¿Datos de personas desaparecidas en España? [15/06/2025]

Disponer de datos adecuados acerca de las búsquedas es algo que permite realizar estadísticas y adquirir el conocimiento que luego tiene aplicación real durante una emergencia. Los datos necesarios para un correcto análisis de la situación van mucho más allá de los datos generalistas que se suelen proporcionar. Para crear estadísticas realmente útiles hay que analizar cada caso con calma y extraer de ellos mucha más información de la que se suele considerar. La experiencia ha demostrado en cualquier faceta de la vida, que con los datos adecuados se puede realizar un análisis profundo que incluso permite crear herramientas útiles para los cuerpos intervinientes durante una búsqueda. Sin embargo, en España esos datos no están disponibles o son inadecuados para un estudio profundo del tema. Al menos yo no he tenido acceso a los mismos. Esto me ha obligado, tanto a mi como a mucha más gente que quieren profundizar en el tema, a recurrir a estudios extranjeros del tema; donde las estadísticas que logran crear tienen aplicación real y sobre el terreno durante una emergencia. Una posible causa de esto es el tratamiento que se hace en nuestro país de la figura de la persona desaparecida. Las estadísticas que se suelen proporcionar sobre personas desaparecidas suelen ser de cuántas personas están desaparecidas en el país, desde hace cuánto tiempo y puede que desgranadas por sexos o edades. Pero poco más. Sirve para los titulares, pero poco práctico para un equipo de búsqueda sobre el terreno.

Datos útiles

Para que los datos recogidos durante una desaparición permitan un análisis profundo a posteriori se necesitaría mucha más información. Con los cuestionarios e informes adecuados, que necesariamente no serán pequeños, se podría identificar información del tipo: qué estaba haciendo la persona, por donde se perdió, qué le sucedió, e infinidad de datos más, que aquí sería demasiado extenso enumerar. Con todos esos datos, y si los datos son de suficiente calidad, se podría hacer un análisis profundo y con la cantidad de datos suficientes, crear unas estadísticas como las que utilizan en otros países. Y que son una herramienta altamente eficaz durante las horas iniciales de una desaparición, cuando faltan datos o incluso no se tienen, pero hay que hacer algo. Si dispusiésemos de datos adecuados, podríamos hacer estadísticas nacionales. Lo cual reflejaría más fielmente la situación del país en este asunto, cómo nos comportamos y con datos más fiables. Lo cual permitiría acercarnos a la realidad social del país y con ello llegar a ser más eficaces en las intervenciones a nivel nacional. Para ello habría que cambiar cómo se afrontan las búsquedas, en concreto: cómo quién recoge la información, cuánta información y cómo se recoge y, sobre todo, cómo se analiza y trata posteriormente. Hacer que la búsqueda y el tratamiento de la información no solo sea un tema policial, que evidentemente, en parte lo es y no puede debe dejar de serlo, pero abordarlo de una forma interdisciplinar (no exclusivamente policial) sería de gran ayuda a la sociedad y a todos los equipos que intervienen en una búsqueda.

Diferencia entre persona perdida y persona desaparecida

Por mi parte sugiero crear una partición al concepto que tenemos en España de persona desaparecida. Lo subdividiría en dos categorías: persona perdida y persona desparecida. Persona perdida: sería aquella persona que esta ilocalizable durante unas horas, hasta un máximo de 3 o 5 días dependiendo de las circunstancias. Su característica principal es que la situación se ha dado involuntariamente, al menos que esta sea la asunción inicial, y que no se tiene noticias de ella. Esta categoría sería de especial interés para todos los cuerpos que participan en una búsqueda. Persona desaparecida: es aquella de la que no se tiene noticias o pistas durante al menos entre 3 a 5 días o que se sospecha que su desaparición no es fortuita, sino que puede ser el resultado de la voluntariedad de alguna persona. Esa voluntad puede ser de la propia persona, sin intención de que se vuelva a saber de ella, o por otra parte de terceras personas que hayan podido obligar a la persona para que de alguna forma impida que pueda ponerse en contacto libremente con sus familiares o allegados sobre su situación. Esta categoría sería la que tradicionalmente conocemos y es básicamente un asunto de competencia policial. Creo que esta distinción sería interesante en los dispositivos de búsquedas. Si bien en el caso de una persona desaparecida, la actividad policial es prioritaria y fundamental de forma indiscutible, pudiendo apoyarse su actividad en la de otros servicios y organizaciones que puedan participar en la búsqueda. En el caso de una persona perdida la actividad policial iría de la mano y junto a la de otros cuerpos u organizaciones que puedan colaborar en una búsqueda. En el caso de las personas perdidas, la disponibilidad de estadísticas permite que los cuerpos que se sumen a la búsqueda, especialmente en las primeras horas, cuando la información es nula o escasa, puedan aplicar estrategias y técnicas que son de contrastada eficacia. Y si ya se dispusiesen de estadísticas nacionales de calidad, esa herramienta sería todavía más eficaz. En el caso de una persona desaparecida esas estadísticas también serían de gran utilidad, aunque el factor policial sería el predominante en esa situación.

Conclusiones

Esa distinción entre persona perdida y desaparecida, más una forma adecuada de recoger la información durante una búsqueda y unos completos informes tras la emergencia, son la base para poder recoger los datos necesarios para análisis posteriores. La disposición de estadísticas nacionales de calidad sería un gran avance en las búsquedas en España. Abogo por cambiar cómo se trata la información sobre búsquedas en España y con ello empezar a recoger datos útiles y analizar de forma profunda y adecuada esos datos de búsquedas y así llegar a disponer de estadísticas nacionales útiles.

Jornada sobre el nuevo RSCIEI celebrada en Bilbao

Profesionales y especialistas del sector han analizado las novedades del nuevo RSCIEI y las modificaciones en PCI, aprobadas este año, y su impacto en la seguridad. Más de 800 personas han asistido a la jornada técnica de manera presencial u online. La Dirección General de Emergencias de la Diputación Foral de Bizkaia, en colaboración con el Observatorio de Prevención del Riesgos y Accidentes (OPRA), ha organizado una jornada técnica dedicada al nuevo Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI) que ha venido a sustituir al anterior que databa del año 2004. En el encuentro, personas expertas en PCI, especialmente en el ámbito industrial, han ofrecido una visión detallada sobre las recientes modificaciones en la normativa y su aplicación práctica en el ámbito de la edificación en general y en la industrial en particular. El nuevo RSCIEI, aprobado en abril de 2025, introduce importantes mejoras para reforzar la seguridad en la industria. Este reglamento se coordina, complementa y desarrolla las normas existentes sobre seguridad en caso de incendio, como la Ley de Ordenación de la Edificación y el Código Técnico de la Edificación, actualizando aspectos clave como la sectorización, las vías de evacuación, los locales de riesgo especial, etc. También se ha revisado el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI) para adaptarlo a estas actualizaciones. Durante la jornada, las personas ponentes han explicado cómo estos cambios contribuyen a mejorar la planificación preventiva, optimizar las medidas de intervención y garantizar, en primer lugar, la seguridad de las personas y, después, la de los bienes, ante el riesgo de incendio. 800 participantes en presencial y online La jornada técnica ha reunido en la sala Ondare de Bilbao a más de 200 personas profesionales de un amplio abanico de perfiles relacionados con la SCI, incluyendo entidades reguladoras, empresas y organizaciones especializadas en PCI, responsables políticos y técnicos en planificación de emergencias, bomberos y bomberas, jefaturas de seguridad industrial, profesionales en prevención de incendios, personal de atención de emergencias, técnicos redactores de proyectos de edificación, técnicos medioambientales, así como entidades aseguradoras, mutuas y colegios profesionales vinculados al sector. Estas personas han procedido de Bizkaia, Araba, Gipuzkoa, Nafarroa, Barcelona, Cantabria, Tarragona, Málaga, Zaragoza o Asturias. Entre ellos, han asistido representantes de servicios de emergencia, técnicos y técnicas de atención de emergencias, de prevención y riesgos laborales, bomberos y bomberas de SPEIS de Bizkaia, resto de la CAV, Navarra y de otros puntos del Estado; técnicos del Gobierno Vasco y del Ministerio del Interior, ayuntamientos, UPV-EHU o Mondragón Unibertsitatea. También han acudido empresas del ámbito de las ingenierías, arquitectura, empresas de automoción, compañías de seguros, así como entidades de investigación y organizaciones de PCI. Así mismo, más de 620 personas han seguido en algún momento su emisión online. Ponencias multidisciplinares En el encuentro se ha subrayado la importancia de la colaboración entre sector público y privado para garantizar la seguridad en un contexto complejo como es el de la edificación. Entre los temas destacados que se han abordado, figura también el análisis de las soluciones tecnológicas aplicadas a la PCI. En este sentido, se han analizado los desafíos que plantean los espacios confinados con vehículos eléctricos en carga, una realidad cada vez más común en entornos industriales. Estas áreas requieren una nueva visión que incorpore sistemas avanzados de detección y extinción de incendios que contribuyan a asegurar una intervención eficaz de los equipos de emergencia y minimicen los riesgos. Así mismo, se han expuesto las perspectivas de las administraciones públicas, de las compañías de seguros, de los organismos de control y de las empresas instaladoras y mantenedoras de sistemas de PCI. Las personas ponentes que han participado han sido: Imanol Rodríguez Lorente, responsable de Administración Industrial del Departamento de Industria del Gobierno Vasco; Javier García Reina, Subinspector de Bomberos de Vitoria-Gasteiz; Haizea Barandika, Jefa de la Subárea de Prevención del Ayuntamiento de Bilbao; Maider Vigo, Responsable Técnico de OKATEK; Francisco Javier Martín, Responsable de PCI en ONDOAN; Óscar Díez, Asesor Técnico de AVACOI; Javier Arias, Ingeniero de Riesgos de Zurich Resilient Solutions y Fernando Vigara, experto de JVVA FIRE & RISK. Las ponencias presentadas durante la jornada, así como el enlace a la grabación de la misma están disponibles en: https://opra.info/jornadarsciei/

Peatón, en la carretera circula por tu izquierda [03/06/2025]

En 1973, la entonces Jefatura Central de Tráfico, dependiente del Ministerio de Gobernación, lanzó la campaña nacional de seguridad: “PEATÓN, EN LA CARRETERA CIRCULA POR TU IZQUIERDA”, campaña que con un eslogan similar repitió en 1976 la actual DGT (Dirección General de Tráfico). El objetivo de estas campañas no era otro que el de recordar a los peatones que circulando por la izquierda aumenta su seguridad dado que ello facilita ver la dirección en la que vienen los vehículos.
Campaña de 1973
Campaña de 1976
Medio siglo después Parece mentira que 50 años más tarde se haga necesario recordar a los peatones que independientemente del tipo de carretera por la que se circule debemos hacerlo por la izquierda y es que es más frecuente de lo que parece ver a peatones, sobre todo en carreteras locales o municipales, urbanas o interurbanas, paseando o corriendo tanto por un lado como por otro de la calzada, con el riesgo que ello conlleva cuando se circula por el lado indebido. No digamos nada cuando se circula en grupo y al percatarse de “manera sorpresiva” de la proximidad de un vehículo, incluso de una bicicleta, se acaba adoptando una actitud dubitativa sobre dónde posicionarse, lo que conlleva momentos de incertidumbre por parte de unos y otros precisamente cuando el vehículo ya se encuentra casi a su altura, situación esta que se acentúa aún más cuando el peatón circula con auriculares dado que ello le dificulta escuchar a los vehículos, sus bocinas o timbres. En el “Informe de siniestralidad mortal en vías interurbanas” de 2024, publicado por la Dirección General de Tráfico, podemos encontrar el dato de que en las carreteras interurbanas españolas hubo un total de 102 peatones fallecidos, lo que representa casi uno cada tres días y a buen seguro que de los que fallecieron circulando por la calzada algunos de ellos no lo hacían por la izquierda. Tabla muertes peatones 2014

Pasear con seguridad

Está muy bien y es muy saludable salir a dar un paseo por nuestras carreteras, pero debe hacerse de manera segura y ello empieza por circular por la izquierda, evitando cuando se va en grupo vacilar o titubear sobre el lado de la calzada en el que posicionarse debiendo quedarse siempre en el izquierdo y lo más pegado posible a la orilla.
¿Se hará necesario a día de hoy el lanzamiento de una nueva campaña de concienciación sobre el lado de la calzada por el que deben caminar los peatones?
VEREMOS…

Resultados del encuentro “Emergencias Sin Barreras”

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La mesa de debate “Emergencias Sin Barreras” celebrada en Madrid el 22 de mayo de 2025, reunió a representantes institucionales, expertos en gestión de emergencias y organizaciones del ámbito social. Su objetivo fue impulsar una gestión de crisis más inclusiva, identificando barreras y explorando soluciones tecnológicas que garanticen accesibilidad y equidad para las personas con discapacidad. Durante la jornada, se compartieron experiencias reales de personas con discapacidad en situaciones de emergencia, como la DANA o el apagón nacional, evidenciando carencias estructurales y la falta de protocolos específicos. Se destacó la necesidad de una mayor formación para los cuerpos de emergencia, la integración de tecnologías accesibles en los sistemas de respuesta y la importancia de la participación ciudadana en la planificación de crisis. El debate puso sobre la mesa iniciativas innovadoras, como el proyecto ACCES2Citizen, diseñado para mejorar la comunicación entre personas con discapacidad y los servicios de emergencias. También se subrayaron buenas prácticas, como planes de evacuación inclusivos, el uso de pictogramas, lenguaje claro y tecnologías de asistencia. Los expertos coincidieron en que la accesibilidad en emergencias debe ser una prioridad legislativa y ética, que exige financiación, formación continua y coordinación interinstitucional. La jornada concluyó con el compromiso de desarrollar protocolos específicos que protejan a las personas más vulnerables.
La inclusión de las personas discapacitadas es una exigencia fundamental para una sociedad justa y segura.
La Jornada fue organizada por el Observatorio CERO (Ciudadanía, Emergencias, Riesgos y Oportunidades) en colaboración con la Universidad Carlos III.

Seguridad Contra Incendios en Viviendas Unifamiliares en Latinoamérica

En la región, una proporción significativa de viviendas unifamiliares y familiares se encuentra en asentamientos informales. Estos entornos presentan dificultades debido a la compleja interacción de factores sociales, económicos y políticos. La escasez de viviendas dignas empuja a muchas familias a construir en condiciones precarias, a menudo en terrenos de alto riesgo, lo que agrava la situación de protección contra incendios. Autor: Ing. Alonso Umaña. Especialista en Seguridad Humana y PCI. Director General de Átomo Seguridad Humana Publicación: Web OPRA www.opra.info • 28 de mayo de 2025 La problemática de estos asentamientos Los incendios en estos asentamientos son una problemática crítica que involucra varios aspectos estructurales, sociales y ambientales. Algunos de los principales desafíos incluyen:
  • Materiales de construcción inflamables: Muchas viviendas están construidas con materiales como madera, cartón, láminas de zinc y plástico; que son altamente combustibles y propagan rápidamente el fuego.
  • Instalaciones eléctricas defectuosas: Las malas conexiones y la falta de mantenimiento incrementan el riesgo de ignición.
  • Alta densidad poblacional: Las viviendas suelen estar agrupadas sin separación entre ellas, lo que facilita la expansión del fuego.
  • Accesibilidad limitada: Las calles estrechas y el desorden urbano dificultan la entrada de vehículos de emergencia, retrasando la extinción y el rescate.
Para abordar esta situación es crucial adoptar un enfoque integral que considere tanto los aspectos técnicos como los sociales. Erradicar los asentamientos precarios o garantizar que estos cumplan con estándares de seguridad requiere estrategias multidimensionales; estas incluyen la urbanización planificada, la integración social y económica, así como la promoción de la educación sobre riesgos de incendios, tanto para los residentes como para los equipos de rescate. Desafíos Normativos y Análisis del Capítulo 24 de la NFPA 101 La aplicación de normativas de seguridad en viviendas unifamiliares y bifamiliares enfrenta desafíos debido al rápido crecimiento de estas edificaciones y la falta de directrices legales claras en varios países de la región. El Capítulo 24 de la norma NFPA 101 “Código de Seguridad Humana” proporciona un marco detallado para abordar estas necesidades.
Definición: “Una vivienda unifamiliar o bifamiliar es un edificio con no más de dos unidades residenciales, ocupadas por miembros de una misma familia y, en algunos casos, hasta tres personas externas en habitaciones alquiladas. (SAF-FUN)”. NFPA 101.
NFPA 5000 establece también definiciones para área de edificio y “Área de fuego” (Traducido por el autor ya que la versión original solo está en idioma inglés). Disposiciones clave del Capítulo 24
  • Medios de salida: Se establecen especificaciones para asegurar vías de escape sin obstrucciones, incluyendo dimensiones mínimas para ventanas y puertas de salida.
“El beneficio de proporcionar un medio de escape primario y secundario radica en la reducción del riesgo de quedar atrapado en un incendio.” – NFPA 101.
  • Sistemas de detección: Es obligatorio instalar alarmas de humo en dormitorios, pasillos y en cada nivel residencial, incluyendo sótanos, todas certificadas por laboratorios reconocidos.
  • Sistemas de extinción: Aunque no todos los países de Latinoamérica lo exigen, se recomienda la instalación de sistemas de rociadores automáticos para mitigar la propagación del fuego.
“Todas las viviendas nuevas unifamiliares y bifamiliares deberán estar protegidas por un sistema de rociadores automáticos aprobado.” – NFPA 101.
  • Materiales resistentes al fuego: Se especifican requisitos para el uso de materiales que retrasen la propagación de las llamas.
  • Seguridad eléctrica: Pautas para garantizar la seguridad de los sistemas eléctricos y prevenir riesgos de ignición.
Estrategias Avanzadas para Profesionales Los diseñadores e ingenieros tienen un papel crucial en la implementación de sistemas de protección contra incendios en la arquitectura residencial. Algunas estrategias recomendadas incluyen:
  • Uso de materiales resistentes al fuego con validación a través de pruebas rigurosas.
  • Diseño optimizado de salidas, garantizando la accesibilidad de las vías de escape.
  • Instalación de sistemas de detección integrados que alerten en tiempo real.
  • Diseño e instalación de sistemas de rociadores residenciales de bajo costo.
  • Cumplimiento constante de la edición actualizada de la NFPA 101.
Medidas Proactivas para Residentes La seguridad también depende de la acción de los ocupantes. Algunas recomendaciones claves son:
  • Mantenimiento de alarmas: Revisar detectores de humo mensualmente y reemplazar baterías anualmente.
  • Planes de escape: Diseñar y practicar planes de evacuación regularmente.
  • Vigilancia: Evitar dejar la cocina sin supervisión y mantener materiales inflamables lejos de fuentes de calor.
  • Gestión eléctrica: Evitar sobrecargar los circuitos eléctricos y programar inspecciones periódicas.
  • Extintores accesibles: Colocar extintores en lugares estratégicos dentro del hogar.
  • Iluminación de emergencia: Instalar sistemas de iluminación de emergencia en la ruta de evacuación.
  • Sistema de supresión: Realizar inspecciones y mantenimientos adecuados.
Conclusiones A pesar de que el Capítulo 24 de la NFPA 101 establece un marco sólido para reducir los riesgos de incendios, su implementación en asentamientos informales presenta desafíos importantes. En áreas de difícil acceso o asentamientos informales, la carencia de infraestructura adecuada y los recursos limitados dificultan el cumplimiento de esta normativa. Esto se traduce en la ausencia de sistemas de alerta temprana, el uso de materiales de construcción no conformes y la falta de educación en prevención de incendios. La débil supervisión y aplicación de las normativas aumentan la vulnerabilidad de estas comunidades. Para superar estos obstáculos se requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades locales, urbanistas y los propios residentes. Este enfoque colaborativo busca implementar soluciones accesibles y prácticas para garantizar la seguridad y el cumplimiento de las normativas de protección contra incendios, protegiendo efectivamente a la comunidad. En definitiva, las pautas del Capítulo 24 de la NFPA 101 son esenciales para mitigar los riesgos de incendios en entornos residenciales. La integración de enfoques de diseño innovadores y el fomento de la conciencia sobre prevención ayudarán a reducir tanto la frecuencia como la gravedad de los incendios. Las estadísticas recientes subrayan la urgencia de adoptar estrategias preventivas completas, destacando la importancia de un trabajo conjunto entre profesionales y residentes para construir comunidades más seguras y resilientes ante cualquier emergencia.
“Cada vida afectada por la tragedia de un incendio es un recordatorio de nuestra responsabilidad colectiva para proteger a los más vulnerables y trabajar por un futuro más seguro para todos.” Alonso Umaña.

Cuando una persona mayor se ha perdido [25/05/2025]

En este artículo exponemos las precauciones a tener en cuenta cuando una persona mayor se ha perdido. Distinguimos entre las recomendaciones para las personas mayores, especialmente si tienen algún riesgo de demencia, y para sus cuidadores. Para la persona en riesgo: Hay varias recomendaciones que hay que enseñar a las personas en riesgo con anterioridad a que las personas se pierdan. Aunque en realidad todas las recomendaciones son para las personas cuidadoras:
  • Hay que intentar enseñarles que tienen que confiar en las personas que les cuidan, lo cual no siempre es fácil y depende de varias cuestiones como su carácter y otras circunstancias.
  • Hay que enseñar que cuando salgan hay que decir qué quiere hacer y a dónde pretende ir. O incluso dejarlo por escrito.
  • Hay que intentar enseñarles que si se pierden no anden sin rumbo, y que esperen en el lugar donde se han percatado de que se han perdido o retroceder a un lugar conocido.
  • Enseñarles a pedir ayuda, decir que está enferma, que se tienen problemas de memoria y comunicar su lugar de residencia (que pueden llevar por escrito).
  • Si se está en un entorno natural hay que enseñarles a desplazarse solamente siguiendo un recorrido bien marcado, siempre la misma ruta.
Para los cuidadores: Son las personas cuidadores especialmente quienes tienen que tener en cuenta estas previsiones para el momento en que se produzca la desaparición:
  • Notificar inmediatamente la pérdida a los familiares, o responsables del centro donde se encuentre alojada, y a las autoridades (1-1-2).
  • Averiguar información sobre las anteriores situaciones en que la persona se ha perdido, para ir a buscarla en esos lugares y notificar esa información a las autoridades.
  • Disponer de una foto y descripción actualizada de la persona, especialmente si la persona se ha perdido con anterioridad.
  • Recorrer los alrededores del lugar de residencia buscando a la persona y repetir la búsqueda cada cierto tiempo.
  • Proporcionar toda la información que las autoridades le pidan.
  • Tener en cuenta si la persona que se ha perdido necesita algún medicamento.
  • Averiguar si ha salido sin estar preparada, quizás con un vestuario o calzado inadecuado.
  • Conocer cuáles son sus lugares de residencia anteriores por si se hubiese dirigido a ellos.
En sucesivos artículos seguiremos dando consejos sobre la pérdida de personas.

Artículo relacionado: Prevención ante desapariciones de personas mayores

Balance de OPRA 2025

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Como lector de los artículos, noticias y estudios de este Observatorio te puede interesar esta información referida a nuestro portal de internet. Estamos en los primeros puestos de Google.

En el gráfico puedes ver la evolución creciente de visitantes y de visitas de los tres años de actividad de OPRA. Publicamos más de 150 entradas cada año y tenemos on-line más de 200 informes, estudios y estadísticas sobre accidentes y emergencias. En la actualidad contamos con nueve expertos especialistas que nos ilustran con los conocimientos en su materia.

Con frecuencia somos llamados a participar en emisoras de radio para ampliar información de nuestros artículos de prevención de accidentes. También la inteligencia artificial, tanto ChatGPT como Copilot (Microsoft) aportan información de muchos de nuestros artículos y nos citan como fuente.

OPRA en buscadores de Internet

Creemos interesante contarte que OPRA.info aparece cada vez con más frecuencia en los primeros lugares en los dos buscadores más usuales. Puedes ver a continuación cuáles son las búsquedas con las que aparecemos en los primeros lugares (datos de este mes):

En el buscador GOOGLE en los 3 primeros puestos

  • OPRA:                                            resultado nº 1 (por delante de OPRAH).
  • Observatorio prevención:           resultado nº 1
  • Muertes caídas:                            resultado nº 1
  • Muertes atragantamientos:        resultado nº 1
  • Incendios en residencias:            resultado nº1
  • Incendios con más víctimas:       resultado nº 1.
  • Estudios caídas:                             resultado nº 2 (IA nº 1).
  • Estadísticas ahogamientos:         resultado nº 1
  • Estadísticas atragantamientos:  resultado nº 1
  • Estudios atragantamientos:        resultado nº 2
  • Observatorio accidentes:             resultado nº 2
  • Estadísticas caídas:                       resultado nº 2
  • Muertes incendios:                        resultado nº 2
  • Observatorio de riesgos:              resultado nº 3
  • Muertes intoxicaciones:                resultado nº 3

En el buscador BING de Microsoft en los 3 primeros puestos

  • OPRA el nº 1 después del navegador OPERA.
  • Observatorio prevención:            resultado nº 1
  • Observatorio accidentes:            resultado nº 1
  • Muertes atragantamientos:        resultado nº 1
  • Muertes intoxicaciones:               resultado nº 1
  • Estadísticas caídas:                      resultado nº 1
  • Estadísticas ahogamientos:        resultado nº 1
  • Muertes incendios:                       resultado nº 2
  • Accidentes atragantamientos:   resultado nº 3

Y en el buscador de YAHOO los resultados son similares.

Te agradecemos tu contribución pues la divulgación que haces de nuestros artículos, noticias y estudios para crear «cultura de la seguridad» colabora a la obtención de estos extraordinarios resultados por encima de grandes corporaciones que disponen de miles de empleados, poderosas herramientas de comunicación y muchos millones de euros que nosotros ni imaginamos.

¡Gracias!

Fases de las grandes emergencias

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En la legislación española, en las directrices básicas de protección civil, los planes estatales y los planes especiales se establecen cuatro situaciones de emergencia (del 0 al 3) a las que hemos acabado llamando niveles y que se pusieron de moda a partir de la dana de Valencia abriéndose un debate público sobre si se debería declarar la situación de emergencia de interés nacional, conocida como nivel 3 de la emergencia. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 19 de mayo de 2025 Fases o etapas de una gran emergencia En una gran emergencia de protección civil o catástrofe se pueden distinguir varias fases que pueden enumerarse siguiendo esta clasificación u otras muy parecidas y con estos nombres o con otros similares o equivalentes. Yo distingo estas seis fases:
  1. Predicción o prognosis. Resulta esencial tener mecanismos de advertencia de las principales amenazas de un territorio o población. Esta fase es la del estudio y análisis de los potenciales peligros y de la posible afectación y de cómo se van a poner en marcha todos los mecanismos de autoprotección. Es necesaria esta previsión con el máximo nivel de detalle posible de cómo se van a utilizar los recursos disponibles. E incluso hay que preparse para poder recibir ayuda exterior en caso necesario.
  2. Aviso o Alerta o Alarma. Es el periodo en el que se debe avisar a la población vulnerable, es decir a todas las personas que puedan ser afectadas por la amenaza en cuestión. Deben de establecerse niveles de información, para los servicios públicos, para los estamentos políticos, para los distintos niveles administrativos y para la población potencialmente afectada en particular y para toda la población en general.
  3. Fase de impacto o emergencia propiamente dicha en que las personas comienzan a ser afectadas por el peligro y la amenaza se concreta. Es el momento de la movilización de los servicios públicos previstos para la intervención. Es la fase de la supervivencia de las personas. La prioridad es salvar las vidas de la población.
  4. La intervención y reacción de todos los medios y recursos sobre el terreno para actuar en las funciones de rescate y salvamento propias de los servicios de emergencia intentando que la población resulte afectada con los menores daños posibles.
  5. La fase de post-emergencia en que la amenaza ya ha pasado, pero en que es necesario auxiliar a la población afectada para mantener sus elementales necesidades básicas: alojamiento, albergue, avituallamiento (agua y alimentos), vestuario, recuperación emocional, cuidados de menores y mayores, medicinas, sanidad, protección del calor o del frío, etc. Es la fase del dolor y el sufrimiento. Esta fase es muy compleja y se necesitan muchos más recursos que en las fases anteriores y es imposible prestarla sin un elevado contingente de voluntariado.
  6. La rehabilitación y/o vuelta a la normalidad. Consiste en restaurar la zona afectada, retornar las personas y la vida a la situación anterior a la catástrofe. Es la tarea más ardua, más laboriosa y más costosa económicamente. Cuanto menos se haya invertido en las primeras fases más habrá que gastar en esta. Esta fase es la más duradera.
¿Quién debe dirigir cada una de las fases? Hemos vivido la tragedia de las lluvias torrenciales de Valencia (dana) con el resultado de más de 200 personas fallecidas, el mayor número de víctimas mortales de un fenómeno meteorológico adverso en la historia reciente. Y desgraciadamente, ha sido posible con la aplicación de la legislación existente. Esto quiere decir, que si no se modifica la legislación actualmente vigente, esta calamidad se podrá volver a repetir. Es el momento de reflexionar qué aspectos se pueden mejorar y cambiarlos con urgencia. ¿A qué esperamos?
La dirección de las emergencias ha de depender de la fase o etapa de la emergencia.
Aquí podemos abrir una discusión importante, pero si tuviésemos servicios públicos eficaces con personal cualificado en todos sus niveles y rangos, con conocimientos técnicos en gestión de emergencias, considero que las fases 1, 2 y 3, bien podrían ser adecuadamente gestionadas por las direcciones técnicas debiendo estar protocolizadas por el mayor número posible de indicadores objetivos. En la extinción del incendio de la catedral de Notre Dame de París bastó con la dirección operativa de Bomberos de París; no tuvo que ponerse al frente un concejal, ni el alcalde, ni el ministro del interior, por muy representativo de Francia que fuese el monumento; ni el Obispo, ni el Papa, por tratarse de una catedral católica. La emergencia la dirigió quien debía dirigirla, quien tenía conocimiento y experiencia para hacerlo. ¿Tiene que haber dirección política en las emergencias? En las fases 4, 5 y 6, considero que se debe de contemplar la dirección política con el acompañamiento de expertos que orienten y asesoren la elección de las decisiones más eficientes. Es en estas fases en las que hay que discernir qué nivel político y administrativo es el que gestione la emergencia en función del interés general. Y opino que no ha de establecerse un modelo de gestión antagónico, de o tú o yo, o el uno o el otro, y hay que que intentar establecer sistemas colaborativos de la gestión de las emergencias. La vuelta a la normalidad Una de las fases en la que menos experiencia tenemos es la de la rehabilitación y ceo que también debería ser objeto de discusión quiénes han de dirigir esa fase. Tenemos muy poca experiencia en esta fase de rehabilitación desde el punto de vista institucional pues suele hacerse sin planes previos, poco a poco, con parches, según se vayan pudiendo acometer las obras de recuperación de infraestructuras y servicios públicos. Opino que en una gran emergencia que ha producido grandes daños, un Comité de rehabilitación compuesto por Ayuntamientos, Diputaciones, Comunidad Autónoma y Estado podría desempeñar esta etapa de vuelta a la normalidad con buenos resultados. Es un tema interesante como para tratar en otro artículo por separado.

Jornada sobre el RSCIEI y modificaciones en PCI

Tras la reciente aprobación del nuevo RSCIEI (Reglamento de Seguridad Contra Incendios en Establecimientos Industriales), la Dirección General de Emergencias y Protección Civil de la Diputación Foral de Bizkaia quiere contribuir a un mejor conocimiento de la legislación de PCI entre los profesionales responsables de aplicación de la normativa de protección contra incendios en la industria mediante la organización de una jornada técnica en la que se presentará cuáles son las principales novedades que transcienden el RSCIEI con la modificación del RIPCI y del DBSI del CTE. La jornada, con formato presencial, se celebrará el próximo martes 10 de junio de 2025 en Bilbao (Bizkaia, España), bajo el título “RSCIEI y modificaciones en PCI”. El objetivo de la Jornada es reunir un grupo de expertos en los temas a tratar centrándose fundamentalmente en la prevención, protección e intervención segura en estos tipos de incendios para divulgar el conocimiento existente hasta la fecha entre los distintos sectores interesados en la seguridad de las industrias. La inscripción es gratuita y las plazas son limitadas. Más información e inscripciones en: https://opra.info/jornadarsciei/

Protocolo de Emergencias del Ayuntamiento de Valencia

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El Ayuntamiento de Valencia a través de su Junta de Gobierno Local ha aprobado redactar un protocolo interno ante las emergencias para garantizar el funcionamiento de los servicios municipales esenciales y la disponibilidad del personal funcionarial adscrito a los mencionados servicios.

Las últimas inundaciones provocadas por la dana en Valencia y el reciente apagón eléctrico han motivado esta decisión. Este protocolo es de aplicación a los diferentes servicios municipales para que actúen de modo inmediato y automático, acudiendo a sus puestos de trabajo y quedando a disposición de los órganos gestores de la emergencia evitando situaciones de incomunicación o de falta de personal ante una emergencia.

Obligación de personarse

Esta declaración supone la obligatoriedad de las jefaturas de servicio de estar localizadas por medio de los teléfonos móviles o cualquier medio de comunicación que se decida y, en caso de imposibilidad, de personarse inmediatamente en el Centro Integral de Seguridad y de Emergencias (CISE) así como de establecer las medidas internas en el ámbito de sus competencias para que los servicios operen con normalidad. Igualmente, decretado el nivel 2 de emergencias o superior del Plan de Actuación Municipal de Emergencia del Ayuntamiento de València, si las comunicaciones fueran imposibles o no funcionaran correctamente, el personal de los cuerpos de Policía Local y Bomberos deberá personarse en las unidades respectivas.

Así, el gobierno municipal ha acordado que se redacten los protocolos internos de actuación que garanticen el funcionamiento de los servicios municipales esenciales ante una emergencia de nivel 2.

Servicios esenciales

La Junta de Gobierno Local ha declarado esenciales hasta una veintena de servicios municipales, mencionando en primer lugar el Servicio de la Policía Local, el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y el Servicio de Limpieza.

Esta disposición avanza en la automatización de la respuesta de los servicios públicos y de su personal ante situaciones de emergencia.

¿Aprobarán protocolos similares otras administraciones? ¿Cómo se compadece este protocolo con las declaraciones de la minista de trabajo: «Ante avisos de Alerta Rojas se puede NO acudir al puesto de trabajo si hay riesgo para la salud de los trabajadores y trabajadoras»?

Aunque estas medidas pueden parecer de una lógica aplastante y “de cajón” para la mayoría de la sociedad, habrá que ver qué reacciones se presentan por parte de los sindicatos de los funcionarios y qué demandas y qué contraprestaciones exigen ante estas nuevas obligaciones.