Anomalía española: abuso del extintor de polvo [24/11/2025]

En este primer artículo del blog “La bitácora del fuego”, denuncio la desmedida elección del polvo como agente en los extintores portátiles de incendios en España y expongo sus inconvenientes. En la actualidad solo se comercializan tres tipos de extintor para los usos doméstico, comercial, administrativo, docente y residencial, en función del agente que contienen:
  • Polvo químico polivalente ABC
  • Agua con aditivo
  • CO2
Mientras que en la mayoría de países europeos los extintores instalados en entornos de uso público se limitan principalmente a modelos de agua con aditivo y dióxido de carbono (CO₂), en España persiste una fuerte presencia de los extintores de polvo químico polivalente. Esta práctica, heredada de criterios normativos y culturales obsoletos, genera problemas tanto de eficacia real en determinadas situaciones, como de seguridad, salubridad y sostenibilidad ambiental. El extintor símbolo de la protección contra incendios El extintor es el símbolo más visible de la seguridad contra incendios, pero no siempre suficientemente conocido. La legislación contra incendios regula su instalación y gestión para determinadas actividades y características constructivas, pero solo hace referencia al número, ubicación y eficacia mínima exigida. En España, los extintores de polvo polivalente ABC siguen dominando el mercado en prácticamente todos los tipos de edificaciones: oficinas, locales comerciales, hospitales o centros educativos. Sin embargo, en la mayoría de los países de la Unión Europea, los extintores de agua con aditivo (generalmente AFFF) son los predominantes en entornos con presencia de personas, complementados con extintores de CO₂ en cuadros eléctricos o cuartos técnicos. Esta diferencia no responde a un diferente nivel de riesgo, sino a criterios técnicos, normativos y culturales distintos, que han condicionado la evolución de la protección contra incendios en cada país. Origen del desequilibrio La expansión del extintor de polvo en España se consolidó en las décadas de 1980 y 1990, coincidiendo con la aparición del polvo químico polivalente (ABC) y su aparente versatilidad frente a diferentes tipos de fuego. Durante muchos años el bajo coste de los extintores de polvo, junto a la falta de diferenciación normativa por tipo de riesgo o uso, favoreció su implantación masiva. A diferencia de otros países europeos, donde la selección de equipos se orientó hacia el tipo de ocupación y la protección de las personas, en España prevaleció la lógica de la universalidad y el precio. A ello se sumó un factor cultural muy arraigado: la idea de que el agua conduce la electricidad y, por tanto, un extintor de agua podría electrocutar al usuario. Esta creencia, aunque comprensible desde el punto de vista intuitivo, carece de fundamento técnico en los modelos actuales de agua con aditivo, que la proyectan pulverizada o atomizada, precisamente diseñados para evitar la conducción eléctrica. Las certificaciones europeas (EN 3) garantizan que estos equipos pueden utilizarse con seguridad sobre instalaciones de hasta 1.000 V a 1 m de distancia, toda vez que el ensayo dieléctrico se realiza a 35.000 V. Estas tensiones no se alcanzan en ningún caso en áreas de uso público. Si bien es cierto que en aquellos tiempos los extintores de agua no ofrecían, a igualdad de peso, la eficacia y la seguridad requerida, desde hace ya algunos años el extintor de agua con aditivo ofrece eficacias hasta 27A y una capacidad dieléctrica más que suficiente para garantizar la protección ante el riesgo eléctrico. Además, el extintor de agua con aditivo tiene una buena eficacia, 25 F, en los fuegos de cocina. Inconvenientes del polvo químico El polvo químico ABC, aunque eficaz sobre determinados fuegos, resulta poco adecuado en la mayoría de entornos públicos y administrativos y especialmente en el doméstico. Entre sus principales inconvenientes destacan:
  • Pérdida inmediata de visibilidad tras la descarga, dificultando la evacuación y el control del incendio.
  • Riesgo respiratorio y ocular, especialmente en espacios cerrados o con personas vulnerables. Puede causar problemas a personas con afecciones respiratorias.
  • Daños graves en equipos eléctricos, electrónicos o sanitarios, debido a la naturaleza corrosiva del polvo.
  • Alta complejidad de limpieza y descontaminación, con consecuencias económicas notables.
  • Eficacia limitada en fuegos de tipo A, donde el agua penetra y enfría con mayor efectividad, y riesgo de arrastrar el combustible incendiado en los fuegos de tipo F, si no se adopta la distancia adecuada.
La elección del polvo como agente extintor para evitar riesgos eléctricos puede presentar serias desventajas, tanto desde el punto de vista de la seguridad como de la operatividad. Detectados estos inconvenientes, en un próximo artículo presentaré unas propuestas de revisión de la legislación española sobre extintores de incendios.

Artículo relacionado: ¿Extintores de Polvo Químico Seco en interiores?

Nuevos patrocinadores de OPRA en 2025

0
Desde OPRA queremos agradecer públicamente a los nuevos socios patrocinadores que se han sumado a apoyar al Observatorio durante el año 2025, que son: OKATEK, Organismo de Control Autorizado (OCA) especializado en seguridad contra incendios; AVACOI, la Asociación de Empresas Instaladoras y Mantenedoras de Equipos y/o Sistemas de Protección Contra Incendios de Euskadi; SODECA, líder internacional en el ámbito de la ventilación, con sus soluciones especializadas en PCI: evacuación de humos y presurización de escaleras; y DAISALUX, especialistas en desarrollo y fabricación de sistemas de iluminación de emergencia, balizamiento y señalización. Estos nuevos socios patrocinadores se suman a ONDOAN, RKL, EUROSPRINKLER, LAVORO, ASHES, TASC y SOLEXIN, que vienen apoyando a OPRA desde años anteriores. ¡Muchas gracias por vuestra inestimable colaboración!

Muertes por accidente en la infancia

Con motivo del Día Mundial de la Infancia que se celebra el 20 de noviembre desde el año 1955, hacemos un análisis de las principales causas accidentales de mortalidad en los niños en España. Autora: Naiara Larrea. Directora del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 20 de noviembre de 2025 En el año 2023 España tenía una población residente de 48.619.695 de los cuales 6.430.377 eran menores de 15 años, lo que suponía un 13,2 por ciento de la población. Los fallecimientos por causas accidentales en 2023 en España fueron 13.060 de los cuales hubo 115 muertes de menores de 15 años. Esto supone una proporción del 0,9% de los menores fallecidos sobre la población total. Afortunadamente este dato nos informa que los accidentes producen una mortalidad muy baja en la infancia pues suponiendo un 13% de la población las muertes infantiles por accidente no llegan al 1%. Muertes por tipo de accidente Los tipos de accidente que analizamos son: los ahogamientos, los accidentes de tráfico, las caídas, los envenenamientos, los atragantamientos y los incendios. Siguiendo los criterios que venimos utilizando en OPRA, clasificamos los accidentes infantiles en las edades comprendidas entre los 0 y 14 años. A través de los últimos datos publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística), sobre las defunciones según causa de muerte por causas externas que corresponden al año 2023, observamos que la principal causa de muerte fueron los ahogamientos, con 39 víctimas, seguida de los accidentes de tráfico, con 29 muertes, y las caídas, con 14. A continuación, nos encontramos los atragantamientos, con 6 víctimas, los incendios, con 5, y los envenenamientos con 4 fallecidos. Cabe destacar que, en casi todos los tipos de accidentes, son los niños los que fallecen más que las niñas. Mostramos a continuación el gráfico de las muertes infantiles por tipo de accidente en España en 2023.

Analizando el porcentaje de los fallecimientos infantiles respecto al total de víctimas mortales en cada tipo de accidente, se aprecia que la proporción es muchísimo más elevada en el caso de los ahogamientos, y mucho más baja en las caídas y los atragantamientos. Este resultado nos indica que los menores son muchísimo más vulnerables ante el peligro de ahogamiento que ante los otros accidentes.

Por tramos de edad En cuanto al total de los accidentes por edades de los niños, observamos que los 3 años es la edad en la que más niños fallecen, seguidos de los de 2 años. En la tabla se puede observar claramente que entre los menores de 5 años hay el doble de mortalidad que entre los niños de 5 a 14 años, por lo que habría que poner el foco en la prevención de accidentes entre los más pequeños. Prevención Estos datos nos permiten identificar ante qué tipos de riesgos y a qué edades los menores son si cabe todavía más vulnerables. Es necesaria la creación de entornos seguros (hogar, comunidad y entorno escolar) y supervisión continua de los más pequeños. Además, hay muchas medidas concretas que se pueden adoptar en entornos en los que frecuenten los menores, como pueden ser:
  • Promoción de hábitos seguros y cultura de la prevención.
  • Vigilancia activa en entornos acuáticos y vallado de piscinas.
  • Uso adecuado de sistemas de retención infantil y educación en seguridad vial.
  • Instalación de medidas de seguridad en escaleras y ventanas.
  • Mantener fuera del alcance de niños fármacos y productos de limpieza.
  • No dar a los más pequeños alimentos con los que se puedan atragantar (como frutos secos, etc.) ni piezas o juguetes pequeños.
  • Instalación de detectores de humo en los hogares.
Los accidentes infantiles se pueden prevenir

Artículo relacionado: Prevención del ahogamiento de niñas y niños

Artículo relacionado: La muerte por accidente entre los menores: principales causas

Ecosistema PCI: Inversiones en seguridad [17/11/2025]

Una nueva entrada para comprender mejor el Ecosistema de Seguridad contra incendios y vida de NFPA©. Hoy veremos, de forma general, otro componente y pilar fundamental del mismo. Inversión en Seguridad Las inversiones en seguridad deben priorizar la calidad de la inversión frente a la economía. Deben ser razonables y ágiles a la hora de lanzarse, planificando y fijándose objetivos realistas. Hay objetivos que lógicamente hay que periodificar en el tiempo, pero de forma que el grado de seguridad aumente con el tiempo. Aunque el primer “Mandamiento” en los negocios es obtener el mayor beneficio al menor coste, en el caso de los sistemas de Protección Contra Incendios, seguir el precepto de la búsqueda del exagerado rédito, se traduce en errores de diseño, baja calidad de los materiales (o incluso carencia de alguno de ellos), irregularidades en el montaje o la puesta en marcha y como colofón en un mantenimiento deplorable. Esto en parte es aceptado por quien cierra los ojos, tanto los usuarios como las Autoridades Competentes (en algunos casos incompetentes). Cuando alguien con competencias llevado por su incompetencia (o directamente la avaricia), se plantea una reducción de costes en alguna de las partes en que se divide un Proyecto de Protección Contra Incendios (cambios en el diseño, la elección de materiales, selección de instalador, selección de mantenedor, etc.) debe hacerse la pregunta siguiente, ¿ESTO ES MÁS SEGURO? Ante la duda o una respuesta negativa, se debe desdeñar ese planteamiento inmediatamente. Recordemos que la Protección Contra Incendios no es sólo un negocio, es la forma de Prevenir y Proteger ante este Riesgo, que tiene lamentablemente consecuencias irreversibles pues de las cenizas no se regresa (sólo el ave Fénix, pájaro habitante de la mitología griega). Invertir racional y sensatamente en seguridad contra incendios es ciertamente económico. La inversión en seguridad no sólo se refiere a ganancias o pérdidas monetarias. «Inversión» significa ser plenamente consciente, interesarse y tener presente la vida y la seguridad de las personas en cada paso de un proyecto. La seguridad como prioridad Incluso en un entorno antirreglamentario y de recorte de costes como en el que vivimos, la adopción de códigos y medidas de seguridad efectivas y trabajar con profesionales expertos nunca debe desecharse para ahorrar unos pocos euros. Centrarse únicamente en el coste del cumplimiento y el dinero ahorrado es ignorar los beneficios potenciales de la prevención y protección de incendios y accidentes. Esta inversión por lo tanto se traduce en vidas salvadas, propiedades protegidas y continuidad de las actividades. Invertir de forma responsable en seguridad debe ser siempre una prioridad para todos:
  • Los responsables políticos deben hacer lo correcto para los electores que los han elegido, e invertir en jurisdicciones seguras.
  • Los intervinientes públicos deben seguir formándose, colaborando con las comunidades, solicitando los recursos adecuados, etc. para mantener la seguridad en sus áreas de influencia.
  • Los diseñadores, instaladores y mantenedores de sistemas contra incendios deben ser profesionales, estar capacitados y al día de las actualizaciones reglamentarias, de productos y sistemas certificados y ser capaces de ajustar costes sin debilitar las condiciones de seguridad.
  • Los propietarios de edificios, empresas y gestores de instalaciones deben dar prioridad absoluta a la seguridad de sus empleados, inquilinos y clientes en lo que respecta a la comunicación, los planes de emergencia, las medidas de seguridad contra incendios en los edificios, etc.
  • El personal en general (este punto se tratará de forma específica en una entrada próxima de este blog) debe adoptar las medidas que estén a su alcance para garantizar que sus hogares están a salvo de incendios, riesgos eléctricos y de otro tipo, invirtiendo en rociadores, detectores de humo, trabajos de reducción del riesgo de incendio en los alrededores de las viviendas, lugares de trabajo, ocio, reunión, etc. De este modo, ellos y sus familias estarán más seguros y se reducirá el riesgo de lesiones propias y de los bomberos en su trabajo.
Las malas decisiones tienen inevitablemente malas consecuencias.
Artículo relacionado: Ecosistema de Seguridad

Programa de lesiones: detección de accidentes domésticos y de ocio (DADO) 1999

El informe DADO es un Estudio sobre Detección de Accidentes Domésticos y de Ocio, a través del cual el Instituto Nacional del Consumo presenta los resultados de los accidentes de tiempo libre y ocio contabilizados durante 1999. Este estudio es una herramienta más de las que las Administraciones de Consumo utilizan, junto con los controles de mercado, la red de alerta de productos industriales, los controles analíticos, etc., para planificar la política de protección al consumidor, y de forma más concreta, para verificar la seguridad de los productos. Su objetivo central es contribuir a las actividades que traten de reducir la incidencia de las lesiones, especialmente las provocadas por accidentes domésticos o actividades de ocio. Edita: Instituto Nacional de Consumo (INC) Enlace: https://opra.info/wp-content/uploads/fp_injury_1999_frep_09_es.pdf

Modificación del Código Técnico de Edificación

0

Se da inicio al trámite de audiencia e información pública del proyecto de real decreto por el que se modifica el Código Técnico de la Edificación.

La modificación reglamentaria de mayor interés para el sector de incendios es la siguiente:

  • La revisión del Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DBSI), que actualiza las exigencias relativas a la propagación exterior del fuego en fachadas y a la seguridad en aparcamientos, en respuesta al incremento de vehículos eléctricos.

Con tal fin, los ciudadanos, organizaciones y asociaciones que lo consideren conveniente pueden hacer llegar sus observaciones sobre esta iniciativa sometida a audiencia e información pública hasta el día 9 de diciembre de 2025 a través de un formulario con el objeto de recabar la opinión de los ciudadanos titulares de derechos e intereses legítimos afectados por esta norma, directamente o a través de las organizaciones o asociaciones que los representen, así como para obtener cuantas aportaciones adicionales puedan realizar otras personas o entidades.

Aquí puedes acceder al proyecto de decreto: Proyecto de real decreto

Aquí puedes acceder al formulario para realizar observaciones, siempre que te identifiques adecuadamente: Proyecto de real decreto por el que se modifica el Código Técnico de la Edificación, aprobado por Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo | Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana

La Seguridad y la Salud no son lo mismo [10/11/2025]

4

Se conmemora hoy 10 de noviembre el 30 aniversario de la publicación en el BOE de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales que ha reducido notablemente los accidentes laborales en España. Pero, parece que en los últimos años se ha vuelto ineficaz para reducir las víctimas mortales por accidentes de trabajo.

El antiguo Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), a propuesta del PP cambió su nombre al de Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo (INSSBT) y hace poco ha sido rebautizado con el nombre actual Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST).

Prefiero el vocablo “trabajo” al término “laboral” porque identifica muy bien de lo que se está hablando, me parce mejor accidente del trabajo que accidente laboral, que creo que es un poco más ambiguo.

Accidente de trabajo

Los accidentes de trabajo han de entenderse como aquellos sucesos eventuales ocurridos en el centro de trabajo durante la jornada laboral, derivados de la actividad, que produzcan un daño (lesiones). Si queremos avanzar en la prevención de accidentes no hemos de confundirlos con la salud o las enfermedades profesionales.

De entrada, explico, y me pronuncio porque la seguridad, término complejo y ambiguo, no debe ser confundido con la salud. No discuto que ambos conceptos estén emparentados, pero no son hermanos; como mucho pueden ser primos o quizás cuñados. Son de la misma familia, sí, pero no viven juntos. Así que seguridad en el trabajo y salud laboral no son sinónimos.

De la misma manera que la prevención de los accidentes de trabajo y la vigilancia de la salud laboral no son ni de casualidad la misma disciplina y por lo tanto no deberían estar juntas en una Ley coherente. Sé que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es como es y que me tengo que aguantar, yo y los que piensen como yo, pero esto no me impide mostrar mi disconformidad con algunas realidades.

La OMS y la Salud

Dice la Organización Mundial de la Salud, en una definición absolutamente acaparadora, que la salud en un concepto amplio es el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo como la ausencia de enfermedad y si nos constreñimos al trabajo, la salud laboral o salud laboral/ocupacional, es el estado de completo bienestar físico, mental y social de los trabajadores en su entorno laboral. Amplia definición. Según esto, tomar el café con los compañeros de trabajo o una conversación amigable en la oficina sobre el partido de futbol de ayer, o enseñar a los compañeros las fotos de las vacaciones, es salud laboral. Bueno…, quizás, pero ¿qué tiene esto que ver con la prevención de accidentes? Sin comentarios…

En un próximo artículo perseveraré en la teoría de que los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales y la salud laboral corresponden a disciplinas diferentes. No han de estar en la misma Ley y de paso, ya que se está hablando de una modificación de la Ley actual, propondré algunos apuntes para una nueva Ley de prevención de accidentes del trabajo.

Artículo relacionado: Por una Ley de Prevención de Accidentes de Trabajo

Artículo relacionado: Aumentan los accidentes de trabajo mortales en España [28/04/2025]

Nuevo Instituto Regional de Seguridad y Salud Laboral [05/11/2025]

2
El Gobierno de Castilla-La Mancha aprueba la creación del Instituto Regional de Seguridad y Salud Laboral de Castilla-La Mancha. En lo que va de año han fallecido una treintena de trabajadores. En septiembre se aprobó crear el Instituto Regional de Seguridad y Salud Laboral de Castilla-La Mancha, que se configura como el órgano específico de participación, asesoramiento y evaluación de las actuaciones del Instituto. Y en octubre se ha celebrado la primera sesión del Consejo Regional de Seguridad y Salud Laboral, organismo en el que participan Junta y agentes sociales para luchar contra los accidentes en el trabajo. No dudo que la intención sea adoptar una medida de reducción de los accidentes laborales, pero los que trabajamos en este asunto de los accidentes sabemos que no siempre las medidas adoptadas consiguen el efecto deseado. Recordemos que cuando se aprobó la Ley de Prevención de Riesgos Laborales aumentaron las muertes por accidentes de trabajo. Se abre ahora una oportunidad estupenda para que los gobernantes y la oposición política valoren el trabajo de este nuevo ente y analicen en los próximos años si el Instituto Regional de Seguridad y Salud Laboral consigue reducir los accidentes o solamente ha servido para crear más puestos de trabajo de nuevos funcionarios. Ojalá sea un éxito. Veremos. Dentro de poco se sabrá el número de directivos, jefes, secretarios, delegados provinciales, técnicos y asesores que se necesitan para poner en marcha este Instituto. Serán necesarios comités de coordinación, los cuales celebrarán reuniones entre la dirección, patronales y sindicatos, que llevarán aparejadas sus correspondientes dietas, gastos de viaje y alojamiento, etc.
Presentación del Instituto Regional de Seguridad y Salud Laboral de C-LM
El crecimiento de la administración Según el Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones públicas que elabora el Ministerio para la transformación digital y de función pública, la Comunidad de Castilla-La Mancha ha incorporado un 30% más de personal al servicio de sus administraciones desde el año 2016 hasta 2025. A un aumento de tal tamaño debería corresponder no solo una mejora de las condiciones laborales del funcionariado sino un notable aumento de los servicios públicos y de su calidad. Los habitantes de la comunidad deberán ser quienes valoren si esto se ha producido. En el caso de los accidentes de trabajo, podremos comprobar dentro de un año o de dos si la inversión en este Instituto de Seguridad ha sido productiva en la mejora de la Seguridad y se observan resultados en la reducción de accidentes o se ha tratado simplemente de una inflación al alza de la administración y del gasto. Por el momento se sabe que contará con 3 millones de euros de presupuesto en 2026. Sensibilidad política desproporcionada Si en lo que va de año han muerto 30 personas por accidentes laborales en CLM y resulta que según el Instituto Nacional de Estadística en el año 2024 murieron en la misma comunidad 270 personas por caídas accidentales y 179 por Ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales, ¿no sería más urgente crear un Centro Regional de Prevención de caídas o un Centro de Prevención de Ahogamientos? y ¿por qué no una Agencia de Prevención de Accidentes que aborde la accidentabilidad en la comunidad de todo tipo de accidentes que en 2024 han sumado 701 personas fallecidas? ¿A qué se debe este sesgo por el que las autoridades se preocupan mucho por unos fallecimientos y nada por otros?

Artículo relacionado: Por una Ley de Prevención de Accidentes de Trabajo

Artículo relacionado: Aumentan los accidentes de trabajo mortales en España [28/04/2025]

“Sí” o “Si” a la integración del voluntariado en la gestión de emergencias [03/11/2025]

“Sí” y “Si” gramaticalmente son palabras distintas, con usos y significados diferentes radicando la diferencia en la tilde. “Sí” (con tilde), según el contexto, es un adverbio de afirmación que expresa confirmación, mientras que “Si” (sin tilde) es una conjunción que expresa condición o suposición indicando que una cosa depende de otra.

Ejemplo de ello respondiendo a la pregunta: “¿Estás de acuerdo con la integración del voluntariado en la gestión de emergencias? sería:

  • Para el SÍ, con tilde: SÍ, lo estoy.
  • Para el SI, sin tilde: Únicamente SI cumplen un cometido concreto.

Al objeto de contextualizar este artículo diré que es continuación del anterior “VEREMOS” donde trataba la diferencia que a mi entender existe entre la figura del “voluntario” y del “altruista” refiriéndome en esta ocasión solo a la figura del “voluntario” en la gestión de emergencias.

Del mismo modo debo decir que mi intención es la de propiciar el debate y la controversia a la hora de tratar en España el tema de la integración del voluntariado en la gestión de emergencias consciente de que la razón no es única y admite distintas derivadas, a sabiendas de que hay lugares donde existe una larga tradición del voluntariado y el sistema funciona, pero aquí, salvo honrosas excepciones, cada vez hay menos voluntariado dispuesto a ofrecer su tiempo y esfuerzo y de otro lado hay un número creciente de oportunidades para ejercerlo en campos ajenos a las emergencias, voluntariado, que tal y como queda establecido en la legislación vigente debe ejercerse en el seno de organizaciones y sin contraprestación económica.

Diferenciación entre Protección Civil (PC) y Bomberos (BB)

Un ejemplo de esta diferenciación la encontramos en la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local que determina las competencias de las Administraciones en función de su población, haciendo una clara distinción entre PC y BB al mencionar de manera expresa entre las competencias de estas (las Administraciones) las de “…protección civil, evaluación e información de situaciones de necesidad social…, prevención y extinción de incendios e instalaciones deportivas de uso público…dejando claro que se trata de dos servicios diferenciados y que por lo tanto tienen distintas carteras de servicios.

Teniendo presente este aspecto cabe dirimir las competencias que ambos servicios tienen así cómo “SI” en función de dichas competencias puede darse la implicación del voluntariado y tras ello cuestionar, en su caso, el “SÍ” al mismo.

Personalmente tengo claro el “SÍ” al voluntariado en la gestión de emergencias “SI”, o lo que es lo mismo, “siempre que”, se cumplan una serie de requisitos como apunta Pedro Anitua relativos a Encuadramiento (organización), Jerarquía (orden), Especialidad (cartera de servicios, formación y equipamiento) y Coordinación, que podría ser el caso de PC, pero “SI” a ello se le suman los de Disposición inmediata a la activación, Garantía de respuesta en tiempo y forma, Garantía en la calidad de la respuesta, Dependencia administrativa así como obligación de cumplir con unos Deberes y unas Obligaciones teniendo reconocidos unos Derechos entre otros temas, que sería el caso de BB, no tengo tan clara su integración por entender que el cumplimiento de todos estos requisitos debe conllevar asociada una contraprestación económica que un voluntario no puede percibir.

Real Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santander

Puedo entender el voluntario en PC para el desempeño de determinado tipo de actuaciones generalmente programadas en el tiempo que no requieren activación inmediata ni especialización, como pueden ser las de dar soporte en labores de gestión de masas (concentraciones, aglomeraciones), logística, avituallamiento, garantizar cortes de carretas, participación en labores de búsqueda y rastreo etc., pero no así en BB donde entre otras cosas se requiere garantía de respuesta cuestión esta que salvo en contadas excepciones el voluntariado no puede ofrecer.

Reconozco la labor encomiable que en su momento realizaron los BB voluntarios, y siguen realizando en determinados lugares, pero a estas alturas del s. XXI dicha labor debe atender a los requerimientos mencionados anteriormente que mediante la figura del voluntariado difícilmente pueden atenderse debiendo evolucionar hacia otro tipo de modelos.

En mayo de este año asistí en Esmoriz, Portugal, al primer seminario de Bombeiros-Bomberos voluntarios de Portugal y España comprobando de primera mano la dedicación y profesionalidad de los asistentes al seminario, al igual que la problemática común que muchos de ellos tienen en relación al equipamiento, formación, dependencia, tutela, activación, etc. lo que en gran medida dificulta su gestión.

Países de nuestro entorno, donde no existía arraigo de voluntariado en BB, han realizado la migración del modelo voluntario hacia otros que permiten garantizar la prestación del servicio en todo momento y lugar.

Análisis de la situación en Europa

En 2017 publiqué el trabajo titulado “La atención a las emergencias en las zonas rurales. Modelos de personal operativo de los servicios de bomberos” donde tras varios años de estudio pude analizar cómo se gestiona la atención de las emergencias por parte de BB en Europa, principalmente en las zonas rurales objeto del estudio.

Apartados de este trabajo como los relativos a la “Tipología de modelos de gestión del personal operativo”, “Los Servicios de Bomberos en nuestro entorno”, “Encarando el futuro”, “Referencia a los Servicios de Bomberos en España y en Europa” considero a día de hoy aún pueden seguir aportando algo de luz en esta materia.

En 2015, dentro del Programa de “Intercambio de Expertos de la Unión Europea”, con el apoyo de Bombers de Catalunya, y como parte del estudio anteriormente mencionado, organicé un encuentro en el que representantes de 12 países analizamos la situación de los BB en cada país y en el que entre otros resultados obtuvimos los datos de la Tabla 1 que recoge información relativa a la superficie, población, número de servicios de bomberos a nivel nacional, de bomberos presenciales, localizados, voluntarios retribuidos y no retribuidos, así como de militares y la relación de bomberos por cada 1.000 habitantes con el objeto de tener una visión general de la situación a nivel Europeo.

No me consta la existencia de otro estudio similar publicado posteriormente, por lo que adjunto los datos entonces obtenidos que considero pueden resultar ilustrativos a día de hoy.

Tabla 1

Aclarar que la columna “BV+€” hace referencia a BB Voluntarios que cobran una prestación económica cosa que no puede ocurrir por ley en España, siendo lo reflejado para España en dicha columna el equivalente a lo que podría considerarse como una “gratificación”.

La Tabla 2 refleja por cada país el número de bomberos presen­ciales, localizados, voluntarios retribuidos y voluntarios no retribuidos.

Tabla 2 / * Solamente en lugares recónditos / ** Sólo un parque en todo el país

El estudio recoge asimismo las razones por las que cada país mantiene los distintos sistemas establecidos en sus respectivos territorios.

Evolución del modelo voluntario

Cabe reseñar, por ejemplo, cómo a finales de los años 80-90 era habitual en España ver cómo las ambulancias eran atendidas por personal voluntario, cosa que en la actualidad resultaría totalmente inviable. Del mismo modo, nadie entendería que los servicios de limpieza, jardinería, recogida de basuras, mantenimiento, Policía Municipal y muchos otros competencia de la Administración, como es el de BB, fueran atendidos por voluntarios. Entonces, ¿Cuál es la razón por la que el servicio de BB pueda ser atendido por voluntarios?

Una de las principales razones esgrimidas es la de la falta de intervenciones que no justifica el disponer de un servicio permanente por resultar excesivamente caro.

En este sentido no tenemos más que asomarnos a ver como lo han resuelto algunos de nuestros vecinos europeos donde no hay tradición de voluntariado en BB y podemos ver como la Administración correspondiente ha encontrado soluciones administrativas para la contratación de personal y el mantenimiento de sus BB, soluciones susceptibles de ser incorporadas en nuestro país que hacen que además de disponer de personal de presencia dispongan de personal localizado para la atención a las emergencias donde tanto su incidencia como su casuística así lo aconsejen.

Concluyendo

Queda claro que si se desea disponer de servicios de BB competentes en todo el territorio es necesaria una evolución hacia modelos que no existen en la actualidad en España y que en su caso habría que definir, algo que se vería facilitado de existir una ley a nivel nacional que regulara este y otros muchos aspectos de BB.

Soy partidario de la integración del voluntariado en la gestión de emergencias en materias relativas a la cartera de servicios de PC, mientras que no lo estoy en BB, considerando además que una ley a nivel nacional debería, entre otros temas, definir estos aspectos.

VEREMOS…

Artículo relacionado: Voluntariado vs. Altruismo

Artículo relacionado: No al voluntariado de emergencias (protección civil, bomberos, etc.)

Modelos de protocolos de actuación frente a emergencias exteriores en centros de trabajo

0
Este documento tiene como objetivo facilitar a las personas responsables de los centros de trabajo titularidad de la Generalitat Valenciana la elaboración de los protocolos que permitan contrarrestar los posibles efectos negativos de las situaciones de emergencia causadas por riesgos externos por los que pueden verse afectados, y garantizar de este modo la seguridad y salud tanto de las personas trabajadoras como de todas aquellas presentes en los mismos. Autor: Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Personal Propio de la Generalitat Valenciana Fecha: Septiembre de 2025 Enlace: https://opra.info/wp-content/uploads/Modelos-de-protocolos-de-actuacion-frente-a-emergencias-exteriores-en-centros-de-trabajo-09.2025.pdf