Mirar el móvil puede producir accidentes

0
La costumbre de caminar por las calles mirando al móvil impide ser consciente de los peligros que hay alrededor. Es frecuente que quienes avanzan absortos en la pantalla del móvil, se tropiecen con árboles, farolas, señales de tráfico, bolardos o cualquier mobiliario urbano u obstáculo en su camino. En este video del enlace, en el que el joven protagonista tuvo mucha suerte, se ve un claro ejemplo de este riesgo. Enlace: https://www.20minutos.es/videos/gonzoo/4958596-un-joven-sale-ileso-de-una-caida-por-caminar-sin-levantar-la-vista-de-su-movil/

Las muertes por incendio en enero, analizadas por OPRA, en la revista Rescate Vial

0
La revista de emergencias y catástrofes Rescate Vial ha publicado en el número 65 (primer trimestre de 2022) el artículo “Muertes por incendio en enero: el peor año del siglo”, que se distribuirá en la feria Sicur 2022 (Madrid, 22-25 febrero) en el stand 8 A 29, en el pabellón 8. En el artículo, firmado por el Presidente de OPRA, Javier Larrea; se recogen y se analizan las muertes ocurridas en España por incendio en el mes de enero de 2022, el peor mes de enero en lo que va de siglo XXI, con 39 víctimas mortales.

Muertes por incendio en enero: el peor año del siglo (2022)

En los meses más fríos del año se acumulan la mayor parte de las víctimas mortales por incendio del año, pero en los años transcurridos del siglo XXI nunca habían muerto tantas personas por incendios en el mes de enero. Al elevado saldo de 39 víctimas mortales por incendio ha contribuido sin duda el fatal incendio de la residencia de Moncada (Valencia) en la que han fallecido nueve personas mayores. Pero, dejando al margen esta desgracia, otras 30 personas han fallecido en este mes en incendios, todas ellas en el incendio de su vivienda. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Revista Rescate Vial nº 65, (páginas 46-48)1er Trimestre 2022 Prevención Riesgos Accidentes Incendios Como se puede observar en el gráfico de la evolución de las víctimas mortales de incendio en los meses de enero desde el año 2000, el mes de enero de 2022 ha sido el peor del siglo XXI(1). Todas las muertes por incendios en el mes de enero han tenido lugar en edificios. En el análisis en detalle de las víctimas mortales de incendio de este mes de enero no se van a considerar los fallecimientos ocurridos el 18 de enero en la residencia de mayores de Moncada en que se han producido nueve muertes (casi la cuarta parte de las víctimas de todo el mes) pues su inclusión distorsionaría todos los resultados. Así pues, este artículo se centra en el análisis de las víctimas fallecidas en el mes de enero en incendios en edificios de vivienda. Incendios en viviendas Se pone el foco en las víctimas mortales de los incendios en los edificios de vivienda para que el análisis sea más homogéneo y además, como ya sabemos, es en estos edificios donde ocurren la mayoría de las muertes ocasionadas por los incendios. En el gráfico en el que se representan las víctimas mortales del mes de enero ocurridas en la última década se observa también que este año es el que ha producido mayor mortalidad en incendios de los últimos años (1). Tipo de día en que suceden los incendios mortales De las 30 muertes ocurridas, el día de la semana que más muertes concentró fue el sábado con nueve (30%) seguido del lunes con seis (20%). Tan solo dos muertes ocurrieron en domingo. Clasificando los días en laborables, festivos y víspera de fiesta, 16 han ocurrido en día laborable, 10 en víspera de fiesta y 4 en festivo. Llama la atención que siendo el número de días festivos igual al de vísperas de fiesta, resulta que las vísperas de fiesta arrojan casi el triple de víctimas que los festivos. Este curioso resultado no tiene un valor significativo en una muestra tan pequeña, pero esta variable merecería la pena ser analizada en futuros estudios de incendios en viviendas. Hora del día Dieciocho de las 30 muertes (60%) tuvieron lugar en horas diurnas y doce (40%) durante la noche, contradiciendo esa idea tan extendida de que los incendios nocturnos son los más peligrosos y producen más muertes que los diurnos. Doce de estos incendios diurnos tuvieron lugar alrededor del mediodía y varios de ellos tuvieron lugar en la cocina. Distribución geográfica de los incendios Por CCAA, la distribución de las muertes por incendio es muy irregular, pero como ya suele ser habitual, Andalucía está a la cabeza con nueve de las víctimas, que supone el 30% del total. Aunque Andalucía solo supone el 18% de la población española, el porcentaje de muertes por incendio en vivienda siempre está por encima de este porcentaje en los últimos años. El segundo puesto lo ocupa Cataluña con 5 víctimas seguida de Valencia y Baleares con 3 víctimas mortales. El trágico ranking por provincias lo encabeza Barcelona con cuatro fallecimientos, seguida de Jaén, Granada y la Isla de Mallorca con tres muertes cada una. Tamaño de la población En cuanto al tamaño del municipio donde se produjeron los incendios mortales, 22 muertes (73%) han ocurrido en ayuntamientos de menos de 50.000 habitantes, confirmándose la realidad que ya sabemos: que los municipios más pequeños son más inseguros desde la óptica de protección contra incendios. Seis de las víctimas corresponden a capitales de provincia, tres de ellas con una población entre cien mil habitantes y medio millón y otras tres en capitales de más de medio millón de habitantes. Tipo de vivienda Todos los fallecimientos se produjeron en incendios sucedidos en edificios de viviendas, si bien, uno de ellos sucedió en un espacio dedicado a taller mecánico junto a su vivienda. Este fue el único caso en que la muerte ocurrió por las quemaduras debidas a una deflagración producida al quemar algunos objetos dentro de un bidón. El tipo de vivienda donde se han producido las muertes ha sido mayoritariamente unifamiliar, ocurriendo 17 muertes (57%) en este tipo de vivienda. También ha habido dos fallecimientos en infravivienda. Cruzando estos datos con el tamaño del municipio nos encontramos con que 15 de las muertes, o sea la mitad de todas las víctimas se han producido en viviendas unifamiliares que se encuentran en municipios de menos de 50.000 habitantes. Planta del edificio Diecinueve de las víctimas mortales por incendio en este mes de enero (63%) se han producido en la planta baja de su vivienda. Que más de la mitad de las muertes en incendio sucedan en viviendas unifamiliares y que más de la mitad de las muertes ocurran en la planta baja debería ser objeto de preocupación para los legisladores de la PCI. Tan solo ha habido una víctima por encima de la sexta planta. Como ya deberíamos saber la planta de la vivienda no es un factor a considerar en la probabilidad de originarse un incendio y es tan solo un factor a considerar en caso de evacuación del edificio y un factor más para las posibilidades de controlar un posible incendio por parte de los servicios de extinción de incendios. Sexo y edad En España se producen muy pocas víctimas por incendios entre nuestros niños y jóvenes y este mes de enero es una buena representación de lo que suele ocurrir cada año. El más joven de los fallecidos tenía 22 años y murió junto con su madre en una vivienda unifamiliar de Maracena, Granada, la mañana del 7 de enero, al parecer por el fuego ocasionado por un brasero o estufa. Como puede verse en el gráfico, en el rango de 30 a 64 años nos encontramos 12 víctimas (40%) que es un porcentaje superior al que suele darse a lo largo del año. (Se han utilizado los rangos de edad descritos por la Fundación Mapfre en el ATLAS de la accidentalidad en España: infancia=0-14; juventud=15-29; adultos=30-64; y mayores=65 y más. Aunque esta clasificación puede ser adecuada para algunos estudios, en aquellos fenómenos, como las muertes por incendio, en que se produce una elevada siniestralidad y mayor concentración de casos entre los mayores, soy partidario de dividir el rango de mayores en dos tramos de edad: jubilados=65 a 79 y mayores=80 y más). Como suele ser habitual, la mayor parte de las víctimas tienen más de 65 años. Un total de 17 personas fallecidas son mayores de 65 años, teniendo doce de ellas (40%) más de 80 años. Por sexo, aunque por lo general se suele encontrar una mayoría de hombres fallecidos en incendio, tenemos en este mes quince hombres y quince mujeres, una cantidad idéntica de hombres que de mujeres. La soledad Una de las variables de tipo social consideradas, es si las víctimas viven solas o acompañadas. Dieciocho de las víctimas mortales vivían solas, o sea el 60%; siendo mujeres, diez de ellas. Diez de las personas fallecidas que vivían solas murieron en viviendas unifamiliares. No nos puede caber ninguna duda de que vivir en soledad es un factor de vulnerabilidad a tener en cuenta ante el riesgo de incendio. Las causas de los incendios mortales Aunque en muchos casos no se conoce la causa que ha propiciado el origen del incendio, en algunas noticias publicadas sobre estas muertes se apunta a braseros (que deberían estar prohibidos), estufas y calefactores. Para los que se dedican a esto de los incendios es más de lo mismo: las mismas causas son las que provocan una y otra vez los incendios, y las mismas características de las víctimas. Las estadísticas que ya conocemos, volverán a repetirse año tras año con resultados parecidos a no ser que todos los implicados en la protección contra incendios hagan algo más: algo nuevo y diferente. No es suficiente con que quienes tienen la responsabilidad de la protección contra incendios hayan obtenido el conocimiento de los mecanismos que originan los incendios y de las pautas de prevención para evitarlos y se hayan convertido en expertos en su materia. Este conocimiento ha de ser divulgado. No son los expertos los únicos que deben saberlo, sino toda la sociedad. Hasta que no consigamos que todos los ciudadanos, que toda la sociedad, conozcan a la perfección los riesgos de incendio en su hogar y las formas de prevenirlos nos queda mucho camino. Nunca me he cansado de repetir este mantra que muchos no quieren oír: la principal tarea de los miembros de los servicios de bomberos tiene que ser la prevención. Y no estaría de más que fuesen por las viviendas compartiendo lo que saben (ya se está haciendo en otros países). Hallazgos Este artículo es el fruto del repaso a la información aparecida en los medios de comunicación sobre los incendios con víctimas mortales sucedidos en el mes de enero, que por tratarse de uno de los meses más fríos del año arroja un elevado número de incendios fatales. Pero, no se trata de una investigación rigurosa ni tiene valor estadístico. La muestra es tan pequeña que no hay valores significativos para un estudio, pero, sin embargo, tiene el valor de reforzar las conclusiones que año tras año ofrece la APTB en el Estudio de víctimas mortales que realiza con la Fundación Mapfre. Esos hallazgos no difieren de lo que ya se conoce, pero yo quiero destacar y poner el acento en un aspecto que sabemos que ocurre pero que está pasando desapercibido para los garantes de la prevención de incendios de los ciudadanos, que no sé muy bien quienes son, y de los legisladores de las condiciones de seguridad contra incendios que han de proteger a los ciudadanos. Lo voy a destacar, para acabar el artículo, así en mayúsculas y en negrita: HAY QUE REGULAR DE MANERA URGENTE LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS DE LAS VIVIENDAS UNIFAMILIARES Y EN ESPECIAL EN LOS PEQUEÑOS MUNICIPIOS. (1) En estos gráficos no aparecen los datos de los incendios del mes de enero de 2021 pues aún no han sido publicados. Se dispone de los datos de 2022 agracias a una recopilación de OPRA realizada a través de las noticias publicadas en los medios (prensa, radio; TV y RRSS). Enlace: https://www.publica.es/digital/rv-65.htm Artículo en formato PDF

Noticia relacionada: Bajan las muertes por incendio en enero (2023)

Artículo relacionado: “Trágico comienzo de año en muertes por incendio» (2022)

Impactantes imágenes de un incendio en un hotel de Barcelona

Se han vuelto virales las espeluznantes imágenes del incendio en el Hotel Coronado de la Rambla de Barcelona el pasado sábado 12 de febrero, en el que dos personas saltaron por la ventana desde un tercer piso y una tercera falleció como consecuencia directa del fuego. Al ver las imágenes, resulta evidente la falta de medidas de protección contra incendios que permitieron la rápida propagación de las llamas. Días después el hotel ha sido cerrado por el Servicio de bomberos por haber detectado fallos en sus sistemas de protección contra incendios (extintores, sectorización y alarma de incendios). Resulta fácil concluir que los mecanismos de inspección no han funcionado adecuadamente.

Paso a Paso [14/02/2022]

0
paso a paso

Con este título comienzo mi blog personal en el portal del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes -OPRA-. En este blog iré colgando los artículos que tengan que ver con los fines y objetivos de ese Observatorio.

Mi trayectoria profesional y mi experiencia en el mundo de los incendios y la prevención me llevó a elaborar para la Fundación Mapfre el primer Estudio de Víctimas Mortales de Incendio en el año 2010. Fue gratificante poder contar con unos datos que tenían en casi todos los países de Europa y no disponíamos en el Estado español. Cuando en representación de la APTB me correspondía asistir a los foros internacionales de incendios y bomberos y algunos ponentes extranjeros proyectaban sus diapositivas con los datos comparativos de los incendios de Europa y de otros países, me avergonzaba que las casillas de incendios y víctimas de incendios en España figurasen en blanco, así que cuando la Fundación Mapfre me propuso abordar ese estudio no lo dudé y me puse manos a la obra.

Este estudio lo elaboré durante cuatro años seguidos y la Fundación Mapfre continúa realizándolo con la APTB, lo que me produce una enorme satisfacción al saber que la tarea que inicié con mucha dificultad en su inicio continúa viendo la luz año tras año. Resulta grato saber que prácticamente todos los servicios de bomberos se han implicado en una cuidadosa recogida de datos sobre las víctimas mortales de incendios con los que obtener un informe más riguroso. También se ha avanzado en que los medios de comunicación recogen cada vez con más detalle todos los aspectos relacionados con los incendios con víctimas mortales, sus circunstancias y sus causas.

El análisis de las muertes por causas externas que publica el Instituto Nacional de Estadística -INE- de España anualmente, me llevó a estudiar las otras causas de muerte accidental y enseguida me di cuenta de que los incendios son la causa accidental que menos víctimas mortales produce en España. Este hallazgo y mi espíritu prevencionista me hizo dirigir mis pasos hacia el estudio pormenorizado de aquellos accidentes que causan más muertes. Mi reflexión fue que, si las caídas accidentales producen 20 veces más muertes al año que los incendios, o si los atragantamientos producen 15 veces más personas fallecidas que los incendios, y sabiendo que de estos accidentes y de su prevención no se preocupa prácticamente nadie, parece razonable dirigir un mayor número de atención y esfuerzos hacia su prevención.

Eso es precisamente lo que pretendo realizar desde este blog, contribuir al portal de este Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes para generar una mayor conciencia social sobre estos accidentes con el fin de reducir su número, el número de víctimas y atenuar sus consecuencias.

Las organizaciones públicas que se autodenominan de seguridad suelen utilizar el término de seguridad de una forma bastante restrictiva y por ejemplo una concejalía que se denomina de “seguridad ciudadana” suele limitar sus actividades a la prevención del robo y del homicidio, y en el mejor de los casos se encarga de Bomberos y Emergencias y Protección civil, primando la actuación en caso de accidente en vez de intervenir en su prevención.

Las Agencias de seguridad que han creado algunas CCAA se ocupan de unas pequeñas parcelas de la seguridad dejando de lado la mayor parte de las causas que causan las muertes accidentales a los ciudadanos que teóricamente deberían proteger. Tienen mucho camino por andar para ser verdaderas agencias de seguridad que protejan a los ciudadanos de todos los riesgos que les amenazan.

Hay mucho que avanzar: paso a paso.

Una tragedia que se repetirá [14/02/2022]

La tragedia en la residencia de mayores de Moncada (Valencia) es una más en una cadena y previsiblemente se repetirá (9 residentes fallecieron en el incendio de la residencia el 18 de enero). La situación de los usuarios, encamados unos y con discapacidad intelectual o de movilidad otros, implica un gravísimo problema en caso de incendio. Tanto más cuando la medicación de algunos contribuye a disminuir su capacidad de reacción. Autor: Fernando Bermejo Martín. Inspector-jefe (jubilado) del Servicio de Bomberos de Badajoz / Expresidente de la Asociación de Profesionales de Ingeniería de Incendios Publicación: Periódico “HOY. Diario de Extremadura” • 11 de febrero de 2022 Nadie puede esperar que el problema de un incendio en estos centros de mayores lo resuelvan los bomberos. El tiempo que tarden estos en llegar puede ser suficiente para que evitar la catástrofe sea imposible. Además, un incendio es más rápido cuanto mayor sea el contenido de oxígeno en la atmósfera, y en una habitación en la que haya una persona utilizando un equipo de oxígeno, algo frecuente en estos casos, el peligro se multiplica. La demora de unos minutos puede ser letal. Por eso es necesario que los empleados tengan la capacidad personal y la formación para enfrentarse a esta emergencia con conocimientos, seguridad y decisión. Al menos debería haber algunos en cada turno. La tragedia en la residencia de mayores de Moncada (Valencia) es una más en una cadena y previsiblemente se repetirá. La situación de los usuarios, encamados unos y con discapacidad intelectual o de movilidad otros, implica un gravísimo problema en caso de incendio. Tanto más cuando la medicación de algunos contribuye a disminuir su capacidad de reacción. Nadie puede esperar que el problema de un incendio en estos centros de mayores lo resuelvan los bomberos. El tiempo que tarden estos en llegar puede ser suficiente para que evitar la catástrofe sea imposible. Además, un incendio es más rápido cuanto mayor sea el contenido de oxígeno en la atmósfera, y en una habitación en la que haya una persona utilizando un equipo de oxígeno, algo frecuente en estos casos, el peligro se multiplica. La demora de unos minutos puede ser letal. Por eso es necesario que los empleados tengan la capacidad personal y la formación para enfrentarse a esta emergencia con conocimientos, seguridad y decisión. Al menos debería haber algunos en cada turno. El humo es el verdadero problema en un incendio, no las llamas. La puerta de una habitación en la que haya un incendio debe cerrarse para contener el humo en su interior el máximo tiempo posible. Esto puede significar la diferencia entre la vida y la muerte para personas que estén fuera de la habitación del incendio. Imagino el problema que puede plantearse a un empleado si la habitación incendiada está ocupada, pero la formación que reciba debe prever ese caso y cómo actuar si se produce. Según la normativa, cada planta de una residencia debe tener, al menos, dos zonas independientes compartimentadas entre sí y separadas por puertas resistentes al fuego y estancas al humo, que deben estar cerradas o cerrarse automáticamente en caso de incendio. Así, el humo en una zona no penetrará en la contigua, y los usuarios de la zona afectada pueden evacuarse a la adyacente de la misma planta sin usar escaleras; incluso los impedidos pueden llevarse al sector contiguo en su cama o arrastrándolos sobre una manta o sábana. Las escaleras también deben estar protegidas por puertas resistentes al fuego para asegurar que el humo en una planta no alcance a las superiores. En estos centros hay pocos trabajadores para atender a los residentes, sobre todo en horario nocturno, lo que hace complicado realizar con éxito una evacuación de emergencia con residentes incapaces de ponerse a salvo por sí solos. Los impedidos deben evacuarse uno a uno. El tiempo necesario para evacuar exitosamente es alto si todo se sabe hacer bien y con rapidez. Si la formación de los trabajadores no es adecuada, la probabilidad de hacerlo bien es remota. Ello, sin olvidar que incluso con la mejor formación, el número de empleados en horario nocturno juega en contra del éxito de la evacuación. En una residencia de mayores el sistema de detección debe alertar cuando el fuego es aún pequeño, y hay extintores y equipos de manguera. Saber utilizar estos puede ahorrar daños y víctimas. Pero en la mayoría de los casos esa formación no existe o es inadecuada. Eso sin considerar que es muy diferente usar un extintor con humo dificultando las operaciones y con la presión de la emergencia. En centros preocupados por la seguridad puede que se realicen simulacros de emergencia. Pero estos no suelen realizarse en las condiciones más desfavorables. Si se hiciera un simulacro de evacuación con el personal que hay en horario nocturno, saldría a relucir inmediatamente el gravísimo problema que esto supone. ¿Hay solución a este problema? Pues sí la hay, aunque cueste dinero. Si usted va a un gran centro comercial podrá ver en el techo las cabezas rociadoras del sistema automático de extinción de incendios. En estos centros solo hay que salvar las mercancías, porque los ocupantes pueden evacuar por sí mismos. En una residencia de mayores, sobre todo si estos están impedidos, hay que salvar a personas y eso podría hacerlo perfectamente un sistema de extinción que descargase automáticamente agua sobre un fuego incipiente. Enlace: https://www.hoy.es/opinion/tragedia-repetira-20220211000032-ntvo.html

260 ahogados en espacios acuáticos en España en 2021

La Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo, RFESS, recoge en el Informe Nacional de Ahogamientos de 2021, que el año se cerró con un trágico balance de 260 personas fallecidas por ahogamiento en los espacios acuáticos españoles. Esta dramática cifra supone, sin embargo, 78 víctimas mortales menos que en 2020, un descenso de más del 23%. Con esta cifra se baja de las 300 muertes anuales por primera vez desde el año 2015. De esta estadística se pueden destacar algunos datos como que los 3 meses del verano siguen siendo los meses en los que más muertes se producen; que el 61% de las muertes se producen en playas; que la mayoría de las víctimas son hombres, suponiendo el 79% del total; que los mayores de 45 años son quienes más pierden la vida (66,7%); o que el 40% de las muertes se producen en las 10:00 y las 12:00. Otro punto a destacar es que el 86% de las muertes se produjeron es espacios acuáticos sin servicio de vigilancia y socorrismo. Enlace: https://rfess.es/2022/01/2021-se-cierra-en-260-personas-ahogadas/#.YgY9IlXMLIU

También te puede interesar: Artículo «Estadística 2020 de ahogamientos en España»

Carreño quiere evitar las caídas de los mayores en el hogar

Carreño es una pequeña ciudad asturiana de 10.000 habitantes que ha puesto en marcha una iniciativa para evitar las caídas y mejorar la vida de las personas mayores de su municipio mediante la visita a 83 viviendas de mayores de 65 años que viven solos para trabajar en la prevención de accidentes domésticos. Enlace: https://www.lne.es/centro/2022/02/11/carreno-impulsa-proyecto-pionero-evitar-62564276.html

Graves fallos en el castillo hinchable de Mislata

0
Las investigaciones realizadas sobre el accidente del castillo hinchable en Mislata (Valencia) el pasado cuatro de enero en el que murieron dos niñas han detectado fallos en el anclaje de la instalación. Una vez más se pone de manifiesto que los fallos en el mantenimiento de los elementos de seguridad y unas inspecciones deficientes son causa de accidentes. Una adecuada prevención de accidentes pasa por una mentalidad responsable por parte de los gestores de cualquier tipo de instalación en la que se puedan producir accidentes, un correcto mantenimiento de las instalaciones y unas inspecciones diligentes, que en muchos casos brillan por su ausencia. Enlace: https://www.deia.eus/actualidad/sucesos/2022/02/04/castillo-hinchable-murieron-ninas-mislata/1188380.html

Fin de semana negro con 6 muertes por incendio

Este trágico fin de semana se ha saldado con 6 personas fallecidas por incendio en sus viviendas.

  • A las once de la noche de viernes 4 de febrero falleció una mujer de 64 años de edad debido a las heridas sufridas en el incendio de su vivienda (supuestamente intencionado) en Cabana de Bergantiños (A Coruña).
  • Poco antes de la medianoche del viernes 4 de febrero se produjo un incendio en una vivienda de Reus (Tarragona) falleciendo uno de sus ocupantes de 82 años que fue encontrado en el comedor.
  • A las 21:15 horas del sábado 5 de febrero se avisó de que salían llamas por la ventana de una vivienda de Valladolid. En las operaciones de extinción, el Servicio de bomberos de Valladolid encontró a la víctima de 47 años prácticamente calcinada.
  • A las 08:52 de la mañana del domingo 6 de febrero se produjo el fallecimiento de un hombre de 50 años en el incendio del garaje de una vivienda en Adeje (Tenerife).
  • Sobre las diez de la mañana del domingo 6 de febrero, una mujer de 80 años murió atrapada en el incendio de su vivienda en Ibiza.
  • Poco después de las ocho de la mañana un hombre de 56 años perdía la vida en el incendio de su vivienda en Alcántara (Cáceres).

Después del dramático mes de enero que con 40 víctimas mortales ha batido los récords de muertes por incendio en los meses de enero del siglo XXI, parece que febrero va a seguir su trágica estela.