Condiciones básicas de accesibilidad y utilización de espacios públicos urbanizados
Orden TMA/851/2021, de 23 de julio, por la que se desarrolla el documento técnico de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y la utilización de los espacios públicos urbanizados.
Entrada en vigor: 2 de enero de 2022.
Enlace: https://www.boe.es/boe/dias/2021/08/06/pdfs/BOE-A-2021-13488.pdf
Los peligros de la Navidad
Nos encontramos ya en los inicios de las Fiestas Navideñas. Nos lo recuerdan continuamente los anuncios comerciales y el alumbrado navideño de las ciudades que cada año se instala antes. Que la principal preocupación política y mediática este año sea la mala evolución de los contagios de la pandemia covid-19 no debe impedirnos que seamos conscientes de los otros riesgos que aparecen en estas fechas y que pueden amargarnos las fiestas. Desde OPRA -Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes- vamos a dar un repaso a los principales peligros que entrañan las fiestas navideñas y a exponer algunos consejos de prevención de accidentes.
Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 14 de diciembre de 2021
La iluminación navideña
En los domicilios particulares, comercios, y cada vez más en muchos edificios públicos y oficinas empiezan a colocarse árboles de Navidad con su iluminación de colores. También es usual instalar belenes con efectos de iluminación en el interior del “portal”, con focos que iluminan partes del decorado y con mecanismos que hacen que salga agua para simular un río o torrente, o que se mueva el molino o la estrella polar. Por otra parte, cada vez son más los elementos decorativos navideños que tienen iluminación.
Los amantes de estas tradiciones, deben saber que el uso de todos estos elementos va a producir un mayor consumo de energía eléctrica y ya sabemos los riesgos que tiene la electricidad y que por lo tanto habrá que tomar una serie de precauciones adicionales para que la paz y felicidad deseada en estas fiestas no se vea amargada con una tragedia en nuestra casa. Para ello, recogemos aquí algunas consideraciones que pueden ser tenidas en cuenta.
La instalación eléctrica para los adornos navideños tiene la consideración de algo provisional que solo va a ser usada unos pocos días, por lo que no se le suele prestar demasiada atención. Precisamente esta precariedad la convierte en altamente peligrosa. Tengamos en cuenta estos consejos:
Las velas
Cada vez se utilizan más las velas en la decoración navideña: para alumbrar una cuna del niño Jesús; porque nos gusta ver arder velas con forma de un muñeco de nieve o de Papá Noel, o para decorar la mesa en las cenas familiares.
Estas velas no deben estar encendidas en habitaciones en las que no haya nadie. Solo deben estar encendidas las velas cuando estemos presentes.
Si se utilizan adornos con velas, no permitir que los niños jueguen o enreden con ellas. Nunca se ha de dejar a los niños solos con las velas.
En todo caso, una buena medida de protección contra incendios es colocar un detector de incendios en la habitación donde hemos puesto el árbol de Navidad o belén o decoración con velas.
Otros accidentes propios de la Navidad
Durante las Navidades nos encontramos algunos riesgos específicos y otros que están presentes todo el año, pero, que por diversas circunstancias se intensifican en estas fechas.
Mal uso de la pirotecnia
El uso de cohetes y petardos es una costumbre muy arraigada en nuestra sociedad, que nos supone todos los años un montón de incendios, quemaduras, amputaciones de miembros, etc. El consumo irregular de los artículos pirotécnicos (material explosivo) supone además otros riesgos adicionales como el transporte clandestino de los explosivos, el almacenaje ilegal en locales inadecuados sin medidas de protección adecuadas (recordemos el trágico incendio de Mesa Redonda -Lima- en Navidad del año 2001 con un saldo de 487 muertos por un inadecuado tratamiento de la pirotecnia), etc.
Las medidas adoptadas por las autoridades para que no se explosionen ni se arrojen artículos de este tipo son continuamente burladas por comerciantes y ciudadanos.
Cada vez son más los ayuntamientos que prohíben el uso de la pirotecnia o le ponen límites. Se deben respetar las medidas que adoptan los ayuntamientos en los espacios públicos pues persiguen en todo caso la seguridad y bienestar de los ciudadanos.
La única medida razonable de prevención de este riesgo es evitar participar donde se usen artefactos pirotécnicos como diversión o parte del entretenimiento.
No se debe permitir a los familiares que jueguen con fuego y mucho menos sin son menores. Se debe educar a los hijos para que no jueguen con explosivos.
Procuremos la fiesta no se convierta en tragedia por culpa de un momento de juego peligroso.
Seguridad vial
La tradición nos lleva a reunirnos con familiares y amigos y eso provoca una gran movilidad. Las celebraciones suelen tener en común reunirnos alrededor de la mesa con comida y bebida en abundancia. Como gran parte de nuestros movimientos se realizan en el vehículo propio se ha de ser prudente en los desplazamientos que se realizan después de estas celebraciones.
Tanto para ir a los cotillones de nochevieja como para regresar a nuestros domicilios es absolutamente recomendable utilizar el transporte público. Apliquemos estas Navidades el viejo dicho: “Si bebes, no conduzcas”.
Envenenamientos
Uno de los riesgos del consumo de alcohol en exceso es, como se ha mencionado, la conducción superando los consumos permitidos de alcohol al volante. Pero, hay otros riesgos como la intoxicación etílica que nos pude llevar al hospital e incluso a la muerte, y no hemos de despreciar el riesgo de tener serios accidentes por caídas, pues como sabemos uno de los principales efectos del alcohol es la dificultad para mantener el equilibrio.
En latitudes donde haya un clima cálido hemos de tener en cuenta el riesgo de caerse al agua o a una piscina en estado ebrio y resultar ahogado por la imposibilidad de salvarse nadando en estado de embriaguez.
Las limitaciones que produce el alcohol para reaccionar ante un riesgo se pueden aplicar igualmente al consumo de drogas que produzcan alteración de la consciencia.
Fuentes de calor
En algunas zonas la Navidad coincide con una época de mucho frío por lo que se usan con mayor intensidad los electrodomésticos y aparatos productores de calor. Hay que tener especial cuidado con los equipos que usan carbón o leña y calderas de gas. Un fallo en el funcionamiento de las calderas, un mal uso de los braseros (que jamás deberían usarse), o una mala ventilación de los espacios en los que estamos puede producir una combustión incompleta y como consecuencia la emanación de monóxido de carbono y producir la muerte a los ocupantes. Este es un accidente muy frecuente en invierno en zonas frías. Por favor, tened mucho cuidado con los sistemas utilizados para calentarse en estas fiestas.
Atragantamientos
Las copiosas comilonas y la ingesta desmesurada de alimentos pueden producir atragantamientos, por eso hay que tener cuidado, comer con mesura y sin prisa.
No está de más recordar que la tradición de comer las doce uvas al ritmo de las doce campanadas puede producir un atragantamiento intempestivo que podemos prevenir. Es recomendable seleccionar doce uvas pequeñas que se puedan masticar e ingerir fácilmente y no tener prisa; acabar de comerse las uvas dos o tres segundos más tarde nos producirán un año nuevo más feliz que si lo iniciamos con un atragantamiento. Hay que tener especial cuidado con los niños, que no tienen por qué comer las uvas como los adultos, y con los más mayores que pueden atragantarse fácilmente pues la masticación se vuelve más lenta con la edad.
Todos deberíamos saber la maniobra de Heimlich para reaccionar en caso de un atragantamiento y actuar en caso de necesidad.
Consideración general
Animamos a nuestros lectores a que sean un ejemplo social en materia de prevención de incendios en la Navidad.
Próximo artículo sobre seguridad infantil
En un próximo artículo se analizarán de forma separada los riesgos que amenazan específicamente a los menores de edad en las fiestas navideñas.
La iluminación navideña
En los domicilios particulares, comercios, y cada vez más en muchos edificios públicos y oficinas empiezan a colocarse árboles de Navidad con su iluminación de colores. También es usual instalar belenes con efectos de iluminación en el interior del “portal”, con focos que iluminan partes del decorado y con mecanismos que hacen que salga agua para simular un río o torrente, o que se mueva el molino o la estrella polar. Por otra parte, cada vez son más los elementos decorativos navideños que tienen iluminación.
Los amantes de estas tradiciones, deben saber que el uso de todos estos elementos va a producir un mayor consumo de energía eléctrica y ya sabemos los riesgos que tiene la electricidad y que por lo tanto habrá que tomar una serie de precauciones adicionales para que la paz y felicidad deseada en estas fiestas no se vea amargada con una tragedia en nuestra casa. Para ello, recogemos aquí algunas consideraciones que pueden ser tenidas en cuenta.
La instalación eléctrica para los adornos navideños tiene la consideración de algo provisional que solo va a ser usada unos pocos días, por lo que no se le suele prestar demasiada atención. Precisamente esta precariedad la convierte en altamente peligrosa. Tengamos en cuenta estos consejos:
- Procurar que la instalación eléctrica que hemos de colocar para el árbol, el belén o la iluminación de la ventana, sea lo más fija posible.
- Evitar los alargadores caseros con empalmes con cinta aislante, con cables pelados, que estén tirados por el suelo o por debajo de muebles y alfombras.
- Hay que cuidar que los cables estén ordenados y las conexiones bien realizadas.
- Se han de utilizar alargadores múltiples (regletas) de los que hay en el mercado para poder alojar todos los enchufes necesarios. No se deben utilizar los ladrones que recargan los enchufes.
- Inspeccionar escrupulosamente el alumbrado que tenemos guardado de años anteriores comprobando que los cables y bombillas están en perfectas condiciones. Debemos desechar aquellos alumbrados que nos den fallos, que no funcionen adecuadamente, que se apaguen cuando no deben, o que dan calambre, etc.
- No dejar el alumbrado navideño encendido al salir de casa.
- Antes de irse a la cama es recomendable apagar todo el alumbrado navideño, sobre todo el del interior de la vivienda.
Las velas
Cada vez se utilizan más las velas en la decoración navideña: para alumbrar una cuna del niño Jesús; porque nos gusta ver arder velas con forma de un muñeco de nieve o de Papá Noel, o para decorar la mesa en las cenas familiares.
Estas velas no deben estar encendidas en habitaciones en las que no haya nadie. Solo deben estar encendidas las velas cuando estemos presentes.
Si se utilizan adornos con velas, no permitir que los niños jueguen o enreden con ellas. Nunca se ha de dejar a los niños solos con las velas.
En todo caso, una buena medida de protección contra incendios es colocar un detector de incendios en la habitación donde hemos puesto el árbol de Navidad o belén o decoración con velas.
Otros accidentes propios de la Navidad
Durante las Navidades nos encontramos algunos riesgos específicos y otros que están presentes todo el año, pero, que por diversas circunstancias se intensifican en estas fechas.
Mal uso de la pirotecnia
El uso de cohetes y petardos es una costumbre muy arraigada en nuestra sociedad, que nos supone todos los años un montón de incendios, quemaduras, amputaciones de miembros, etc. El consumo irregular de los artículos pirotécnicos (material explosivo) supone además otros riesgos adicionales como el transporte clandestino de los explosivos, el almacenaje ilegal en locales inadecuados sin medidas de protección adecuadas (recordemos el trágico incendio de Mesa Redonda -Lima- en Navidad del año 2001 con un saldo de 487 muertos por un inadecuado tratamiento de la pirotecnia), etc.
Las medidas adoptadas por las autoridades para que no se explosionen ni se arrojen artículos de este tipo son continuamente burladas por comerciantes y ciudadanos.
Cada vez son más los ayuntamientos que prohíben el uso de la pirotecnia o le ponen límites. Se deben respetar las medidas que adoptan los ayuntamientos en los espacios públicos pues persiguen en todo caso la seguridad y bienestar de los ciudadanos.
La única medida razonable de prevención de este riesgo es evitar participar donde se usen artefactos pirotécnicos como diversión o parte del entretenimiento.
No se debe permitir a los familiares que jueguen con fuego y mucho menos sin son menores. Se debe educar a los hijos para que no jueguen con explosivos.
Procuremos la fiesta no se convierta en tragedia por culpa de un momento de juego peligroso.
Seguridad vial
La tradición nos lleva a reunirnos con familiares y amigos y eso provoca una gran movilidad. Las celebraciones suelen tener en común reunirnos alrededor de la mesa con comida y bebida en abundancia. Como gran parte de nuestros movimientos se realizan en el vehículo propio se ha de ser prudente en los desplazamientos que se realizan después de estas celebraciones.
Tanto para ir a los cotillones de nochevieja como para regresar a nuestros domicilios es absolutamente recomendable utilizar el transporte público. Apliquemos estas Navidades el viejo dicho: “Si bebes, no conduzcas”.
Envenenamientos
Uno de los riesgos del consumo de alcohol en exceso es, como se ha mencionado, la conducción superando los consumos permitidos de alcohol al volante. Pero, hay otros riesgos como la intoxicación etílica que nos pude llevar al hospital e incluso a la muerte, y no hemos de despreciar el riesgo de tener serios accidentes por caídas, pues como sabemos uno de los principales efectos del alcohol es la dificultad para mantener el equilibrio.
En latitudes donde haya un clima cálido hemos de tener en cuenta el riesgo de caerse al agua o a una piscina en estado ebrio y resultar ahogado por la imposibilidad de salvarse nadando en estado de embriaguez.
Las limitaciones que produce el alcohol para reaccionar ante un riesgo se pueden aplicar igualmente al consumo de drogas que produzcan alteración de la consciencia.
Fuentes de calor
En algunas zonas la Navidad coincide con una época de mucho frío por lo que se usan con mayor intensidad los electrodomésticos y aparatos productores de calor. Hay que tener especial cuidado con los equipos que usan carbón o leña y calderas de gas. Un fallo en el funcionamiento de las calderas, un mal uso de los braseros (que jamás deberían usarse), o una mala ventilación de los espacios en los que estamos puede producir una combustión incompleta y como consecuencia la emanación de monóxido de carbono y producir la muerte a los ocupantes. Este es un accidente muy frecuente en invierno en zonas frías. Por favor, tened mucho cuidado con los sistemas utilizados para calentarse en estas fiestas.
Atragantamientos
Las copiosas comilonas y la ingesta desmesurada de alimentos pueden producir atragantamientos, por eso hay que tener cuidado, comer con mesura y sin prisa.
No está de más recordar que la tradición de comer las doce uvas al ritmo de las doce campanadas puede producir un atragantamiento intempestivo que podemos prevenir. Es recomendable seleccionar doce uvas pequeñas que se puedan masticar e ingerir fácilmente y no tener prisa; acabar de comerse las uvas dos o tres segundos más tarde nos producirán un año nuevo más feliz que si lo iniciamos con un atragantamiento. Hay que tener especial cuidado con los niños, que no tienen por qué comer las uvas como los adultos, y con los más mayores que pueden atragantarse fácilmente pues la masticación se vuelve más lenta con la edad.
Todos deberíamos saber la maniobra de Heimlich para reaccionar en caso de un atragantamiento y actuar en caso de necesidad.
Consideración general
Animamos a nuestros lectores a que sean un ejemplo social en materia de prevención de incendios en la Navidad.
Próximo artículo sobre seguridad infantil
En un próximo artículo se analizarán de forma separada los riesgos que amenazan específicamente a los menores de edad en las fiestas navideñas. El papel de la justicia en la prevención de accidentes: Multa de 1.200 euros y cuatro meses de prisión a la espectadora que causó una caída masiva en el último Tour
La justicia tiene un papel sustantivo en la prevención de accidentes. Los causantes de los accidentes no deben quedar impunes y las imprudencias, cuando ocasionen daños a terceros han de ser perseguidas. Así ha ocurrido en este caso en que la persona causante de un grave accidente a otras personas ha sido perseguida por la policía y encausada por la justicia para que una conducta reprochable e irresponsable no quedara impune.
Ha sido condenada la mujer que provocó una caída masiva del pelotón el 26 de junio de 2021 en el transcurso de una etapa de la última edición del Tour de Francia.
La espectadora, de 31 años, tras provocar el accidente al invadir la calzada para mostrar una pancarta dirigida a sus abuelos se dio a la fuga y se entregó a la policía cuatro días más tarde después de la presión mediática debido a la búsqueda policial.
Provocó una caída en cadena que provocó lesiones graves en algunos ciclistas como fracturas en los brazos y cuatro de ellos tuvieron que abandonar la carrera.
El Tour anunció que denunciaría a la causante del accidente “para que sirviera de escarmiento a los aficionados que buscan mostrarse en las cunetas” aunque finalmente no lo hizo, pero la Gendarmería de Finisterre lanzó un llamamiento para identificar a la mujer huida e inició la búsqueda abriendo una encuesta judicial por “lesiones involuntarias con incapacidad que no excedan de tres meses y por violación manifiestamente deliberada de una obligación de seguridad o de prudencia”.
Tras el juicio celebrado el 14 de octubre ha sido encontrada culpable de “poner en peligro a otros” y “lesiones involuntarias”. La acusada reconoció espontáneamente los hechos, así como la peligrosidad de su comportamiento y ha presentado sus excusas lamentando lo ocurrido, que fue totalmente involuntario. Ha sido condenada a una multa de 1.200 euros más el pago simbólico de un euro a la Unión Nacional de Ciclistas Profesionales y a cuatro meses de prisión que no deberá cumplir.
Guía Básica para Cuidadores
Esta guía de cuidados está especialmente diseñada y redactada para acercar a las personas cuidadoras información al respecto de cada una de las áreas que comprenden el fenómeno de los cuidados.
Tiene un capítulo específico sobre la prevención de accidentes.
Edita: Cruz Roja Española
Enlace: http://www.cruzroja.es/docs/2006_3_IS/Guia_Cuidados_Baja.pdf
Ciudades globales amigables con los mayores: una guía
El envejecimiento y la urbanización de la población son dos tendencias globales que caracterizan el siglo XXI. A medida que las ciudades crecen, su proporción de residentes de 60 años de edad y más va en aumento. La OMS considera que el envejecimiento activo constituye un proceso que dura toda la vida y es afectado por varios factores que favorecen la salud, la participación y la seguridad en la vida de los adultos mayores.
El propósito de esta Guía es lograr que las ciudades se comprometan a ser más amigables con la edad, con el fin de aprovechar el potencial que representan las personas de edad para la humanidad. En términos prácticos, una ciudad amigable con la edad adapta sus estructuras y servicios para que sean accesibles e incluyan a las personas mayores con diversas necesidades y capacidades.
Edita: OMS Organización Mundial de la Salud
Fecha: 2007
ISBN: 978-92-4-354730-5
Enlace: https://www.who.int/ageing/AFCSpanishfinal.pdf
Accidentes laborales: resbalones, tropiezos y caídas en centros docentes públicos no universitarios de Euskadi, curso 2018-2019
Informe que da a conocer a los trabajadores las circunstancias y consecuencias de los accidentes laborales provocados por Resbalones, tropiezos y caídas en los centros docentes públicos no universitarios de la C.A.E. durante el curso 2018-2019 (septiembre-marzo).
Edita: Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Departamento de Educación del Gobierno Vasco
Fecha: Mayo 2019
Enlace: https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/accidentes_trabajo/es_sprl/adjuntos/curso_18_19_accidentes_laborales_resbalones_etc_c.pdf
Caídas de altura. Un riesgo en todas las empresas
Esta guía pretende ayudar a reducir la siniestralidad y las graves consecuencias que generan los accidentes laborales por caída de altura, en especial, en los sectores de actividad más allá de la construcción, que con frecuencia no son considerados como sectores potenciales de sufrir este tipo de accidentes. En la actualidad, en España, esta siniestralidad genera más de 50 personas muertas cada año y otras muchas con secuelas que las incapacitan permanentemente para desempeñar su profesión, además de elevadas pérdidas económicas para las empresas y la sociedad en general. La mitad de estas graves consecuencias ocurren más allá del sector de la construcción. Un gran número de estos accidentes tienen en común que suceden en el transcurso de operaciones puntuales de mantenimiento de instalaciones de climatización, limpieza de cristales, reparación de luminarias, etc… y con frecuencia realizadas por operarios que pertenecen a empresas especialistas externas, no habituales o poco conocedoras de las instalaciones de la empresa que solicita el servicio.
Autores: Javier Galindo García, Xavier Panadés Gella y Juan Luis Rodríguez Vilaró.
Edita: Asepeyo
Fecha: Enero 2017
Enlace: https://prevencion.asepeyo.es/wp-content/uploads/R1E16025-Monografia-caidas-de-altura_es_electronico.pdf
El programa de protección contra incendios en la empresa
El primer paso en el programa de protección contra incendios consiste en que el director de la empresa, de la fábrica o de la planta, tenga presente el riesgo de que la empresa pueda desaparecer pasto de un incendio y que reconozca que un incendio es una amenaza real y constante en su empresa y que todo incendio es evitable, si se adoptan unas sencillas medidas preventivas.
Autor: Javier Larrea Cuena
Responsabilidades de la protección contra incendios en la empresa
Cada vez está más extendida la idea de que, la industria, la empresa no es solo de los empresarios, sino que pertenece a todos aquellos que trabajan o viven de ella. Por lo tanto, cuando afirmamos que la responsabilidad de la protección de la empresa corresponde al propietario y que es una obligación del propietario estamos queriendo significar en su concepto más amplio que todos los que tengan algún vínculo con la empresa o industria en cuestión están obligados a velar por el mantenimiento de la seguridad de la actividad.
Pero, una cosa es que todos tengan que cuidar de que ninguna amenaza aceche a la empresa, y otro asunto diferente es a quién le corresponde implantar o establecer o dirigir un programa de protección contra incendios.
El objetivo principal de una empresa es la obtención de beneficios. Estos beneficios pueden ser de diversa índole: económicos, científicos, sociales, estratégicos, políticos, etc. Para la obtención de cualquiera de los beneficios esperados es necesario un requisito imprescindible; que la empresa siga existiendo. Por eso, el primer objetivo que debe tener en mente el empresario, el gestor, el director gerente o el consejo de dirección ha de ser conservar su patrimonio empresarial, es decir, que la empresa no desaparezca, que se continúe la actividad productiva. Entre las causas por las cuales se piensa que una empresa puede desaparecer, casi siempre se tienen en cuenta las debidas a cuestiones económicas, como crisis del sector, falta de productividad, poca competitividad, etc; pero, casi nunca se tienen en cuenta otras causas, como la de ser víctima de un siniestro, entre los que el incendio es el más frecuente.
Pocas situaciones pueden resultar tan frustrantes para un directivo, como el sentimiento culpable de que la empresa que dirige haya cesado en su actividad, por no haber tenido en cuenta una adecuada política de conservación del patrimonio necesario para mantener la actividad productiva. O para un trabajador que su empresa haya desaparecido o haya dejado de producir por una negligencia suya y que por culpa del incendio que ha provocado, él mismo y sus compañeros y sus familias se encuentren sin trabajo.
Así pues, la responsabilidad primera de establecer la política empresarial de conservar los bienes de la empresa de una manera organizada es una función y una obligación de la alta dirección de la empresa.
Lamentablemente, en nuestras latitudes está asociado el hecho de sufrir un incendio con un sentimiento de fatalidad. Casi siempre, se piensa que se es víctima de la mala suerte y raramente se atribuye a la negligencia de los distintos niveles de dirección de la empresa; a la falta de previsión, a la carencia de medidas de protección contra incendios y a la inexistencia de una organización para la lucha contra incendios; en definitiva, a no disponer de un programa de protección contra incendios. Cuando en una visita a una industria se comentan algunos aspectos «escandalosos» que pueden propiciar la aparición de un incendio, se suelen escuchar respuestas que a modo de justificación y autodefensa suenan así:
La autorización de «Fuego»
Ya sabemos que uno de los elementos necesarios para que se produzca un incendio es la Energía de Activación. En la mayoría de los casos, esta energía «calor», suele estar presente en la industria como uno de los elementos imprescindibles de los propios procesos productivos, pero otras veces, suele aparecer de forma accidental, fruto de descuidos o despistes en la utilización de equipos de llama abierta como sopletes, candilejas, o soldadores. Para controlar la utilización de estos equipos de forma indiscriminada en las instalaciones de la empresa es conveniente establecer un sistema de «permiso» o «autorización» necesario para poder utilizar estos equipos que muchas veces se manejan por operarios ajenos a la propia empresa cuando han de proceder al montaje o reparación de maquinaria o instalaciones.
La autorización de «fuego» ha de ser firmada por una única persona, directivo o encargado de la empresa conocedor de la zona en la que se va a realizar el trabajo, y ha de ser válida para un trabajo específico, y para un solo día. La ficha o tarjeta de autorización se deberá devolver al firmante de la autorización al finalizar la jornada de trabajo y al final el trabajo autorizado.
Es recomendable adoptar algunas medidas de protección contra incendios durante la realización de estas tareas como la colocación de extintores portátiles y de mangueras preparadas en las proximidades.
Prohibición de fumar
Muchos incendios son producidos por el descuido de los fumadores. El hábito de fumar y la presencia de cigarrillos conlleva un riesgo de incendio y por ello habrá que tener en cuenta en que zonas se ha de establecer la prohibición de fumar. Las razones de la prohibición de fumar han de explicarse muy bien a los fumadores. Las áreas prohibidas han de respetarse rigurosamente y la prohibición ha de señalizarse de forma clara. También pueden señalizarse las zonas en las que está permitido fumar.
PREGUNTAS
Cuando esté seguro de que su empresa o industria está bien protegida del riesgo de incendio considere las siguientes cuestiones -preguntas- y respóndaselas a Vd. mismo con sinceridad.
- «Tenemos todos los papeles en regla. Hace poco hemos pasado la inspección de industria».
- «La semana pasada nos han recargado los extintores». Como si la presencia de extintores recién recargados garantizaran por sí mismos la seguridad de las instalaciones.
- «Aquí no hay problemas. Nunca hemos tenido ni el más mínimo incendio». Esta es una de las peores respuestas que te pueden dar, pues presupone que la instalación está muy bien protegida. Además, debería tenerse en cuenta que, en términos estadísticos, cuanto más tiempo haga que hayamos padecido un incendio, más cerca estaremos de sufrir el siguiente. De la misma manera que cuando tiramos un dado, cuanto más tiradas hagamos sin que salga un determinado número más cerca estaremos de que salga.
- «Aquí no hay peligro, no hay nada que pueda arder». Esta afirmación suele esconder la más absoluta ignorancia sobre los conocimientos de la reacción de la combustión y el inicio y propagación del incendio.
- Preparar los programas de formación y entrenamiento.
- Preparar los «check list» de control de entrenamientos.
- Participar en el control de los permisos o autorizaciones de «fuego».
- Participar en el control de mantenimiento preventivo de instalaciones.
- Proponer, o elegir a los componentes de los distintos equipos que actuarán en el incendio.
- cómo dar la alarma.
- qué hacer al descubrir un incendio.
- qué hacer al oír la alarma de incendio.
- cómo llamar al Servicio de Bomberos.
- dónde están los extintores y otros medios de protección contra incendios.
- el recorrido de las vías de evacuación.
- recepción del Servicio de Bomberos.
- el salvamento de bienes.
- finalización de la emergencia.
- Plan de Emergencia de la Empresa. 2 h.
- Tecnología de la extinción. 3 h.
- Comportamiento en emergencias. 1 h.
- Primeros auxilios. 3 h.
- Evacuación. 1 h.
- Mantenimiento de instalaciones. 1 h.
- los sistemas de detección automática, pulsadores de alarma, y transmisión de la alarma por los teléfonos de emergencia.
- cuál es la señal de alarma de evacuación; mediante timbres, sirenas, luces, etc.
- A dar la alarma inmediatamente adecuadamente por el sistema de transmisión de la alarma más próximo.
- a quién se debe de notificar la existencia del incendio.
- a notificar la localización del incendio.
- a no correr riesgos personales.
- a pedir ayuda.
- a no extinguir el incendio, sin estar acompañado.
- a intentar la extinción del incendio cuando sea de pequeñas proporciones.
- a abandonar el edificio por la vía de evacuación más próxima, si el incendio es grande.
- a no usar los ascensores.
- a dirigirse al punto de reunión de emergencia.
- a cómo actuar en el caso de que se incendien las ropas.
- se deberá abandonar el edificio siguiendo el recorrido de evacuación más próximo.
- se deben cerrar las ventanas y las puertas.
- se circulará en calma, con rapidez.
- no habrá que entretenerse en recoger las pertenencias personales o de la empresa.
- se deberá acompañar a los visitantes hasta el exterior.
- no se deberá volver a entrar al edificio.
- hay que dirigirse al punto de reunión.
- cuándo llamar al Servicio de Bomberos; siempre, al oír la señal de alarma de incendio.
- a qué Servicio de Bomberos hay que llamar. Hay que tener en cuenta que además del Servicio Público de Bomberos pueden existir otras Brigadas de Bomberos de Empresas, que se encuentren más próximos.
- cómo llamar al Servicio de Bomberos; debe tener el número de teléfono a la vista, preferiblemente en una pegatina en el aparato telefónico.
- qué información debe proporcionar:
- nombre y dirección del edificio o instalación.
- si hay personas desaparecidas.
- localización del incendio.
- tipo de incendio.
- si hay implicadas materias peligrosas o hay riesgo de que puedan ser afectadas por el incendio.
- a confirmar que la información suministrada ha sido bien recibida.
- conocimientos generales sobre la clasificación de los fuegos y los agentes extintores adecuados, específicos para extinguir los incendios de cada tipo.
- dónde están situados los extintores y qué agente extintor contienen.
- cualquier cambio que se produzca en la dotación de extintores, ya sea porque se sustituyen unos por otros diferentes o porque se retiran, o porque se instalan más que los existentes.
- conocimientos generales sobre la existencia y detalles básicos de la forma de actuación de los equipos de protección contra incendios existentes: sistemas de rociadores; CO2; mezclas de gases; etc.
- cuando sea posible, resulta extremadamente útil que toda la plantilla realice ejercicios prácticos de manejo de extintores portátiles, que permitan familiarizarse con cada tipo de extintor y con sus características.
- la importancia de la puertas corta fuegos y porque deben permanecer cerradas en todo momento, excepto cuando sean puertas de cierre automático.
- la importancia de mantener, siempre, limpias de obstrucciones las vías de evacuación, pasillos, escaleras y salidas de emergencia.
- cómo actuar en presencia de humo.
- cómo resistir y esperar a que llegue ayuda cuando se está atrapado.
- estar informada de «qué sucede» y «dónde sucede».
- se situará en el lugar de acceso del destacamento de Bomberos.
- esperará la llegada del Servicio de Bomberos.
- les recibirá informando al Mando de la situación, guiándole hasta el lugar donde se haya producido.
- deberá permanecer próximo a él, asesorándole sobre las características, procesos y riesgos de la actividad. Deberá facilitarle información sobre el contenido de los locales o edificios, la forma de acceder, equipos propios de protección contra incendios, etc.
- Escrituras de propiedad.
- Contratos de suministro o de producción.
- Contratos de compra de material y equipos.
- Contratos del personal.
- Cuentas de explotación, balances.
- Listado de clientes, de proveedores.
- Desarrollos industriales.
- Declaraciones de Hacienda, de impuestos, de beneficios, etc.
- Pólizas de seguros, etc.
La autorización de «Fuego»
Ya sabemos que uno de los elementos necesarios para que se produzca un incendio es la Energía de Activación. En la mayoría de los casos, esta energía «calor», suele estar presente en la industria como uno de los elementos imprescindibles de los propios procesos productivos, pero otras veces, suele aparecer de forma accidental, fruto de descuidos o despistes en la utilización de equipos de llama abierta como sopletes, candilejas, o soldadores. Para controlar la utilización de estos equipos de forma indiscriminada en las instalaciones de la empresa es conveniente establecer un sistema de «permiso» o «autorización» necesario para poder utilizar estos equipos que muchas veces se manejan por operarios ajenos a la propia empresa cuando han de proceder al montaje o reparación de maquinaria o instalaciones.
La autorización de «fuego» ha de ser firmada por una única persona, directivo o encargado de la empresa conocedor de la zona en la que se va a realizar el trabajo, y ha de ser válida para un trabajo específico, y para un solo día. La ficha o tarjeta de autorización se deberá devolver al firmante de la autorización al finalizar la jornada de trabajo y al final el trabajo autorizado.
Es recomendable adoptar algunas medidas de protección contra incendios durante la realización de estas tareas como la colocación de extintores portátiles y de mangueras preparadas en las proximidades.
Prohibición de fumar
Muchos incendios son producidos por el descuido de los fumadores. El hábito de fumar y la presencia de cigarrillos conlleva un riesgo de incendio y por ello habrá que tener en cuenta en que zonas se ha de establecer la prohibición de fumar. Las razones de la prohibición de fumar han de explicarse muy bien a los fumadores. Las áreas prohibidas han de respetarse rigurosamente y la prohibición ha de señalizarse de forma clara. También pueden señalizarse las zonas en las que está permitido fumar.
PREGUNTAS
Cuando esté seguro de que su empresa o industria está bien protegida del riesgo de incendio considere las siguientes cuestiones -preguntas- y respóndaselas a Vd. mismo con sinceridad.
- ¿Puede identificar los riesgos potenciales de incendio en los locales -edificios- de su empresa y en los procesos -actividad- que desarrolla?
- ¿Sabe Vd. lo que hay en sus instalaciones en todo momento?
- ¿Tiene Vd. un plan para actuación del personal en caso de incendio, en su empresa?
- ¿Ha contrastado y discutido su plan de emergencia en caso de incendio con el Servicio Público de Bomberos de su zona?
- ¿Está seguro de que su empresa está diseñada y construida conforme a las normas de seguridad vigentes?
- ¿Está todo el personal de la plantilla suficientemente cualificado para manejarse con los problemas que se puedan encontrar?
- ¿Están suficientemente formados y entrenados?
- ¿Ha hecho todo lo posible para que su empresa no sufra un incendio?
Manual básico de protección contra incendios en la industria
Este manual pretende ser un sencillo manual en el que se mencionan los conocimientos teóricos básicos, así como una breve guía para implantar un sencillo plan de emergencia en la pequeña y mediana empresa, que por su tamaño, no cuenta con un gran departamento de seguridad.
Autores: Javier Larrea Cuena y Pedro Anitua Aldecoa
Edita: Servicio central de publicaciones del Gobierno Vasco
Fecha: 1994
ISBN: 978-84-457-1526-0
Nº páginas: 145
Precio: 8,67 €
Categorías: Incendio
Enlace: https://www.imosver.com/es/libro/manual-basico-de-proteccion-contra-incendios-en-la-industria_RAM0014270 Nace en Zaragoza la primera Escuela Ciudadana de Prevención de Riesgos de España
El Periódico de Aragón • 18/11/2021 •
Zaragoza cuenta ya con la primera Escuela Ciudadana de Prevención de Riesgos que existe en España. Los Bomberos de Zaragoza han puesto en marcha este proyecto para dar respuesta a la necesidad de formación de los vecinos de la ciudad para actuar correctamente en situaciones de emergencia, una carencia que detectan a diario en sus servicios.
Enlace: https://www.elperiodicodearagon.com/zaragoza/2021/11/18/nace-zaragoza-primera-escuela-ciudadana-59666153.html























