Y tu casa… ¿Refleja tu pasión? Una de las definiciones de AMOR, nos dice que es “la afición apasionada que se tiene hacia una cosa”. De la PASIÓN, que es “un sentimiento vehemente, capaz de dominar la voluntad y perturbar la razón”.
Emocionan, influyen en nuestros sentidos y encajan con diferentes estilos de decoración.
Las fibras naturales… ahora más que nunca, son tendencia en diseño de interiores, ya sea en mobiliario, luminarias, textiles… pero a nosotras desde siempre ¡la Naturaleza nos ha tocado la fibra!! Puedes adivinarlo con sólo ver nuestros proyectos, se nos nota a la legua…
Y hoy te queremos contar los secretos para que tu casa te transmita esa conexión con la naturaleza que tú también tienes…
En decoración podemos encontrar infinidad de fibras naturales, tanto de origen vegetal sobre todo en mobiliario y textiles (mimbre, bambú, ratán, enea, yute, algodón, lino…), como animal, en textiles (lana, seda, mohair…)
Lámpara de bambú y un original jarrón de hojas de platanero
Una sencilla rejilla de enea, confiere un aspecto rústico al mueble al que acompaña, sea del estilo que sea, pero añade a la vez cierta sofisticación y proporciona además una textura suave al tacto, gracias a su entrelazado regular.
Rejilla de enea trenzada
Cesta de mimbre
ELLAS… EMOCIONAN
Si quieres que tu casa transmita esencia NATURAL y SENCILLEZ , este tipo de fibras no
pueden faltar. La característica principal de todo lo que proviene de la naturaleza es que carece de artificios, en
general no tiene brillo y, lo más bonito…sus formas son ¡imperfectas!! Con ellas y nuestras manos, podemos llegar a
crear piezas que pueden estar pulidas y perfeccionamos estas formas a nuestro antojo, (formas que suelen ser orgánicas)
pero su esencia siempre permanece.
La MAGIA de este tipo de fibras es que nos
aportan CALIDEZ Y FRESCURA al mismo tiempo….sí sí, ahora entenderás cómo…
Calidez en invierno, cuando el color amarillo de esa silla de mimbre, hace que disfrutemos
de pequeños rayos de sol dentro de nuestra casa, aunque fuera la luz del invierno sea gris… ¡imagínate si además, la
acompañas de tu manta de lana más gordita!!… Y frescura en verano, cuando
guardas la manta y colocas un cojín fresco de lino sobre ella… es como sentarse a la orilla del mar, dejando que las
olas mojen tus pies en su vaivén.
Nos transportan a países cálidos, exóticos… nos recuerdan esa decoración en la que las fibras naturales de este tipo
están muy presentes por razones de cultura, de forma de vida y también económicas.
Siempre conseguiremos con ellas un ambiente ACOGEDOR , nos hacen sentir en casa, crean
hogar.
LUMINOSO , si se trata de piezas claras, blanquecinas o incluso tintadas de blanco
Nos proporcionarán CALMA, PAZ, BIENESTAR, SERENIDAD … sobre todo si las acompañamos de
blancos, azules o también rosas, verdes… siempre en matices claros. Ésta fue una de las claves que definió el estilo de
nuestro proyecto Relájate centro de masajes.
ELLAS…INFLUYEN en nuestros sentidos.
TACTO: Desde la sensación más áspera hasta la más suave y pulida,
pero siempre, siempre, cálida.
VISTA: Con su color, desde el amarillo pálido, que te transporta y te hace
añorar ese mediodía de verano en la era recién segada cuando eras pequeña y lo pasabas
en el pueblo, hasta el tono más marrón con el que nos sentamos junto a la chimenea, en la casa más rústica… Sin duda al
momento, nos sentimos resguardadas, como si el tiempo se parase. El tono marrón es sin duda el que nos transmite de
tradición, sobriedad y también confort.
El entrelazado de estas fibras, que dejan pasar la luz como lo hacen las hojas de los árboles, nos
aportan además una iluminación especial, de atardecer…
OÍDO: Cuando nos echamos un rato en nuestro sofá lleno de cojines de lino, que al rozar entre sí,
suenan como aquella vez en la que pasamos nuestras manos por aquel campo de trigo.
OLFATO: Fibras que huelen a tierra mojada después de una tormenta de verano o al salir a pasear
temprano, con el manto del rocío aún despertando…o a tierra seca, en una tarde de agosto.
ELLAS… ENCAJAN en cualquier estilo
Aunque, como ya sabrás… para nosotras, los elementos naturales encajan en cualquier casa, las fibras naturales son
imprescindibles en estilos como el Escandinavo, Ibicenco, Rústico, Étnico, industrial…
¿Quieres saber cómo se usan en la decoración de estos estilos? Seguro que con estas claves podrás hacer
que casen con el tuyo…
Estilo IBICENCO: Van de la mano de colores blancos, azules y maderas claras. En este estilo, en
ocasiones, estas fibras se pintan de blanco. Las encontramos en muebles, biombos, cabeceros, toldos o cubiertas, pufs,
lámparas… En cuanto a los textiles, el algodón y, sobre todo, el lino, no pueden faltar. Ellas aportan el “toque de sol”
preciso, para conseguir ese equilibrio perfecto entre calidez y frescura, que se busca en este estilo.
En el estilo BOHO CHIC, las fibras de algodón son las protagonistas; en cortinas,
tapices, sillas colgantes o alfombras (muchas veces llenas de color), siempre artesanales. La técnica del
macramé es sin duda, la reina de este estilo.
Esenciales en casas de estilo ESCANDINAVO, tanto tradicional, como moderno: Las fibras
naturales acompañan a la madera, al imprescindible blanco de las paredes y a toques de color puro y/o saturado. En este
estilo, los elementos de fibras naturales nunca son meramente decorativos, siempre
son funcionales.
El estilo RÚSTICO nos transporta a una cabaña en el monte o a una casa en el
campo, así que es imposible conseguir este estilo sin ellas. Las fibras naturales aquí, tienen cierta vejez…, igual que
el mobiliario, son más oscuras y los objetos realizados con ellas nos transmiten al momento, ese trabajo artesanal y el
cariño con el que han sido tratadas. El lino es el rey de los textiles…
Estilo ÉTNICO: Las fibras naturales son claves para definirlo; alfombras, cojines,
tapices, mobiliario… sobre todo en tonos marrones e incluso rojizos. Nos transportan a lugares en Asia, en África, donde
este tipo de fibras son una parte importante de su cultura, su forma de vida, sus hogares e incluso su economía.
Estilo INDUSTRIAL: Pueden dejarse ver solo en pequeños detalles, en cestos, macetas o
bolsas por ejemplo y suelen estar teñidas de un tono marrón o pintadas de negro, con asas de metal o de piel.
Otras fibras como la seda, son perfectas para ambientes de estilo más CLÁSICO o FRANCÉS…
En definitiva, si las fibras naturales te emocionan y despiertan tus sentidos, haz que estén presentes en la decoración
de tu casa, ¡sea cual sea tu estilo!!