Rettungsgasse es la palabra que en alemán define el pasillo o carril de paso que se debe dejar en las carreteras cuando se aproxima un vehículo de emergencias.
Hace más de 50 años Alemania fue un país pionero introduciendo en su código de circulación esta medida cuya finalidad es la de facilitar, en situaciones de retención o de tráfico muy lento, el desplazamiento de los vehículos de emergencia abriendo para ello una vía de paso.

Han sido muchos los países que tras la estela de Alemania han implementado esta medida en sus respectivas reglamentaciones, y es ahora cuando España procede a ello.
Era junio de 2025 cuando en la revista de la Dirección General de Tráfico 274 (página 32), encontramos el artículo titulado “Carril de emergencias obligatorio y “conectado”” donde se mencionaba que “la próxima reforma del Reglamento General de Circulación (RGC) -prevista para 2026- detallará cómo se debe actuar en este tipo de emergencias”.

¿Qué es un pasillo o carril de emergencia?
Se trata de crear un pasillo, reservado exclusivamente a vehículos de emergencia -policía, bomberos, ambulancias e incluso quitanieves-, destinado a favorecer su avance rápido en vías congestionadas de tráfico evitando que deban hacerlo por el arcén.
No se trata de una cuestión de cortesía, sino de una obligación legal penalizada con multas de elevado valor.
Quienes conducen o circulan en vehículos de emergencia bien conocen la situación de impotencia que se genera cuando al desplazarse por vías saturadas de tráfico de más de un carril hay conductores que no saben cómo reaccionar correctamente para cederles el paso. No se trata de “irse a un lado”, se trata de hacerlo de forma regulada y ordenada.
Cómo proceder
En los países donde esta situación está regulada se establece que, en carreteras de doble sentido, es decir, un carril por cada lado, la forma de actuar es echarse lo máximo posible hacia el lado derecho ocupando el arcén dejando de esta manera el centro de la calzada expedito al vehículo de emergencia.

En vías de dos carriles por sentido, los vehículos situados en el carril izquierdo deben arrimarse al extremo izquierdo pegándose a la mediana, y los del carril derecho al extremo derecho, al arcén, abriendo de esta forma un pasillo central entre ambos carriles evitando de esta manera el caos que se genera cuando los conductores no tienen claro cómo reaccionar.

Si la vía tiene más de dos carriles por sentido, el carril de emergencia debe formarse siempre entre el carril izquierdo y el inmediatamente a su derecha, por lo que siguen siendo los conductores que circulan por el carril izquierdo quienes deben arrimarse al extremo izquierdo, pegándose a la mediana, y los vehículos que circulen por el resto de carriles hacerlo hacia su extremo derecho de tal manera que el carril de seguridad se establezca siempre entre los dos carriles más cercanos a la mediana de la carretera.
En todo momento debe tenerse en cuenta que al acercarse al atasco no se debe frenar bruscamente ni acercarse demasiado al vehículo precedente, así como no inclinar el vehículo de manera que la parte trasera sobresalga hacia el carril. Del mismo modo, una vez que un vehículo de emergencia haya pasado por el carril de emergencia, y antes de eliminarlo, hay que contemplar la posibilidad de que otros vehículos de emergencia puedan sucederle y necesitar hacer uso del mismo.
Carril de emergencia en España
Ahora, en España, se acaba de aprobar esta disposición sobre el carril de emergencia mediante una modificación del Reglamento General de Circulación publicada en el BOE el pasado 26 de junio de 2026. La medida aprobada es similar a la existente en los países en que ya estaban reguladas estas medidas siguiendo las pautas detalladas en el punto anterior.
En autopistas y autovías, en las nevadas, también será obligatorio dejar paso a vehículos de emergencia y quitanieves.
Conclusión
A la vista del buen resultado que ha tenido en otros países el establecimiento de “carriles de emergencia” para favorecer el desplazamiento de vehículos de emergencia en vías colapsadas de tráfico, falta saber cómo se dará a conocer en España su implantación y cómo se informará sobre la forma de actuar por parte de los conductores una vez que la norma entre en vigor el próximo 1 de octubre.
Remarcar que la última modificación del Reglamento General de Circulación trae consigo otras actualizaciones de gran trascendencia, por lo que se recomienda su lectura para conocimiento y correspondiente aplicación.
VEREMOS.

























