta tensión matando a nadie. No saben del peligro porque nadie se lo ha enseñado y un cartel informativo en negro y amarillo con un rayo dentro de un triángulo y unas letras no ofrecen detalles sobre la amenaza de muerte real que tiene la alta tensión.
No ha sido el primer caso y tampoco será el último. Para que accidentes como este no vuelvan a ocurrir y que no pasen a los tuyos se pueden hacer varias cosas:
- Las personas religiosas les pueden rezar a su dios para que les proteja y nunca les pase.
- Los responsables de elaborar la legislación pueden obligar a que quienes instalan esas torres las protejan de tal forma que nunca vuelva a ocurrir un accidente así, ni parecido.
- Todas las autoridades, policías (nacionales, autonómicas y locales), agentes forestales, bomberos, miembros de protección civil, montañeros, paseantes y cualquier ciudadano que vea una torre de este tipo sin suficiente protección deben informar (denunciar) a su ayuntamiento (por escrito) para que se inicien las acciones para que un fatal accidente como este no se vuelva a producir.
- Además, el sistema educativo debe instaurar esa asignatura de seguridad y emergencias tan necesaria, para que durante la formación reglada del ciclo educativo se enseñe a nuestros escolares todos los conocimientos relativos a la prevención de accidentes, de tráfico, de incendios, de atragantamiento, de las caídas, del riesgo eléctrico, etc., de las emergencias (inundaciones, terremotos, olas de calor, etc.), y los primeros auxilios necesarios como las técnicas de RCP, socorrismo acuático y manejo de desfibriladores. Hay materia.
Tenemos muy pocos niños así que tenemos que adoptar medidas excepcionales para no perder a ninguno.
¿Por qué ningún partido político tiene esta sensibilidad?
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Prevención ante desapariciones de personas mayores [16/03/2025]
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Un millón de euros para indemnizar por una caída
Nos hacemos eco de esta noticia publicada en numerosos medios de comunicación. Una comunidad de propietarios y su compañía de seguros deberán indemnizar a un vecino con un millón de euros por una caída en la escalera.
Deficiencias en la escalera, falta de barandilla y nula iluminación provocaron el accidente de un vecino hace 9 años que le han dejado secuelas muy graves. Ver la noticia.
Desde este Observatorio estamos siendo pioneros en alertar sobre la importancia de las caídas en el panorama de los accidentes en la sociedad. Aunque pocas personas nos hacen caso, las caídas van a ser protagonistas en un futuro próximo. A pesar de ser la principal causa de muerte accidental en España (más de 4.000 al año) ninguna institución ni organismo, ni empresa se quiere dar por enterada de este fenómeno.
Una rápida comparación
Estimado lector, te animo a que compares cuatro mil muertes por caídas con 250 muertes por incendio; cuatro mil muertes por caída con ¿226? personas muertas en la DANA; 1.900 mujeres muertas al año por caídas, con 48 asesinadas por violencia de género. ¿Encuentras alguna diferencia?
Se pueden estimar en más de 700 las víctimas mortales en accidentes de tráfico en vías urbanas de competencia municipal y unas 2.000 muertes por caídas en la vía pública de los municipios. ¿Qué crees que les preocupa a los alcaldes? Tienen un montón de funcionarios para evitar los accidentes de tráfico y cero funcionarios para preocuparse de evitar las caídas.
Las industrias y empresas tienen que tener planes de protección contra incendios y emergencias, pero no tienen que tener ningún plan de prevención de caídas que son su principal accidente. Curioso, ¿verdad?
Las caídas entran en escena
Si alguien puede meter a las caídas en el guion de la seguridad ciudadana son los jueces a través de las demandas de los ciudadanos cuando sufran caídas por negligencia o imprudencias en la gestión municipal que tenga como consecuencia la producción de caídas accidentales de los vecinos.
Para prevenir las caídas existe un documento del Código Técnico de la Edificación, el Documento Básico de Seguridad de Utilización y Accesibilidad que casi nadie conoce y por supuesto pocos aplican, pero ese documento se refiere tan solo a los edificios, y no a la vía pública. El incumplimiento de estas normas puede dar lugar a la responsabilidad municipal ante los accidentes de caídas, pero habrá que interponer la correspondiente denuncia.
Un inconveniente puede surgir porque las policías municipales ante las que se denuncia son funcionarios del ayuntamiento al que se está denunciando y por tanto son representantes de parte.
Seguiremos hablando de las caídas.
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Guía de Buena Práctica para el Riesgo de Incendio en PRL
Este manual ha sido elaborado por un elenco de profesionales de la PCI compuesto por el Grupo de Trabajo de Prevención de Riesgos Laborales de SFPE:
Coordinador: Fernando Vigara Murillo (SFPE España)
Equipo: Gabriele Vigne (JVVA Fire &Risk), JimmyJonsson (JVVA Fire &Risk), Nicolás López Navajas (Enion Ingeniería & Protección), Mónica Herranz Mendez (Afelma), Alexis Cantizano (Universidad Pontificia Comillas); Javier de la Vega Riber (Ingeniero Industrial, SFPE PM), Rubén Rodríguez Negro (Prosegur Security), Luis Alejano Rivero (SADI Ingeniería), Juan Echeverría Trueba (Universidad de Navarra), Isolina Martínez Rodríguez (Arditécnica) y Carola Terzo (Administración SFPE España).
La misión de SFPE España es definir, desarrollar y promover el uso de las mejores prácticas de ingeniería; ampliar la base de conocimientos científicos y técnicos; y contribuir a la mejor formación de todos los actores relacionados con la protección contra incendios con el fin de reducir los riesgos de incendio.
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